
La temporada de huracanes 2026 mantiene bajo observación a la comunidad científica debido a la posible interacción de varios fenómenos atmosféricos que pueden modificar el comportamiento de los ciclones tropicales. Aunque El Niño suele ser el más conocido, no es el único factor que determina si una temporada será más activa o si un huracán alcanzará mayor intensidad. Existen otras oscilaciones climáticas capaces de alterar la temperatura del océano, la circulación de los vientos y las condiciones que favorecen la formación de estos sistemas, haciendo que algunas regiones de México enfrenten un riesgo considerablemente mayor.
Huracanes en México: tres fenómenos que modifican su intensidad
Los huracanes en México no dependen únicamente de las altas temperaturas del mar. Su desarrollo está influenciado por una combinación de procesos atmosféricos que ocurren incluso a miles de kilómetros del territorio nacional y que modifican la humedad, la circulación de los vientos y la energía disponible para los ciclones tropicales.
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Los especialistas identifican tres grandes oscilaciones climáticas que tienen una influencia directa sobre las temporadas de huracanes: el Fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), la Oscilación Madden-Julian (MJO) y la Oscilación Ártica (AO). La interacción entre estos sistemas explica por qué algunas temporadas presentan más ciclones, huracanes más intensos o trayectorias distintas a las habituales.
El Niño: el principal regulador de la temporada de huracanes
El Fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) es considerado el principal regulador climático del planeta. Se presenta aproximadamente cada dos a siete años y modifica la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial, alterando la circulación atmosférica en cerca del 60 % de los patrones climáticos globales.

Cuando predomina la fase cálida conocida como El Niño, el Pacífico Oriental concentra mayor energía térmica, favoreciendo el desarrollo de huracanes en esa cuenca, mientras que en el Atlántico aumenta la cizalladura vertical del viento, dificultando la formación de ciclones. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), existe un 63 % de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante 2026, con efectos más notorios entre septiembre y diciembre.
La Oscilación Madden-Julian puede multiplicar la formación de ciclones
Aunque recibe mucha menos atención, la Oscilación Madden-Julian (MJO) es uno de los fenómenos más importantes para explicar por qué ciertos periodos presentan un incremento repentino en la actividad ciclónica. Consiste en una banda de nubosidad, humedad y baja presión que recorre las regiones tropicales del planeta aproximadamente cada 30 a 60 días.

Cuando la MJO entra en una fase activa sobre el Pacífico Oriental o el Golfo de México, incrementa la humedad y reduce la cizalladura del viento, creando un ambiente favorable para el nacimiento de ciclones tropicales. Diversas investigaciones indican que durante estas fases la probabilidad de formación puede aumentar hasta cuatro veces, además de favorecer que algunos sistemas se desarrollen más cerca de las costas mexicanas, incrementando el riesgo de impactos directos.
La Oscilación Ártica también influye en los huracanes
La Oscilación Ártica (AO) es un fenómeno que modifica la distribución de la presión atmosférica entre el Ártico y las latitudes medias del hemisferio norte. Aunque su influencia es menos evidente que la de El Niño, puede alterar la posición de la corriente en chorro, responsable de dirigir el desplazamiento de muchos sistemas meteorológicos.
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Durante una fase positiva, el aire frío permanece concentrado en el Ártico y las condiciones favorecen una mayor actividad ciclónica en el Atlántico. En una fase negativa, parte del aire polar desciende hacia latitudes medias, modificando las trayectorias de algunos huracanes. Esta oscilación tiene especial relevancia para estados como Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tamaulipas, donde la actividad del Atlántico representa uno de los principales riesgos durante la temporada.
¿Qué se espera para la temporada de huracanes 2026?
Los pronósticos más recientes del Servicio Meteorológico Nacional indican que el Pacífico Oriental podría registrar una temporada por arriba del promedio, con entre 18 y 21 ciclones con nombre, de los cuales 9 o 10 serían tormentas tropicales, 5 o 6 huracanes de categoría 1 y 2, además de 4 o 5 huracanes mayores, clasificados entre las categorías 3 y 5.
Ante el inicio de la temporada de #CiclonesTropicales en el océano #Atlántico, te proporcionamos la lista de nombres que a partir de hoy se utilizará para identificar a cada uno de los sistemas que se desarrollen durante el 2026 en esta cuenca pic.twitter.com/wA9A2tceVH
— CONAGUA Clima (@conagua_clima) June 1, 2026
En contraste, el Atlántico tendría una actividad cercana o ligeramente inferior al promedio, con entre 11 y 15 sistemas tropicales, incluyendo 7 u 8 tormentas tropicales, 3 a 5 huracanes y 1 o 2 huracanes mayores. Los especialistas consideran que el periodo de mayor actividad se concentrará entre agosto y octubre, cuando coincidirán temperaturas oceánicas superiores a 26.5 °C, el fortalecimiento de El Niño y condiciones atmosféricas favorables para el desarrollo de ciclones.
¿Por qué México sigue siendo uno de los países con mayor riesgo?
La vulnerabilidad de México no depende únicamente de la cantidad de huracanes que se formen cada año. Su ubicación entre el océano Pacífico, el Golfo de México y el mar Caribe expone al país a sistemas tropicales provenientes de dos de las cuencas más activas del planeta, lo que incrementa la posibilidad de recibir impactos en distintas regiones durante una misma temporada.
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Además, el calentamiento de los océanos favorece procesos de intensificación rápida, mediante los cuales un ciclón puede aumentar considerablemente su fuerza en cuestión de horas. La interacción entre El Niño, la Oscilación Madden-Julian y la Oscilación Ártica demuestra que el comportamiento de los huracanes responde a un complejo equilibrio de factores atmosféricos y oceánicos, por lo que comprender estos fenómenos resulta fundamental para anticipar los escenarios que podrían presentarse durante la temporada de huracanes 2026 y entender por qué algunos ciclones representan un riesgo mucho mayor que otros.
Publicado por: Carolina Gutiérrez Argüelles
Fuente de esta noticia: https://ecoosfera.com/noticias/tres-fenomenos-peligrosos-huracanes/
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