
En las últimas horas, el canal europeo Euronews publicó un análisis de fondo que se convirtió en referencia obligada para entender el verdadero alcance del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que entró en vigor de manera provisional el pasado 1.º de mayo. El informe, difundido en su edición del 11 de mayo con amplio impacto en redes sociales y medios especializados del continente, detalla con precisión cómo la arquitectura comercial transatlántica que acaba de nacer está transformando, ya en sus primeras semanas, la dinámica económica de ambos bloques. La pieza periodística fue destacada por académicos, cámaras empresariales y funcionarios de gobierno de los cinco países miembros del bloque sudamericano, y es citada hoy por medios de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay como uno de los análisis más completos producidos por la prensa internacional sobre el impacto del acuerdo. El respaldo mediático internacional que está recibiendo la integración Mercosur–UE es en sí mismo una noticia: el mundo está mirando hacia América del Sur con un interés renovado.
La relación comercial entre la Unión Europea y Mercosur conecta a más de 700 millones de consumidores de Europa y Sudamérica. La UE es el segundo mayor socio de Mercosur en el comercio de bienes, con casi el 17% del comercio total de Mercosur en 2024. Estas cifras no son datos abstractos; son el retrato de una relación comercial ya profunda y madura, que el acuerdo ahora viene a potenciar exponencialmente. Hasta hace apenas doce días, esta relación operaba bajo un régimen arancelario que frenaba su pleno desarrollo. Ahora, con la aplicación provisional en marcha, las reglas del juego han cambiado de forma estructural y los exportadores e importadores de ambas regiones ya están ajustando sus estrategias y cadenas de suministro para aprovechar las nuevas condiciones. El análisis de Euronews explica con claridad que los efectos del acuerdo no son solo cuantitativos —más toneladas, más euros— sino también cualitativos: se trata de una transformación en cómo ambas regiones se piensan mutuamente como socias estratégicas.
En 2024, el comercio de la UE con Mercosur ascendió a más de 111.000 millones de euros: 55.200 millones en exportaciones y 56.000 millones en importaciones. Más del 80% del flujo comercial se produjo entre la UE y Brasil. Entre 2014 y 2024, el comercio de bienes UE-Mercosur creció más de un 36%: las importaciones se dispararon más de un 50%, mientras que las exportaciones aumentaron un 25%. Estas cifras demuestran que la relación comercial entre ambos bloques ya venía creciendo con fuerza antes del acuerdo, lo que indica que el tratado no crea un vínculo desde cero sino que acelera y profundiza una dinámica que ya existía pero que estaba limitada por barreras arancelarias y regulatorias. La eliminación progresiva de esas barreras abre una perspectiva de crecimiento adicional que los economistas más optimistas estiman podría duplicar el volumen comercial bilateral en la próxima década. Brasil, por ser el principal actor en este intercambio, tendrá una responsabilidad especial en asegurar que los beneficios del acuerdo se distribuyan equitativamente dentro del bloque.
El acuerdo de libre comercio reducirá los aranceles sudamericanos sobre los automóviles, la ropa, los alimentos, los vinos finos y los medicamentos europeos. A cambio, la UE abrirá sus mercados a las exportaciones agrícolas sudamericanas, aunque ha fijado límites a las importaciones de carne de vacuno, porcino, etanol, miel y azúcar. Este intercambio asimétrico —manufactura e industria por agroindustria y materias primas— es tanto una oportunidad como un punto de tensión latente en las relaciones entre los dos bloques. Los países del Mercosur quieren exportar más que solo commodities; aspiran a colocar productos con valor agregado en el mercado europeo, algo que el acuerdo facilita gradualmente pero que requiere también una transformación productiva interna. La próxima década será determinante para ver si el Mercosur aprovecha el acuerdo para diversificar su perfil exportador o si se limita a profundizar su rol tradicional de proveedor de materias primas para la industria europea.
Para 2040, se espera que el acuerdo comercial UE-Mercosur incremente el PIB de la UE en 77.600 millones de euros. Esta proyección, elaborada por analistas de la Comisión Europea, es un indicador del impacto macroeconómico de largo plazo que se espera del tratado. Para los países del Mercosur, las proyecciones son igualmente ambiciosas. La Secretaría de Comercio argentina proyecta que las exportaciones nacionales hacia la UE aumentarán un 76% en los primeros 5 años y un 122% en 10 años. Si estas proyecciones se materializan, el acuerdo habrá tenido un impacto transformador no solo en el comercio exterior sino en el crecimiento económico, el empleo y el desarrollo industrial de los países del bloque. Lograr esas metas requerirá, sin embargo, que los gobiernos acompañen con políticas activas de apoyo a los exportadores, simplificación burocrática, inversión en infraestructura logística y formación de capital humano especializado en comercio internacional.
La aplicación del acuerdo en 2026 incluye un mecanismo de salvaguardia provisional que permite a la UE detener las importaciones si causan un perjuicio grave a las industrias locales. Este mecanismo, que fue una exigencia de países como Francia e Irlanda durante las negociaciones, introduce un elemento de prudencia en la apertura comercial que los exportadores del Mercosur deben tener presente en sus estrategias. La existencia de salvaguardias no invalida el acuerdo, pero sí establece límites que deberán ser monitoreados con atención para que no se conviertan en herramientas proteccionistas encubiertas. El análisis de Euronews concluye que el éxito del acuerdo dependerá en gran medida de la voluntad política de ambos bloques de mantener el espíritu de apertura que lo inspiró, superando las resistencias sectoriales que invariablemente surgirán cuando los flujos comerciales comiencen a afectar intereses domésticos establecidos en uno u otro lado del Atlántico.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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