
Tras 27 años de negociaciones, el Acuerdo Interino de Comercio (iTA) se aplica provisionalmente desde este 1.º de mayo de 2026, uniendo 720 millones de consumidores y el 35% del comercio mundial.
Este viernes 1.º de mayo de 2026, la historia del comercio internacional escribió uno de sus capítulos más trascendentes: el Acuerdo Interino de Comercio entre la Unión Europea y el bloque del Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— entró oficialmente en aplicación provisional, poniendo fin a más de un cuarto de siglo de negociaciones que en más de una ocasión parecieron condenadas al fracaso. El mundo despertó con la confirmación de que nacía la zona de libre comercio más grande del planeta, con un mercado compartido de 720 millones de personas, que representa aproximadamente el 20% del PIB global y el 35% del comercio internacional total. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lo resumió con claridad en un mensaje difundido minutos después de la medianoche: «Hoy los beneficios son reales y visibles. Los aranceles comienzan a bajar, las empresas acceden a nuevos mercados y los inversores tienen la previsibilidad que necesitan.»
El camino hasta este día fue tortuoso y estuvo marcado por varias crisis casi terminales. Las negociaciones formales comenzaron en 1999, durante la cumbre de Río de Janeiro, en un contexto de optimismo global post-caída del Muro de Berlín. Sin embargo, las diferencias entre las pretensiones agrícolas del Mercosur y las demandas industriales de Europa bloquearon avances durante décadas. Un primer acuerdo de principios alcanzado en 2019 naufragó por las críticas al manejo ambiental del gobierno de Jair Bolsonaro en Brasil y por la persistente resistencia del lobby agrícola francés. La firma definitiva ocurrió el 17 de enero de 2026 en Asunción, capital de Paraguay, apenas cuatro meses y medio antes de la entrada en vigor que hoy se celebra. Para que la aplicación provisional pudiera arrancar el 1.º de mayo, fue necesario que todos los países del Mercosur completaran sus procedimientos legales internos: Brasil y Uruguay lo hicieron primero, seguidos de Argentina y, finalmente, Paraguay, cuyo presidente Santiago Peña promulgó la ley de aprobación el 30 de marzo de 2026.
Desde el punto de vista técnico, el acuerdo que entra hoy en vigor es el Acuerdo Interino de Comercio (iTA), que concentra los aspectos estrictamente comerciales y de inversión de la asociación más amplia denominada EMPA (EU-Mercosur Partnership Agreement). Esta estructura de dos instrumentos fue diseñada deliberadamente para acelerar los plazos: el iTA, al cubrir exclusivamente materias de competencia exclusiva de la Unión Europea, solo requirió la aprobación del Consejo Europeo con mayoría cualificada —obtenida el 9 de enero de 2026 por 21 votos a favor y 5 en contra— y no necesita la ratificación de los 27 parlamentos nacionales de la UE para su aplicación provisional. El EMPA completo, que incluye capítulos de diálogo político, cooperación y sostenibilidad, seguirá el proceso ordinario de ratificación y podría tardar varios años adicionales en entrar plenamente en vigor. Mientras tanto, el iTA avanza y los primeros efectos arancelarios ya son una realidad a partir de hoy.
El impacto inmediato más visible es la eliminación o reducción de aranceles en los primeros días de aplicación provisional. Del lado europeo, caen hoy las barreras para automóviles —que pagaban hasta un 35% en mercados como Brasil—, maquinaria industrial —con tasas de entre 14% y 20%—, productos farmacéuticos —hasta 14%— y una amplia gama de bienes agroalimentarios como vinos de alta gama, bebidas espumosas y aceite de oliva. La Comisión Europea estima que estas reducciones equivalen a un ahorro anual de 4.000 millones de euros en aranceles para los exportadores europeos, ocho veces más que lo previsto en el acuerdo con Canadá (CETA). Del lado del Mercosur, la agricultura es la gran beneficiada: el 99% de los productos agrícolas sudamericanos ingresarán a Europa con aranceles reducidos o nulos, aunque los sectores más sensibles —carne bovina, aviar, azúcar, etanol y arroz— estarán sujetos a cuotas para proteger a los productores europeos.
Cifras clave del Acuerdo en Vigor
- 720 millones de personas en el mercado unificado UE–Mercosur
- 91% de líneas arancelarias del Mercosur hacia la UE se liberalizan
- 92% de líneas arancelarias de la UE hacia el Mercosur se liberalizan
- 4.000 millones de euros/año de ahorro para exportadores europeos
- €390.000 millones: stock de inversión europea en Mercosur (2023)
- 99.000 toneladas: cuota de carne bovina con arancel reducido del 7,5%
- 50%: incremento proyectado de exportaciones agroalimentarias de la UE
- 440.000 empleos nuevos previstos en Europa gracias al acuerdo
Para los países del Mercosur, el impacto esperado se concentra en el sector agropecuario y en la atracción de inversión extranjera directa. Argentina, con estimaciones que apuntan a duplicar sus exportaciones al bloque europeo —de los 8.499 millones de dólares registrados en 2025 a unos 15.100 millones para 2030 según la consultora Abeceb—, adoptó hoy mismo las primeras medidas administrativas para operativizar las exportaciones bajo el nuevo marco. El Ministerio de Economía argentino firmó la Disposición 1/2026 y las resoluciones N.º 50 y 53/2026, que establecen el nuevo régimen de Declaración de Origen, herramienta clave para acceder a los beneficios arancelarios del acuerdo. Brasil, por su parte, ve en el nuevo marco comercial una palanca para diversificar sus mercados en un contexto de mayor tensión con China y Estados Unidos. «El acuerdo diversifica mercados, reduce vulnerabilidades externas y refuerza nuestra integración», había declarado el vicepresidente Geraldo Alckmin ante el Congreso brasileño.
La jornada de hoy es histórica, pero deja varias incertidumbres abiertas. El Parlamento Europeo —que referirá la legalidad del acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE en un proceso que podría extenderse hasta finales de 2027— aún no ha dado su voto definitivo, aunque este proceso no bloquea la aplicación provisional ya iniciada. Francia, Polonia, Irlanda, Austria y Hungría mantienen su oposición política, aunque sin poder frenar la implementación. El nuevo Reglamento de Salvaguardias Agrícolas, adoptado el 5 de marzo de 2026 por el Consejo Europeo, dotará a Bruselas de instrumentos rápidos para suspender temporalmente preferencias arancelarias si las importaciones del Mercosur generan perturbaciones severas en los mercados europeos. La historia comercial más ambiciosa del siglo XXI acaba de comenzar su primer capítulo operativo.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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