La Fiscalía General de la Nación dio un nuevo paso en una investigación que comienza a escalar en el ámbito político nacional al citar a la exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia, Angie Rodríguez, para que amplíe la denuncia que presentó sobre presuntas irregularidades dentro del Ejecutivo. La diligencia, prevista para los próximos días, es considerada clave para determinar el alcance de los señalamientos y la consistencia de la información entregada a las autoridades.
El llamado de la Fiscalía busca que Rodríguez entregue un relato más detallado y sustentado de las acusaciones que involucran a Carlos Carrillo, actual director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, y a Juliana Guerrero, quien ocupó un alto cargo en el Ministerio del Interior. Según fuentes cercanas al proceso, los investigadores intentan establecer si los hechos descritos por la exfuncionaria configuran posibles responsabilidades disciplinarias o penales, o si corresponden a conflictos internos sin alcance jurídico.
En el documento radicado ante las autoridades, Rodríguez no solo advierte sobre eventuales irregularidades administrativas, sino que también asegura haber sido objeto de presiones indebidas en medio de tensiones internas. Sus declaraciones incluyen la denuncia de una presunta extorsión atribuida a una persona privada de la libertad, quien, de acuerdo con su versión, estaría actuando en un contexto de disputas por poder y control dentro de ciertas dependencias estatales.
El caso fue asignado a fiscales del Gaula adscritos a la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales, una unidad que suele intervenir en investigaciones complejas relacionadas con extorsión, amenazas y estructuras delictivas organizadas. La decisión de involucrar a este grupo especializado sugiere que la Fiscalía considera necesario un enfoque técnico y riguroso para esclarecer los hechos denunciados y verificar la veracidad de cada uno de los señalamientos.
Aunque el proceso se mantiene en una fase preliminar, la citación marca un punto de inflexión en el expediente, ya que permitirá contrastar la información inicial con un testimonio ampliado y eventualmente con nuevas evidencias. En esta etapa, los investigadores están enfocados en la recolección de pruebas documentales, testimoniales y técnicas que permitan determinar si existen méritos suficientes para avanzar hacia la apertura de una investigación formal.
Por ahora, la Fiscalía mantiene reserva sobre los detalles del proceso mientras avanza en la verificación de la información aportada. La atención se concentra en la declaración que deberá rendir Rodríguez, considerada un elemento determinante para establecer la dimensión real de una denuncia que ya comienza a generar inquietud en distintos sectores del país.