
Corea del Norte disparó varios misiles balísticos ante una tensión que crece con Seúl.
El lanzamiento efectuado el doce de octubre constituye un episodio más en la escalada regional; Pionyang busca exhibir su capacidad de reacción frente a los ejercicios conjuntos de Seúl y Washington.
Múltiples misiles balísticos fueron lanzados por Corea del Norte el doce de octubre hacia aguas del este peninsular según confirmó el mando militar surcoreano en un nuevo episodio de la tensión que vive la región. Este despliegue que ocurre después de semanas de fricción entre ambos vecinos marca la continuidad de la estrategia de presión militar, la cual el régimen de Kim Jong un implementó hace meses como respuesta a las maniobras de Corea del Sur y Estados Unidos.
Tras la información de Euronews y Reuters se sabe que los misiles salieron desde la costa oriental norcoreana recorriendo varias centenas de kilómetros antes de que cayesen al mar del Japón, conocido también como mar del Este. Los mandos militares surcoreanos detectaron de inmediato el disparo activando protocolos de vigilancia, aunque no hubo reportes de daños a naves comerciales ni buques cercanos. El gobierno de Japón confirmó también dicho lanzamiento y presentó una queja formal vía su embajada en Pekín, ya que no mantienen relaciones diplomáticas con Pionyang. Según cálculos del Ministerio de Defensa japonés, los misiles recorrieron unos 800 kilómetros con altitud máxima de 50 kilómetros; esto sugiere se trató de balísticos corto alcance, posiblemente tipo KN-23 basados en tecnología rusa Iskander.
El suceso ocurre mientras crece la fricción entre ambas Coreas. Durante semanas recientes, Pionyang intensificó su retórica contra Seúl, denunciando maniobras militares combinadas con Estados Unidos y acusando a Corea del Sur por preparar una agresión. El régimen de Kim Jong-un realizó varios lanzamientos prueba de misiles crucero y balísticos estos meses, además de haber probado un nuevo sistema lanzamiento cohetes artillería gran calibre. La frecuencia de los lanzamientos subió a la par del tono más duro, sugiriendo que Pionyang quiere mostrar capacidad militar y mejora su posición para cualquier negociación futura.
El final de la diplomacia intercoreana.
El lanzamiento del 12 de octubre es resultado del colapso diplomático que en 2018 parecía abrir una vía de distensión con los encuentros entre Kim Jongun y el entonces presidente Moon Jaein, sumado a las cumbres con Donald Trump en Singapur y Hanói. Ese proceso se rompió tras el fracaso en Hanói durante 2019, y desde entonces las relaciones intercoreanas no paran de deteriorarse. El actual presidente surcoreano, Han Donghoon, del Partido del Poder Popular, ha adoptado una línea firme con Pionyang, dejando atrás la diplomacia de acercamiento de sus antecesores para priorizar la disuasión militar y alianza con Estados Unidos.
Para Pionyang, el cambio de gobierno en Seúl fue utilizado como pretexto para endurecer su postura, justificando así el avance en su programa nuclear y misilístico. El régimen de Kim Jong-un afirma reiteradamente que no dejará su arsenal nuclear, incluso aprobando una reforma constitucional que hace al estatus del país como irreversible. La cuestión nuclear norcoreana permanece como uno de los desafíos más grandes de seguridad para la comunidad internacional, especialmente a Japón y Corea del Sur que están dentro del alcance misilístico, además de Estados Unidos, cuyo territorio continental podría ser alcanzado por los misiles balísticos intercontinentales desarrollado por Pionyang estos últimos años.
El papel de China y Rusia
La situación actual en la península coreana se vincula estrechamente con el reacomodo geopolítico del Asia Pacífico. Aunque China, el aliado histórico y protector de Pionyang, perfil bajo ha mantenido ante las crisis recientes, su influencia sobre el régimen resulta determinante todavía. Pekín suministra la mayor parte de alimentos, energía y bienes básicos al norte, siendo ese apoyo vital para la supervivencia económica del gobierno. No obstante, el vínculo entre ambas naciones ha tenido altibajos últimamente, sobre todo después que Kim Jongun visitara Rusia en 2023 y desplegara tropas norcoreanas al frente ucraniano apoyando a Moscú.
Rusia, mientras tanto, intensificó bastante su cooperación militar con los norcoreanos. Según reportes de inteligencia occidental, Moscú entregó a Pionyang tecnología avanzada de misiles a cambio de municiones y soldados enviados a la guerra ucraniana. Se estima que hay entre 14000 y 15000 efectivos desplegados. Mil soldados norcoreanos han sido desplegados al frente ucraniano donde han sufrido bastantes bajas. A Seúl y Tokio le ha preocupado especialmente esta cooperación ruso norcoreana pues temen que Pionyang obtenga a cambio tecnología que le deje avanzar su programa nuclear y misilístico de forma mas rápida. La administración Trump amenazo con nuevas sanciones pero su capacidad de presión está limitada por la dependencia de Pekín y Moscú en el Consejo de Seguridad.
El futuro de la península.
La situacion en la peninsula coreana constituye una de las fracturas mas peligrosas del sistema internacional. Se conforma un coctel potencialmente explosivo debido a la combinacion de un regimen norcoreano mas asertivo y armado, una Corea del Sur que abandono la diplomacia de acercamiento volcandose en la alianza con Washington y un contexto regional marcado por la rivalidad entre Estados Unidos y China. Un incidente cualquiera —un choque en el mar del Oeste, una prueba atómica norcoreana, o quizás la respuesta desmedida de Seúl— lograría detonar una escalada con efectos desastrosos en Asia-Pacífico. La administración Trump se ha mantenido firme verbalmente ante Pionyang, pero su margen real de maniobra resulta limitado por estar involucrados en conflictos como Ucrania o Irán. Putin sugirió una cumbre trilateral entre EE UU, Rusia y China para noviembre donde podría incluirse el tema de Corea del Norte, siendo Moscú y Pekín quienes tienen más influencia sobre Kim Jong-un. No obstante, la viabilidad de tal iniciativa es incierta, dado que los intereses de estas potencias en la península no siempre coinciden con los de Seúl y Tokio. Mientras tanto, los misiles norcoreanos seguirán surcando el mar del Japón, siendo un recordatorio constante de que el régimen de Kim Jong-un no tiene intención en abandonar su estrategia de presión militar.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CLAUDIA VALEAN CARPA
Inventora en España desde 2022 y profesional con sólida trayectoria en liderazgo, gestión estratégica y dirección de equipos. Con experiencia internacional vinculada al ámbito de la investigación y más de 17 años de experiencia en gestión profesional y desarrollo organizativo.
Comprometida con la excelencia, la innovación y el crecimiento continuo, considero que el liderazgo se construye a través de la perseverancia, la visión estratégica y la capacidad de generar valor en cada proyecto. Destaco por mi capacidad de organización, coordinación de equipos y orientación a resultados en entornos dinámicos y de alta responsabilidad.



















