Japón, Filipinas, Venezuela, Colombia, Indonesia y otros países han registrado fuertes movimientos sísmicos en las últimas semanas, generando una inquietante pregunta: ¿la Tierra realmente está temblando más que antes? Los datos científicos indican que, pese a la impresión provocada por la sucesión de grandes terremotos y su inmediata difusión mundial, no existe por ahora evidencia de un aumento anormal y sostenido de los grandes sismos a escala global.
La Tierra está en permanente movimiento. Su superficie está dividida en grandes placas tectónicas que se desplazan lentamente, chocan entre sí o se deslizan unas bajo otras. Durante años, e incluso siglos, las rocas pueden acumular enormes tensiones hasta que finalmente se produce una ruptura y la energía se libera en forma de ondas sísmicas. Ese proceso ocurre continuamente en diferentes regiones del planeta y explica por qué los terremotos forman parte natural de la dinámica terrestre.
Los números no muestran, por ahora, una explosión de grandes terremotos
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señala que, según los registros históricos desde aproximadamente 1900, el planeta registra en promedio unos 16 terremotos mayores por año: alrededor de 15 de magnitud 7 y uno de magnitud 8 o superior. Las cifras pueden variar considerablemente de un año a otro sin que eso signifique necesariamente que el planeta haya entrado en una nueva etapa de actividad sísmica extraordinaria.
En lo que va de 2026 se ha acumulado algo más de una decena de grandes eventos, una cifra que continúa siendo compatible con las variaciones estadísticas habituales. El año 2025, por ejemplo, registró 17 terremotos de magnitud 7 o superior. En contraste, hubo años con muchos menos grandes sismos y otros con una cantidad considerablemente superior: 2010 alcanzó 23 terremotos mayores de magnitud 7, mientras que en 1989 solo se registraron seis.
Esto demuestra un punto fundamental: los terremotos no ocurren con una distribución perfectamente regular. Puede haber semanas relativamente tranquilas seguidas de períodos en los que varios eventos importantes ocurren en distintas regiones del mundo.
Entonces, ¿por qué parece que la Tierra tiembla todo el tiempo?
La respuesta está, en parte, en nuestra capacidad para detectarlos y difundirlos. El Centro Nacional de Información de Terremotos de Estados Unidos localiza aproximadamente 20.000 terremotos cada año, una media cercana a 55 por día o más de dos por hora. La gran mayoría ocurre en el océano o en zonas alejadas y pasa completamente inadvertida para la población.
Hace décadas, muchos movimientos pequeños ni siquiera quedaban registrados. Hoy existe una red mundial mucho más amplia de sensores y sistemas capaces de detectar terremotos de baja magnitud. Por esa razón, el aumento del número de sismos registrados no significa automáticamente que estén ocurriendo más terremotos, sino que la capacidad de observación ha mejorado notablemente.
A esto se suma la revolución de las comunicaciones. Un terremoto ocurrido en Asia puede aparecer en cuestión de segundos en los teléfonos móviles de millones de personas en América, Europa y África. Videos, alertas, transmisiones en directo y redes sociales crean una sensación de simultaneidad que hace parecer que todo el planeta está sacudiéndose al mismo tiempo.
¿Un terremoto puede provocar otro al otro lado del planeta?
Esta es otra de las grandes dudas que reaparece cada vez que se producen varios terremotos importantes en un período corto.
La ciencia no respalda la idea de un efecto dominó sísmico global, en el que un gran terremoto en un continente provoque automáticamente otro gran terremoto al otro lado del mundo. Un terremoto sí genera réplicas en su propia región mientras la falla y las zonas cercanas se reajustan. También existen fenómenos de interacción más complejos entre fallas, pero eso no significa que todos los grandes terremotos recientes estén conectados entre sí.
Los estudios estadísticos sobre la actividad sísmica mundial tampoco han encontrado una evidencia sólida de que la tasa de fondo de los grandes terremotos haya aumentado de manera sostenida en las últimas décadas.
El Cinturón de Fuego concentra gran parte del peligro
Muchos de los grandes terremotos recientes se han producido en regiones vinculadas al Cinturón de Fuego del Pacífico, una enorme franja geológica donde varias placas tectónicas interactúan intensamente.
Esta zona concentra una gran parte de los terremotos y volcanes más activos del planeta. Países como Japón, Indonesia, Filipinas, México, Perú y Chile se encuentran en áreas donde las placas tectónicas generan una actividad sísmica históricamente elevada.
Por eso, que varios de estos países registren terremotos importantes no significa necesariamente que exista un fenómeno nuevo, sino que muchos de ellos forman parte de una de las regiones geológicamente más activas del mundo.
El miedo al temido “Big One”
Cada vez que se suceden grandes terremotos, reaparece la expresión “Big One”, utilizada popularmente para referirse a un futuro megaterremoto potencialmente devastador.
Sin embargo, los científicos mantienen una posición clara: todavía no es posible predecir con exactitud el día, la hora y la magnitud de un gran terremoto. Conocer que una región posee una falla activa y que históricamente ha producido grandes sismos permite calcular riesgos y probabilidades a largo plazo, pero no determinar cuándo ocurrirá el próximo gran evento.
Es importante diferenciar la predicción de la alerta temprana. Países como Japón y México cuentan con sistemas capaces de detectar rápidamente las primeras ondas de un terremoto y enviar avisos segundos antes de que lleguen las ondas más destructivas a determinadas zonas. No predicen el terremoto con días de anticipación, pero esos segundos pueden permitir detener trenes, activar protocolos y buscar protección.
Un planeta que siempre ha estado en movimiento
La conclusión de los registros científicos es clara: la Tierra no parece estar entrando actualmente en una fase de aumento extraordinario de grandes terremotos a nivel global. La reciente sucesión de eventos puede resultar alarmante, pero forma parte de las fluctuaciones naturales de la actividad sísmica y de una percepción amplificada por la tecnología moderna.
Eso no significa que el riesgo sea menor para las poblaciones expuestas. Un terremoto de gran magnitud puede producir consecuencias radicalmente diferentes según la profundidad, la cercanía a las ciudades, la calidad de las construcciones y la preparación de los sistemas de emergencia. El verdadero desafío no es solamente saber cuántas veces tiembla el planeta, sino estar preparados para cuando uno de esos movimientos ocurra cerca de una población vulnerable.
La Tierra siempre ha tenido actividad sísmica. Lo que ha cambiado es nuestra capacidad para detectarla, medirla y observar en tiempo real prácticamente cada sacudida. Hoy escuchamos más claramente los movimientos de un planeta que, en realidad, nunca ha estado quieto.
Foto: Infobae / agencias
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★Estados Unidos: la dura infancia que no logró detener el camino de Michael Landon hacia la fama
- ★Ciencia: ¿el planeta está temblando más que antes? Los datos detrás de la reciente ola de terremotos
- ★Brasil: la entrevista de Flávio Bolsonaro reabre el debate sobre propuestas, clima y preparación en la recta final electoral
- ★MERCOSUR: la nueva identidad brasileña amplía las posibilidades de viaje sin pasaporte en Sudamérica
- ★Brasil: Foz do Iguaçu cierra agosto con cambios en cargos estratégicos de la administración municipal


