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La frase de Rubio debe interpretarse dentro de una polรญtica estadounidense que durante 2026 pasรณ de las sanciones convencionales a una estrategia de presiรณn mucho mรกs agresiva sobre las fuentes de energรญa y las estructuras econรณmicas que sostienen al Estado cubano. Reuters informรณ que el 6 de agosto, apenas seis dรญas antes de las nuevas declaraciones de Rubio, el Departamento del Tesoro estadounidense anunciรณ sanciones contra seis ciudadanos cubanos y cinco entidades ubicadas en Cuba, ademรกs de ampliar las medidas contra otras personas previamente sancionadas.
La novedad de la declaraciรณn de Rubio no estรก solamente en la dureza del lenguaje. Lo relevante es que el funcionario estadounidense estรก hablando de un proceso que deberรญa producir un cambio suficientemente profundo como para resultar โirreversibleโ antes del final del mandato de Trump. Eso plantea una pregunta central: ยฟquรฉ entiende Washington por un โfuturo muy diferenteโ para Cuba?
Rubio no presentรณ pรบblicamente en esta entrevista un calendario detallado ni anunciรณ una intervenciรณn militar. Tampoco estableciรณ que el Gobierno de Miguel Dรญaz-Canel vaya a desaparecer necesariamente antes de una fecha determinada. Lo que sรญ hizo fue insistir en que la administraciรณn Trump considera a Cuba una prioridad de polรญtica exterior y que espera que las condiciones de la isla evolucionen hacia una transformaciรณn estructural.
Una crisis energรฉtica que cambiรณ el escenario
Para comprender por quรฉ las palabras de Rubio tienen ahora una repercusiรณn mucho mayor que declaraciones similares realizadas anteriormente, hay que observar lo ocurrido con el sistema energรฉtico cubano.
Cuba llegรณ a 2026 con una economรญa debilitada, una infraestructura elรฉctrica envejecida y una fuerte dependencia de combustibles importados. La reducciรณn de los suministros externos agravรณ un problema que ya existรญa: las centrales termoelรฉctricas cubanas necesitan combustible y mantenimiento constante, mientras que la falta de divisas dificulta la compra de piezas, equipos y materias primas.
Durante julio, la red elรฉctrica cubana sufriรณ tres colapsos nacionales en apenas nueve dรญas, segรบn Reuters. Los apagones se produjeron mientras la isla enfrentaba simultรกneamente escasez de combustible, medicamentos y otros productos esenciales.
La situaciรณn no es solamente energรฉtica. Cuando falta electricidad durante perรญodos prolongados, se paralizan sistemas de bombeo de agua, transporte, refrigeraciรณn de alimentos, actividades comerciales, hospitales, industrias y servicios pรบblicos.
Associated Press informรณ recientemente que los apagones en algunas zonas de Cuba han llegado a prolongarse durante dรญas, obligando a familias enteras a organizar sus actividades alrededor de los breves perรญodos en los que vuelve la electricidad.
La crisis, por lo tanto, estรก produciendo un efecto acumulativo: menos combustible significa menos generaciรณn elรฉctrica; menos electricidad significa menor actividad econรณmica; menor actividad econรณmica significa menos ingresos y divisas; y la falta de divisas dificulta nuevamente la compra de combustible y repuestos.
El petrรณleo se convirtiรณ en el principal instrumento de presiรณn
La cuestiรณn energรฉtica adquiriรณ una dimensiรณn geopolรญtica mucho mayor despuรฉs de que el Gobierno de Trump intensificara la presiรณn sobre los suministros de petrรณleo destinados a Cuba.
En marzo, Reuters informรณ que el presidente Miguel Dรญaz-Canel reconociรณ que La Habana habรญa abierto conversaciones con Washington en medio de la presiรณn econรณmica. El mandatario cubano afirmรณ entonces que las conversaciones buscaban encontrar soluciones a las diferencias bilaterales sobre la base del respeto a la soberanรญa y a los sistemas polรญticos de ambos paรญses.
En aquel momento, Dรญaz-Canel asegurรณ que no habรญa ingresado combustible a Cuba durante tres meses, situaciรณn que habรญa reducido las reservas de diรฉsel y fuel oil y contribuido a la inestabilidad de la red elรฉctrica.
Sin embargo, la estrategia estadounidense tambiรฉn contiene una contradicciรณn importante.
En febrero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos autorizรณ a determinadas empresas a solicitar licencias para revender petrรณleo venezolano al sector privado cubano, mientras las transacciones destinadas al Gobierno cubano o a entidades controladas por las Fuerzas Armadas permanecรญan restringidas. Reuters explicรณ que la medida buscaba aliviar la escasez de combustible sin proporcionar directamente recursos al aparato estatal cubano.
Es decir, Washington estรก intentando diferenciar entre ayudar a la poblaciรณn y al sector privado y evitar que esa ayuda fortalezca financieramente al Gobierno cubano.
El experimento del combustible privado
Esta polรญtica comenzรณ a producir consecuencias inesperadas.
Reuters informรณ el 11 de agosto que la flexibilizaciรณn parcial para permitir exportaciones de combustible estadounidenses al sector privado cubano estรก generando un mercado paralelo dentro de la isla. Entre febrero y mayo habrรญan ingresado aproximadamente 900.000 barriles, pero la distribuciรณn se enfrenta a obstรกculos porque buena parte de la infraestructura energรฉtica cubana permanece vinculada a entidades estatales sancionadas.
El combustible que consigue llegar al sector privado puede terminar revendรฉndose a precios extremadamente elevados, creando una nueva brecha entre quienes tienen acceso a dรณlares y quienes dependen exclusivamente de los ingresos en pesos cubanos.
Ese fenรณmeno muestra el dilema que enfrenta la estrategia estadounidense: presionar al Estado sin destruir completamente las condiciones de supervivencia de la poblaciรณn.
Si el Gobierno cubano pierde el control de determinadas actividades econรณmicas, puede producirse una apertura del sector privado. Pero si la apertura ocurre en medio de una crisis de combustible y con una poblaciรณn empobrecida, tambiรฉn puede aumentar rรกpidamente la desigualdad.
Rubio y la polรญtica de mรกxima presiรณn
La posiciรณn de Rubio no aparece de repente.
Desde el comienzo de la segunda administraciรณn Trump, el secretario de Estado ha defendido una polรญtica de mรกxima presiรณn sobre La Habana. En marzo, Rubio sostuvo que las reformas econรณmicas anunciadas por el Gobierno cubano no eran suficientes y cuestionรณ la profundidad de los cambios impulsados por Dรญaz-Canel.
La visiรณn de Washington parte de una premisa: el sistema polรญtico cubano mantiene estructuras econรณmicas y estatales que, segรบn la administraciรณn Trump, impiden una verdadera apertura y permiten al Gobierno conservar el control sobre recursos estratรฉgicos.
La Habana, por el contrario, sostiene que las sanciones estadounidenses constituyen uno de los principales factores externos que profundizan la crisis econรณmica.
La realidad es mรกs compleja. Cuba tiene problemas estructurales internos de larga duraciรณn, entre ellos baja productividad, escasez de divisas, dificultades de inversiรณn, deterioro de infraestructura y distorsiones econรณmicas. Pero al mismo tiempo, las sanciones y restricciones estadounidenses limitan el acceso de la isla a mercados, financiaciรณn, tecnologรญa y determinadas operaciones internacionales.
Por eso, atribuir toda la crisis exclusivamente a Washington o exclusivamente al Gobierno cubano no permite comprender completamente la situaciรณn.
El antecedente venezolano
Otro elemento que modificรณ el tablero fue el deterioro de la relaciรณn entre Cuba y su tradicional red de aliados energรฉticos.
Durante aรฑos, Venezuela fue una fuente fundamental de petrรณleo para Cuba. El suministro venezolano permitiรณ a La Habana sostener buena parte de su sistema energรฉtico y reducir la presiรณn sobre sus reservas de divisas.
La pรฉrdida o reducciรณn de ese respaldo convirtiรณ la vulnerabilidad energรฉtica cubana en un problema estratรฉgico.
En este nuevo escenario, Washington considera que Cuba tiene menos margen para resistir una campaรฑa prolongada de presiรณn econรณmica. La administraciรณn Trump busca explotar precisamente esa vulnerabilidad para obligar al Gobierno cubano a aceptar cambios.
Pero existe una diferencia fundamental entre provocar una crisis y conseguir una transiciรณn polรญtica.
Una economรญa colapsada no necesariamente produce automรกticamente un cambio de rรฉgimen. Puede generar protestas, emigraciรณn y presiรณn social, pero tambiรฉn puede llevar a un Gobierno a endurecer el control interno y utilizar la amenaza externa como argumento para mantener la cohesiรณn polรญtica.
El Gobierno cubano enfrenta una prueba interna
La administraciรณn de Dรญaz-Canel tiene ahora que responder simultรกneamente a varios problemas: escasez de combustible, apagones, deterioro de servicios, inflaciรณn, falta de divisas, emigraciรณn y presiรณn diplomรกtica estadounidense.
La combinaciรณn es especialmente complicada porque cada problema alimenta al siguiente.
Los apagones afectan la producciรณn. La menor producciรณn reduce la disponibilidad de bienes. La escasez aumenta los precios. Los precios deterioran el poder adquisitivo. La falta de oportunidades impulsa a mรกs ciudadanos a buscar alternativas fuera de Cuba.
En ese contexto, la poblaciรณn se convierte en el principal escenario de la disputa entre Washington y La Habana.
Associated Press ha documentado cรณmo los apagones prolongados estรกn modificando incluso las rutinas familiares: algunas personas esperan hasta la madrugada para cocinar, cargar dispositivos o realizar tareas domรฉsticas cuando regresa temporalmente la electricidad.
ยฟQuรฉ quiere realmente Estados Unidos?
Esta es la pregunta central que queda despuรฉs de la declaraciรณn de Rubio.
Washington habla de un โfuturo muy diferenteโ, pero todavรญa existe una distancia entre esa expresiรณn y un plan polรญtico pรบblicamente detallado.
Podrรญa significar una apertura econรณmica profunda, una transiciรณn polรญtica, una modificaciรณn del sistema estatal, una expansiรณn del sector privado o una combinaciรณn de todos esos elementos.
Lo que parece claro es que la administraciรณn Trump no estรก planteando simplemente una negociaciรณn comercial convencional.
La estrategia estadounidense intenta utilizar sanciones financieras, presiรณn energรฉtica, aislamiento diplomรกtico y apoyo selectivo al sector privado para modificar el equilibrio interno de poder.
La gran incรณgnita es hasta dรณnde llegarรก esa presiรณn y cuรกl serรก el punto en que Washington considere que Cuba ha alcanzado el โcamino irreversibleโ mencionado por Rubio.
El riesgo de una crisis humanitaria
El escenario tambiรฉn tiene un lรญmite que Estados Unidos deberรก considerar.
Si la presiรณn econรณmica profundiza demasiado el deterioro de los servicios esenciales, el resultado puede ser una crisis humanitaria que afecte principalmente a ciudadanos que no tienen capacidad para influir sobre las decisiones del Gobierno.
Los apagones ya estรกn teniendo efectos sobre agua, alimentaciรณn, transporte, salud y actividad econรณmica. AP informรณ que la crisis energรฉtica estรก acompaรฑada por escasez de alimentos y medicamentos y una paralizaciรณn de sectores econรณmicos importantes.
La administraciรณn estadounidense intenta argumentar que sus medidas estรกn dirigidas contra el Gobierno y sus estructuras, mientras busca facilitar determinadas operaciones del sector privado.
El problema es que la economรญa cubana sigue profundamente interconectada. La separaciรณn entre Estado y sociedad resulta mucho mรกs difรญcil en un sistema donde buena parte de la infraestructura estratรฉgica continรบa bajo control estatal.
Antes, ahora y despuรฉs
Antes de esta nueva etapa de confrontaciรณn, la polรญtica estadounidense hacia Cuba ya llevaba mรกs de seis dรฉcadas marcada por el embargo econรณmico y financiero, con perรญodos de endurecimiento y otros de acercamiento.
Durante la administraciรณn de Barack Obama, Washington y La Habana restablecieron relaciones diplomรกticas y avanzaron hacia una polรญtica de mayor apertura. Ese proceso fue parcialmente revertido durante el primer Gobierno de Trump y posteriormente continuรณ bajo diferentes grados de restricciรณn. La llegada de Trump nuevamente a la Casa Blanca produjo una nueva escalada de presiรณn.
Ahora, en agosto de 2026, la situaciรณn es sustancialmente distinta. Cuba enfrenta una crisis energรฉtica extraordinariamente severa y Estados Unidos considera que esa vulnerabilidad puede convertirse en una herramienta para impulsar cambios polรญticos y econรณmicos.
Despuรฉs queda abierto el escenario mรกs incierto.
Si la presiรณn estadounidense consigue producir negociaciones internas y reformas profundas, Cuba podrรญa entrar en una etapa de apertura econรณmica y transformaciรณn polรญtica.
Si las medidas provocan un deterioro todavรญa mayor sin conseguir cambios en La Habana, Estados Unidos podrรญa verse obligado a decidir entre aumentar aรบn mรกs la presiรณn o aceptar algรบn tipo de negociaciรณn.
Y existe una tercera posibilidad: que el Gobierno cubano sobreviva a la presiรณn, realice reformas econรณmicas limitadas y utilice el nacionalismo y la confrontaciรณn con Washington para conservar el control polรญtico.
Por eso, la frase de Rubio debe ser tomada como una seรฑal polรญtica, no como una predicciรณn garantizada. El secretario de Estado estรก diciendo que Washington espera transformar la realidad cubana antes de que termine el mandato de Trump, pero todavรญa no ha explicado pรบblicamente cรณmo se alcanzarรก ese objetivo ni quรฉ ocurrirรก si La Habana decide resistir.
Lo que sรญ estรก claro es que Cuba volviรณ a ocupar un lugar prioritario en la estrategia de Estados Unidos hacia Amรฉrica Latina, y que la combinaciรณn de crisis interna, presiรณn energรฉtica y sanciones convierte a la isla en uno de los principales focos geopolรญticos del Caribe durante 2026.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileรฑo, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integraciรณn regional, geopolรญtica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el รกmbito de la comunicaciรณn internacional.
Posee un Mรกster en Desarrollo y Cooperaciรณn Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, acadรฉmicas y diplomรกticas en Amรฉrica Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrรณfono de Oro de la Asociaciรณn Nacional de Locutores de Mรฉxico (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Mรฉxico Blanco (2020) y el tรญtulo de Amigo de la Niรฑez y la Adolescencia.
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