๐๐น ๐ฐ๐ฟ๐ถ๐บ๐ฒ๐ป ๐ผ๐ฟ๐ด๐ฎ๐ป๐ถ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐๐ผ๐น๐ผ๐บ๐ฏ๐ถ๐ฎ ๐ ๐๐ฐ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ๐ฟ ๐ฒ๐๐รก ๐ฎ๐๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐ป๐ฑ๐ผ ๐ต๐ฎ๐ฐ๐ถ๐ฎ ๐๐ป ๐ป๐๐ฒ๐๐ผ ๐บ๐ผ๐ฑ๐ฒ๐น๐ผ ๐ฒ๐ฐ๐ผ๐ปรณ๐บ๐ถ๐ฐ๐ผ ๐ฒ๐ป ๐ฒ๐น ๐พ๐๐ฒ ๐น๐ฎ ๐บ๐ถ๐ป๐ฒ๐ฟรญ๐ฎ ๐ถ๐น๐ฒ๐ด๐ฎ๐น ๐ฑ๐ฒ ๐ผ๐ฟ๐ผ ๐๐ฎ ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ ๐๐ผ๐น๐ผ ๐๐ป๐ฎ ๐ฎ๐ฐ๐๐ถ๐๐ถ๐ฑ๐ฎ๐ฑ ๐ฐ๐น๐ฎ๐ป๐ฑ๐ฒ๐๐๐ถ๐ป๐ฎ ๐ฎ๐น ๐บ๐ฎ๐ฟ๐ด๐ฒ๐ป ๐ฑ๐ฒ๐น ๐ป๐ฎ๐ฟ๐ฐ๐ผ๐๐ฟรก๐ณ๐ถ๐ฐ๐ผ, ๐๐ถ๐ป๐ผ ๐๐ป๐ฎ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ฎ๐ ๐ฝ๐ฟ๐ถ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฝ๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ณ๐๐ฒ๐ป๐๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ณ๐ถ๐ป๐ฎ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฎ๐ฐ๐ถรณ๐ป ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ฎ๐ ๐ผ๐ฟ๐ด๐ฎ๐ป๐ถ๐๐ฎ๐ฐ๐ถ๐ผ๐ป๐ฒ๐ ๐ฎ๐ฟ๐บ๐ฎ๐ฑ๐ฎ๐. ๐จ๐ป ๐ป๐๐ฒ๐๐ผ ๐ถ๐ป๐ณ๐ผ๐ฟ๐บ๐ฒ ๐ฑ๐ฒ ๐๐๐๐ง ๐๐ผ๐ฎ๐น๐ถ๐๐ถ๐ผ๐ป ๐๐ฒรฑ๐ฎ๐น๐ฎ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐ป ๐๐ผ๐น๐ผ๐บ๐ฏ๐ถ๐ฎ ๐ ๐ฃ๐ฒ๐ฟรบ ๐ฒ๐น ๐ผ๐ฟ๐ผ ๐ฒ๐ ๐๐ฟ๐ฎรญ๐ฑ๐ผ ๐ถ๐น๐ฒ๐ด๐ฎ๐น๐บ๐ฒ๐ป๐๐ฒ ๐ฝ๐๐ฒ๐ฑ๐ฒ ๐ด๐ฒ๐ป๐ฒ๐ฟ๐ฎ๐ฟ ๐บรก๐ ๐ฑ๐ถ๐ป๐ฒ๐ฟ๐ผ ๐ฝ๐ฎ๐ฟ๐ฎ ๐น๐ฎ๐ ๐ฟ๐ฒ๐ฑ๐ฒ๐ ๐ฐ๐ฟ๐ถ๐บ๐ถ๐ป๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐น ๐ฝ๐ฟ๐ผ๐ฝ๐ถ๐ผ ๐ป๐ฎ๐ฟ๐ฐ๐ผ๐๐ฟรก๐ณ๐ถ๐ฐ๐ผ, ๐บ๐ถ๐ฒ๐ป๐๐ฟ๐ฎ๐ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐ป ๐๐ฐ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ๐ฟ ๐น๐ฎ๐ ๐ด๐ฎ๐ป๐ฎ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฎ๐ ๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ฎ ๐บ๐ถ๐ป๐ฒ๐ฟรญ๐ฎ ๐ถ๐น๐ฒ๐ด๐ฎ๐น ๐ฝ๐ผ๐ฑ๐ฟรญ๐ฎ๐ป ๐ฎ๐น๐ฐ๐ฎ๐ป๐๐ฎ๐ฟ ๐น๐ผ๐ ๐ญ.๐ฌ๐ฌ๐ฌ ๐บ๐ถ๐น๐น๐ผ๐ป๐ฒ๐ ๐ฑ๐ฒ ๐ฑรณ๐น๐ฎ๐ฟ๐ฒ๐. ๐๐ฎ ๐ฟ๐ฎ๐ฝ๐ถ๐ฑ๐ฒ๐ ๐ฐ๐ผ๐ป ๐น๐ฎ ๐พ๐๐ฒ ๐ฒ๐๐๐ฒ ๐บ๐ฒ๐ฟ๐ฐ๐ฎ๐ฑ๐ผ ๐ต๐ฎ ๐ฐ๐ฟ๐ฒ๐ฐ๐ถ๐ฑ๐ผ ๐ฒ๐๐รก ๐ผ๐ฏ๐น๐ถ๐ด๐ฎ๐ป๐ฑ๐ผ ๐ฎ ๐๐ผ๐น๐ผ๐บ๐ฏ๐ถ๐ฎ, ๐๐ฐ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ๐ฟ, ๐ฃ๐ฒ๐ฟรบ ๐ ๐ฎ ๐น๐ฎ๐ ๐ฎ๐ด๐ฒ๐ป๐ฐ๐ถ๐ฎ๐ ๐ถ๐ป๐๐ฒ๐ฟ๐ป๐ฎ๐ฐ๐ถ๐ผ๐ป๐ฎ๐น๐ฒ๐ ๐ฎ ๐ฟ๐ฒ๐ฝ๐ฒ๐ป๐๐ฎ๐ฟ ๐น๐ฎ ๐น๐๐ฐ๐ต๐ฎ ๐ฐ๐ผ๐ป๐๐ฟ๐ฎ ๐ฒ๐น ๐ฐ๐ฟ๐ถ๐บ๐ฒ๐ป ๐ผ๐ฟ๐ด๐ฎ๐ป๐ถ๐๐ฎ๐ฑ๐ผ, ๐ฝ๐ผ๐ฟ๐พ๐๐ฒ ๐น๐ฎ ๐ฐ๐ผ๐ฐ๐ฎรญ๐ป๐ฎ ๐๐ฎ ๐ป๐ผ ๐ฒ๐ ๐ฒ๐น รบ๐ป๐ถ๐ฐ๐ผ ๐ป๐ฒ๐ด๐ผ๐ฐ๐ถ๐ผ ๐ฒ๐๐๐ฟ๐ฎ๐รฉ๐ด๐ถ๐ฐ๐ผ ๐ฑ๐ฒ ๐น๐ฎ๐ ๐บ๐ฎ๐ณ๐ถ๐ฎ๐ ๐ฟ๐ฒ๐ด๐ถ๐ผ๐ป๐ฎ๐น๐ฒ๐. ๎
El cambio no significa que el narcotrรกfico haya dejado de ser rentable. Significa que las organizaciones criminales descubrieron que pueden combinar negocios ilรญcitos diferentes y utilizar cada uno para resolver una necesidad distinta. La cocaรญna continรบa generando enormes cantidades de dinero, pero el oro ofrece una caracterรญstica especialmente atractiva: puede incorporarse con relativa facilidad a circuitos comerciales aparentemente legales y convertirse posteriormente en dinero que resulta mucho mรกs difรญcil de rastrear.
La investigaciรณn de FACT Coalition, citada por Infobae, sostiene que Colombia registra exportaciones cercanas a 4.000 millones de dรณlares en productos relacionados con el oro, mientras estimaciones oficiales colombianas utilizadas en el anรกlisis indican que alrededor del 80 % tendrรญa origen ilegal o criminal. Los investigadores advierten que estas cifras son necesariamente aproximadas porque se trata de una economรญa clandestina, pero las diferencias entre los registros de exportaciรณn e importaciรณn, las evaluaciones nacionales de riesgo y otras bases de datos permiten identificar un patrรณn consistente.
La dimensiรณn del fenรณmeno cambia radicalmente la lectura de la seguridad regional. Durante dรฉcadas, la polรญtica antidrogas estuvo construida alrededor de la coca, los laboratorios, las rutas de cocaรญna y las organizaciones que controlaban esos mercados. Pero la minerรญa ilegal permite a los grupos armados diversificar ingresos, controlar territorios, cobrar extorsiones, lavar dinero y adquirir activos sin depender exclusivamente de los cultivos ilรญcitos.
La propia Defensorรญa del Pueblo de Colombia habรญa advertido en 2024 que la reducciรณn de los cultivos de coca estaba llevando a determinadas estructuras armadas hacia la extracciรณn ilรญcita de minerales. En Nariรฑo, por ejemplo, la entidad seรฑalรณ que grupos que anteriormente dependรญan principalmente de la coca comenzaron a interesarse por la explotaciรณn de oro ante cambios en el precio de la coca y la expansiรณn territorial de las disidencias.
Esto permite comprender que el oro no apareciรณ repentinamente como negocio criminal. Lo que estรก ocurriendo ahora es una aceleraciรณn y profesionalizaciรณn de una economรญa ilegal que ya tenรญa presencia en territorios controlados por actores armados.
Colombia: del control de la coca al control del subsuelo
Colombia posee una particularidad que hace especialmente atractivo el negocio aurรญfero para los grupos armados: amplias zonas mineras coinciden con territorios donde histรณricamente han tenido presencia guerrillas, estructuras paramilitares, bandas criminales y redes de narcotrรกfico.
En regiones como Antioquia, Chocรณ, Bolรญvar, Cรณrdoba, Cauca, Nariรฑo y Tolima, la minerรญa de oro se superpone con corredores estratรฉgicos, rรญos navegables y territorios de difรญcil presencia estatal.
La Procuradurรญa General de la Naciรณn habรญa advertido que la minerรญa ilegal afectaba a 29 de los 32 departamentos colombianos, demostrando que el fenรณmeno no es exclusivamente amazรณnico ni estรก limitado a unas pocas zonas fronterizas.
La operaciรณn realizada en Zaragoza, Antioquia, en febrero de 2026 permite observar la dimensiรณn econรณmica desde el terreno. La Policรญa destruyรณ siete excavadoras y cuatro motores utilizados para extracciรณn ilรญcita. Segรบn la instituciรณn, esas mรกquinas tenรญan una capacidad estimada de producir 11.200 gramos de oro mensuales, equivalentes a unos 4.704 millones de pesos en el mercado ilegal.
Pero el dato mรกs revelador fue otro: el Clan del Golfo habrรญa obtenido aproximadamente 551 millones de pesos mensuales mediante el cobro de una extorsiรณn equivalente al 15 % de la producciรณn ilegal.
Es decir, una organizaciรณn criminal ni siquiera necesita necesariamente controlar directamente toda la extracciรณn. Puede cobrar por permitir trabajar, controlar el territorio, imponer proveedores, vender protecciรณn y participar posteriormente en la comercializaciรณn.
Ese modelo es particularmente poderoso porque transforma el territorio en una fuente permanente de ingresos.
El oro como impuesto criminal
La minerรญa ilegal funciona en muchos lugares como una economรญa paralela.
El grupo armado puede controlar quiรฉn entra a una zona minera, quiรฉn utiliza una retroexcavadora, quiรฉn compra combustible, quiรฉn transporta el mineral y quiรฉn comercializa el oro. Cada etapa genera oportunidades para cobrar una tarifa.
En enero de 2026, una operaciรณn sobre el rรญo Saldaรฑa, en Tolima, permitiรณ afectar ingresos criminales estimados en mรกs de 4.000 millones de pesos y maquinaria valorada en aproximadamente 5.700 millones de pesos. Las autoridades seรฑalaron que la explotaciรณn aurรญfera estaba relacionada con la financiaciรณn de una estructura vinculada a alias Ivรกn Mordisco.
La importancia de estos casos es que muestran que la minerรญa ilegal ya no debe analizarse solamente como un delito ambiental.
Es tambiรฉn una cuestiรณn de seguridad, lavado de activos, extorsiรณn, control territorial, financiaciรณn armada y gobernanza criminal.
Ecuador: el crecimiento mรกs rรกpido
Si Colombia representa un problema consolidado, Ecuador aparece como uno de los escenarios que mรกs preocupan actualmente por la velocidad de expansiรณn.
Segรบn el Observatorio del Crimen Organizado de Ecuador, antes de 2018 existรญan menos de 60 puntos de minerรญa ilegal identificados en el paรญs. Para 2024, el nรบmero habรญa superado los 652 puntos.
Ese crecimiento es extraordinariamente rรกpido.
La investigadora Julia Yansura, de FACT Coalition, considera que Ecuador puede ser incluso mรกs vulnerable que Colombia y Perรบ porque el paรญs tiene menos experiencia institucional enfrentando este tipo de economรญas criminales. El Gobierno ecuatoriano ya reconociรณ la gravedad del problema y declarรณ la minerรญa ilegal una amenaza para la seguridad nacional dentro de su planificaciรณn de seguridad.
El problema coincide ademรกs con la expansiรณn territorial de organizaciones como Los Lobos y Los Choneros, que comenzaron vinculadas principalmente al narcotrรกfico y progresivamente ampliaron sus actividades hacia la minerรญa, la extorsiรณn y otras economรญas ilรญcitas. Global Initiative tambiรฉn ha documentado la competencia de estos grupos por el control de territorios y actividades mineras.
En Ecuador, la provincia de El Oro se ha convertido en un ejemplo especialmente significativo. La zona reรบne yacimientos, rutas comerciales, conexiรณn con la frontera peruana y acceso a corredores utilizados por organizaciones criminales.
Segรบn el anรกlisis citado por Infobae, El Oro registrรณ 521 homicidios entre enero y junio de 2026, mientras distintas estructuras disputan puertos, rutas y yacimientos.
La relaciรณn entre violencia y minerรญa no es accidental. Allรญ donde una organizaciรณn controla un yacimiento, tambiรฉn necesita controlar el territorio que lo rodea.
Por quรฉ el oro resulta tan atractivo
La pregunta central es por quรฉ una organizaciรณn que ya gana dinero con drogas decide entrar en la minerรญa.
La primera respuesta estรก en la diversificaciรณn.
Si una ruta de cocaรญna es interceptada, el grupo pierde una fuente de ingresos. Si un cultivo es erradicado, disminuye la producciรณn. Si un cargamento es decomisado, desaparece una parte del capital.
El oro funciona de otra manera.
El mineral puede ser extraรญdo localmente, vendido, fundido, mezclado con producciรณn legal y posteriormente incorporado a cadenas comerciales legรญtimas. Esto genera una distancia entre el lugar donde se cometiรณ el delito y el lugar donde finalmente aparece el dinero.
FACT Coalition identifica tres funciones principales del oro para las organizaciones criminales.
La primera es el lavado de activos: dinero procedente del narcotrรกfico puede utilizarse para comprar oro o invertir en operaciones mineras, haciendo que posteriormente las ganancias parezcan proceder de una actividad comercial legรญtima.
La segunda es su capacidad para funcionar como reserva y transporte internacional de valor.
La tercera es la explotaciรณn directa del mineral, mediante la adquisiciรณn de minas, control de trabajadores o extorsiรณn a mineros informales.
La puerta de entrada al sistema financiero
Aquรญ aparece una de las mayores dificultades para los investigadores.
Un cargamento de cocaรญna es ilegal desde el momento de su producciรณn hasta el momento de su venta. El oro, en cambio, puede pasar por una serie de empresas, intermediarios y compradores que operan legalmente.
La estrategia consiste en ocultar el origen del mineral, no necesariamente en ocultar el metal.
Una empresa puede comprar oro que aparentemente procede de un proveedor legal. Si la documentaciรณn ha sido falsificada o si el mineral ilegal se mezcla con producciรณn legรญtima, el producto puede entrar a mercados formales.
La Policรญa colombiana descubriรณ precisamente este mecanismo en El Bagre, Antioquia, en julio de 2026. Una investigaciรณn identificรณ establecimientos de compraventa que presuntamente eran utilizados para introducir oro obtenido mediante minerรญa ilegal en el mercado formal y darle apariencia de legalidad.
Durante la operaciรณn fueron incautados mรกs de 153 gramos de oro, dinero en efectivo, telรฉfonos, computadores y otros elementos.
El caso demuestra que la lucha no termina en la mina.
El verdadero desafรญo estรก en seguir el oro desde el rรญo o el yacimiento hasta la compraventa, la empresa exportadora, el refinador, el banco y finalmente el mercado internacional.
El papel del narcotrรกfico cambia
La apariciรณn del oro no significa que las organizaciones estรฉn abandonando las drogas.
Al contrario: la tendencia muestra que estรกn creando portafolios criminales diversificados.
Una organizaciรณn puede producir o traficar drogas, cobrar extorsiones, controlar minerรญa, participar en contrabando, lavar dinero mediante empresas y utilizar rutas logรญsticas comunes para distintas mercancรญas.
Ese modelo convierte al grupo criminal en algo mรกs parecido a una empresa ilรญcita multinacional que a una banda dedicada a una sola actividad.
La frontera entre Colombia y Ecuador es particularmente importante en este proceso. Allรญ confluyen narcotrรกfico, trรกfico de armas, minerรญa ilegal, contrabando y movilidad de organizaciones criminales.
La cooperaciรณn entre paรญses comienza a adaptarse a esa realidad. En 2026, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha impulsado mecanismos de cooperaciรณn amazรณnica entre Colombia, Brasil, Perรบ y otros paรญses para combatir conjuntamente el crimen organizado transnacional y la minerรญa ilegal de oro.
El costo que no aparece en el precio del oro
La rentabilidad criminal tiene un costo ambiental enorme.
La extracciรณn ilegal mediante maquinaria pesada puede destruir bosques, alterar cursos de agua y remover grandes cantidades de sedimentos. El uso de mercurio y otros contaminantes puede afectar ecosistemas acuรกticos y comunidades que dependen de los rรญos.
En Colombia, las operaciones recientes han documentado daรฑos en rรญos y quebradas asociados con maquinaria utilizada para extracciรณn ilegal. En Zaragoza, por ejemplo, las autoridades seรฑalaron impactos sobre el rรญo Porce y la quebrada La Clarita.
En Tolima, las autoridades tambiรฉn alertaron sobre contaminaciรณn potencial por mercurio, cianuro y otros agentes tรณxicos.
Pero existe un daรฑo todavรญa mรกs profundo: el control de las comunidades.
Cuando una organizaciรณn criminal controla una mina, puede controlar el empleo, el transporte, el comercio y hasta los movimientos de los habitantes.
La minerรญa ilegal puede convertirse asรญ en una forma de gobierno paralelo.
Comunidades atrapadas entre el oro y las armas
No todos los mineros que trabajan en estas zonas forman parte del crimen organizado.
Este punto es fundamental.
Existe una diferencia entre la minerรญa artesanal o ancestral, la pequeรฑa minerรญa informal y las grandes operaciones criminales que utilizan maquinaria, extorsiรณn y redes de lavado de activos.
La Defensorรญa del Pueblo ha advertido expresamente que campesinos, mineros artesanales y comunidades indรญgenas necesitan protecciรณn frente al avance de los grupos armados.
El riesgo es que una polรญtica exclusivamente represiva termine afectando a personas que dependen legรญtimamente de la minerรญa para sobrevivir, mientras las verdaderas estructuras financieras permanecen intactas.
Por eso, la respuesta debe distinguir entre quiรฉn extrae, quiรฉn controla, quiรฉn financia, quiรฉn compra y quiรฉn lava.
El problema llega hasta Estados Unidos
La dimensiรณn internacional aparece cuando el oro abandona Colombia o Ecuador.
FACT Coalition seรฑala que Estados Unidos ha tenido dificultades para procesar judicialmente operaciones relacionadas con oro ilegal procedente de Sudamรฉrica y propone modificaciones regulatorias para cerrar las brechas que permiten introducir el metal en el sistema financiero.
Entre las medidas planteadas estรกn un registro mรกs eficaz de los beneficiarios finales de las empresas, incluir la minerรญa ilegal transnacional como delito precedente del lavado de activos y establecer controles de declaraciรณn para el oro similares a los aplicados al efectivo.
La propuesta refleja una realidad importante: la minerรญa ilegal latinoamericana no termina en la selva.
Puede terminar en una refinerรญa, una empresa comercializadora, una instituciรณn financiera o un mercado internacional de metales preciosos.
Antes, ahora y despuรฉs
Antes, la guerra contra las organizaciones criminales de Colombia y Ecuador se concentraba principalmente en la cocaรญna, sus cultivos, laboratorios, rutas y grandes cargamentos.
Ahora, el escenario es mucho mรกs complejo. El oro se convirtiรณ en una fuente estratรฉgica de ingresos, mecanismo de lavado y herramienta de control territorial. En Colombia existen operaciones oficiales que muestran ingresos millonarios asociados con la extracciรณn ilegal, mientras Ecuador experimenta una expansiรณn particularmente rรกpida de los puntos de minerรญa clandestina.
Despuรฉs, el desafรญo serรก evitar que el oro ilegal se consolide como una economรญa criminal permanente.
Para ello no bastarรก con destruir retroexcavadoras.
Serรก necesario perseguir las cuentas bancarias, las empresas de fachada, los compradores, los exportadores, los intermediarios, los funcionarios corruptos y las redes internacionales que permiten que el oro cambie de identidad antes de llegar al mercado legal.
Tambiรฉn serรก indispensable una cooperaciรณn mucho mรกs estrecha entre Colombia, Ecuador, Perรบ, Brasil, Estados Unidos y los organismos internacionales, porque las rutas del oro y del dinero no respetan fronteras.
La gran transformaciรณn que estรก ocurriendo en Amรฉrica Latina es, por tanto, mรกs profunda que un simple cambio de producto. El crimen organizado estรก aprendiendo a comportarse como un conglomerado diversificado: si la cocaรญna enfrenta presiรณn policial, existe el oro; si la minerรญa es intervenida, aparecen la extorsiรณn y el contrabando; si el dinero es rastreado, aparecen empresas y estructuras financieras capaces de ocultar su procedencia.
La conclusiรณn mรกs inquietante es que combatir solamente la droga ya no alcanza.
La nueva batalla contra el crimen organizado tambiรฉn se libra debajo de la tierra, alrededor de los rรญos, en las fronteras, en las compraventas de oro y, finalmente, dentro del sistema financiero internacional.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileรฑo, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integraciรณn regional, geopolรญtica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el รกmbito de la comunicaciรณn internacional.
Posee un Mรกster en Desarrollo y Cooperaciรณn Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, acadรฉmicas y diplomรกticas en Amรฉrica Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrรณfono de Oro de la Asociaciรณn Nacional de Locutores de Mรฉxico (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional Mรฉxico Blanco (2020) y el tรญtulo de Amigo de la Niรฑez y la Adolescencia.
- โ ARGENTINA: Marta Fort convirtiรณ la bรบsqueda de novio en un concurso viral y terminรณ encontrando un pretendiente con quien viajรณ por Estados Unidos
- โ ARGENTINA: De las burlas por la vianda coreana a una estrella Michelin: la historia de Pablo Park y del restaurante Han que llevรณ la cocina coreana a la alta gastronomรญa porteรฑa
- โ ARGENTINA: El nudismo tiene cada vez mรกs adultos y menos jรณvenes: quรฉ hay detrรกs del cambio generacional
- โ ARGENTINA: Fondos, inteligencia y estrategia electoral vuelven a exponer las tensiones entre Karina Milei y Santiago Caputo y abren una nueva disputa por el poder dentro del Gobierno
- โ ARGENTINA: Lionel Messi despide a su padre Jorge en Rosario, en una ceremonia รญntima que cierra la historia de un hombre decisivo detrรกs del campeรณn mundial

