
El Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) decidió retirar a su candidato a la intendencia de Minga Guazú, Blas Báez, y respaldar a la candidata de Yo Creo, Mónica Ramírez, en las elecciones municipales del 4 de octubre de 2026. La decisión representa un giro importante en la disputa política de esta ciudad de Alto Paraná y forma parte de las negociaciones que distintos sectores opositores vienen desarrollando para evitar la fragmentación del voto frente a la Asociación Nacional Republicana (ANR). El acuerdo se produce después de varias semanas de conversaciones entre dirigentes liberales y referentes de Yo Creo, agrupación liderada a nivel nacional por Miguel Prieto. Sin embargo, la unidad opositora todavía no es completa: Cruzada Nacional mantiene una candidatura propia, por lo que el respaldo liberal a Ramírez no elimina totalmente la dispersión electoral en Minga Guazú. La elección, prevista para el 4 de octubre, enfrenta a la oposición con una estructura colorada que busca conservar el control municipal de uno de los distritos económicamente más importantes de Alto Paraná.
La decisión del PLRA debe ser entendida dentro de una negociación política mucho más amplia que comenzó varias semanas antes. A mediados de julio, dirigentes liberales y representantes de Yo Creo ya mantenían conversaciones para construir una candidatura opositora con mayores posibilidades de enfrentar al oficialismo colorado. En aquel momento, Blas Báez aparecía como el candidato liberal y Mónica Ramírez como la postulante de Yo Creo. Dirigentes de ambos espacios hablaban abiertamente de la necesidad de construir una alianza para disputar el municipio.
La evolución de esas conversaciones terminó inclinando la balanza hacia la candidatura de Mónica Ramírez. El PLRA decidió que su estructura electoral en Minga Guazú no compitiera por separado, sino que se incorporara al proyecto encabezado por Yo Creo. En términos electorales, la decisión busca evitar que los votos de sectores que comparten una posición opositora terminen divididos entre dos candidaturas y permitan que un tercero gane con una mayoría relativa.
La lógica detrás del acuerdo tiene una explicación matemática y política. En una elección con varias candidaturas opositoras, el voto contrario al oficialismo puede distribuirse entre diferentes listas. En cambio, una candidatura única concentra ese caudal electoral y puede aumentar considerablemente sus posibilidades de disputar el primer lugar. Esa preocupación se convirtió en uno de los principales argumentos utilizados por dirigentes opositores en diferentes municipios del país.
El senador Eduardo Nakayama, del PLRA, había advertido recientemente sobre este problema a nivel nacional. El legislador señaló que existían alrededor de 20 distritos donde distintos sectores opositores todavía tenían candidaturas múltiples y buscaban alcanzar acuerdos antes del cierre del plazo para renuncias y sustituciones. El objetivo declarado era evitar que la división beneficiara directamente a la ANR.
Minga Guazú, una pieza importante del mapa de Alto Paraná
La importancia de Minga Guazú excede el ámbito estrictamente municipal. La ciudad forma parte del departamento de Alto Paraná, uno de los principales polos económicos del Paraguay y una región estratégicamente vinculada al comercio fronterizo, la agricultura, la industria, la logística y la actividad económica de la Triple Frontera.
Por esa razón, las elecciones municipales de Alto Paraná tienen una dimensión política particular. El departamento cuenta con 22 distritos, y la ANR presenta candidatos en todos ellos. En las elecciones municipales de 2021, los colorados obtuvieron la victoria en 13 municipios, mientras que los demás espacios políticos se distribuyeron el resto del mapa.
Yo Creo, por su parte, intenta ampliar su presencia territorial. La agrupación liderada por Miguel Prieto tiene candidatos en ocho municipios de Alto Paraná, entre ellos Ciudad del Este, Itakyry, Los Cedrales, Minga Guazú, Ñacunday, Presidente Franco y Yguazú. El crecimiento territorial del movimiento es uno de los elementos que explica su interés en consolidar acuerdos con sectores liberales.
La alianza en Minga Guazú adquiere todavía más relevancia porque se produce mientras el movimiento busca construir una estructura política que trascienda Ciudad del Este. Prieto, actual intendente de la capital departamental y principal figura de Yo Creo, pretende convertir al movimiento en una fuerza con capacidad competitiva en distintos municipios y, eventualmente, en las elecciones nacionales de 2028.
La ANR parte de una posición competitiva
En Minga Guazú, el adversario que deberá enfrentar la oposición unificada será César Paredes, candidato de Honor Colorado. La ANR, a diferencia de otros partidos, logró presentar candidaturas en los 22 distritos de Alto Paraná, una capacidad territorial que continúa siendo una de sus principales ventajas electorales.
La situación actual es consecuencia también de las internas coloradas celebradas el 7 de junio de 2026. El entonces intendente Diego Ríos no consiguió imponerse en la interna y quedó fuera de la carrera por la reelección. Ríos había llegado a la intendencia en 2021 como candidato de Yo Creo, antes de pasar posteriormente al Partido Colorado.
Ese recorrido político es uno de los elementos más llamativos de la historia reciente de Minga Guazú. El actual escenario no se limita a una disputa tradicional entre colorados y liberales: también incluye el crecimiento de movimientos independientes y de nuevas fuerzas opositoras que intentan disputar espacios históricamente dominados por los grandes partidos tradicionales.
El caso de Ríos resulta particularmente significativo porque muestra cómo las alianzas políticas de Alto Paraná han cambiado rápidamente. Un dirigente que llegó al poder municipal mediante una estructura vinculada a Yo Creo terminó incorporándose al oficialismo colorado, mientras que ahora Yo Creo busca recuperar ese espacio mediante una nueva candidatura.
Del enfrentamiento entre opositores a la búsqueda de una candidatura común
El acuerdo PLRA-Yo Creo no surgió de manera espontánea. En abril ya existían conversaciones sobre una eventual alianza. En ese momento, el liberal Blas Báez había señalado públicamente que existía la posibilidad de establecer un entendimiento con Yo Creo. La discusión se centraba en encontrar una fórmula capaz de evitar que la oposición concurriera dividida a las elecciones.
En julio, las negociaciones se hicieron más concretas. Dirigentes de Yo Creo comenzaron a trabajar directamente con Báez para intentar establecer una candidatura común. Miguel Prieto y Dani Mujica aparecieron como algunos de los principales impulsores del diálogo dentro de Yo Creo, mientras que sectores liberales participaban de las conversaciones.
La decisión finalmente tomada implica que el PLRA cede la candidatura municipal y conserva su participación dentro de una estructura opositora más amplia. Es una fórmula políticamente significativa porque supone que un partido tradicional acepta no competir directamente por la intendencia para aumentar las posibilidades de una candidatura de una fuerza relativamente nueva.
El problema que todavía queda: Cruzada Nacional
La unidad conseguida entre PLRA y Yo Creo no significa que toda la oposición de Minga Guazú se haya unificado.
Cruzada Nacional mantiene su propia figura electoral, lo que significa que el electorado contrario a la ANR continúa teniendo más de una opción. ABC Color señala precisamente que el voto opositor todavía permanece dividido pese al acuerdo alcanzado entre liberales y Yo Creo.
Esta situación coloca a los dirigentes opositores ante una segunda negociación. La pregunta ahora es si será posible convencer a los demás sectores de retirar sus candidaturas y establecer una única propuesta electoral.
El tiempo político también es determinante. El 7 de agosto venció el plazo establecido por la Justicia Electoral para la renuncia y sustitución de candidaturas. El calendario electoral estableció ese momento como una fecha clave para cerrar las negociaciones, por lo que los acuerdos alcanzados en estos días podían modificar definitivamente el escenario de octubre.
Una elección que puede medir la fuerza de Yo Creo fuera de Ciudad del Este
Para Yo Creo, la candidatura de Mónica Ramírez representa algo más que una disputa municipal.
El movimiento nació políticamente asociado a Miguel Prieto y Ciudad del Este, donde consiguió construir una estructura electoral capaz de desafiar al Partido Colorado. El siguiente paso consiste en demostrar que ese fenómeno puede reproducirse en otras ciudades del departamento.
Minga Guazú es un territorio especialmente importante para esa estrategia. Su proximidad con Ciudad del Este, su población, su actividad económica y su posición dentro del corredor de la Triple Frontera convierten al municipio en un espacio donde una victoria de Yo Creo tendría una fuerte repercusión política regional.
Una eventual victoria permitiría al movimiento presentar el resultado como evidencia de que su estructura no depende exclusivamente de la figura de Prieto en Ciudad del Este.
Para el PLRA, en cambio, el acuerdo constituye una apuesta diferente: priorizar la construcción de una alternativa opositora antes que insistir en una candidatura propia. La decisión puede fortalecer la imagen del partido como articulador de acuerdos, aunque también implica el riesgo de perder protagonismo si la candidatura de Ramírez no logra imponerse.
El trasfondo de las municipales de 2026
Las elecciones municipales paraguayas de 2026 tendrán lugar el 4 de octubre y definirán las autoridades municipales para el período 2026–2031. En Alto Paraná, la competencia tendrá una particular importancia debido a la concentración de municipios económicamente estratégicos y a la fuerte presencia histórica de la ANR.
El mapa político que comenzó a configurarse después de las internas muestra una combinación de continuidad y renovación. La ANR mantiene una presencia territorial prácticamente total, mientras que PLRA y Yo Creo buscan acuerdos para evitar que la fragmentación les reste competitividad.
La situación de Minga Guazú es, en ese sentido, un laboratorio de lo que podría ocurrir en otros municipios. Si la estrategia de candidatura única funciona, podría fortalecer la idea de que la oposición paraguaya necesita coordinar sus fuerzas para competir contra la maquinaria electoral colorada.
Si fracasa, los dirigentes opositores podrían enfrentar nuevamente el problema que intentan evitar: múltiples candidaturas, dispersión del voto y una ventaja para el partido que consiga mantener una estructura electoral más cohesionada.
Antes, ahora y después
Antes de este acuerdo, el escenario de Minga Guazú presentaba al PLRA y Yo Creo compitiendo con candidatos separados, además de la candidatura colorada. Esa configuración hacía más difícil determinar cuál de los sectores opositores tenía capacidad real para enfrentar a la ANR. Las conversaciones iniciadas meses atrás buscaban precisamente modificar ese escenario.
Ahora, el PLRA retiró a Blas Báez y resolvió respaldar a Mónica Ramírez, convirtiendo a Yo Creo en el principal vehículo electoral opositor de ese acuerdo. La ANR mantiene a César Paredes como su candidato, mientras que Cruzada Nacional continúa siendo un factor que puede alterar la distribución del voto.
Después vendrá la verdadera prueba: las urnas. Si Ramírez logra transformar el acuerdo político en votos efectivos, Yo Creo habrá demostrado que puede ampliar su influencia más allá de Ciudad del Este y que las alianzas con el PLRA pueden convertirse en una herramienta electoral competitiva.
Si la oposición vuelve a dividirse o no consigue movilizar al electorado, la ANR podría conservar Minga Guazú pese al acuerdo alcanzado.
En definitiva, Minga Guazú se convierte en una de las primeras pruebas concretas de la estrategia opositora de unidad en Alto Paraná. El retiro del PLRA no es solamente la renuncia de un candidato: es una apuesta política sobre cómo enfrentar al Partido Colorado en un territorio donde la estructura partidaria, la capacidad de movilización y la concentración del voto pueden ser tan determinantes como el nombre del candidato.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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