Presidente de Colombia, Gustavo Petro
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a encender la tensión diplomática con Ecuador tras asegurar que el país vecino se convirtió en el principal exportador de cocaína del mundo, desplazando a Colombia en medio del avance del narcotráfico y la violencia criminal en la región.
Durante un acto público en el municipio de Timbío, en el departamento colombiano del Cauca, el mandatario sostuvo que toneladas de droga producida en Colombia y Perú están saliendo actualmente por puertos ecuatorianos, en una declaración que vuelve a golpear las relaciones entre Quito y Bogotá.
“Ecuador, lamentablemente, porque eso no es para reírse, se ha convertido en el país de mayor exportación de cocaína del mundo, con cocaína peruana y también con cocaína colombiana”, afirmó Petro ante simpatizantes y autoridades locales.
No es la primera vez que el jefe de Estado colombiano realiza señalamientos de este calibre. El pasado 3 de mayo ya había publicado un mensaje en la red social X en el que aseguró que Ecuador se transformó en el mayor exportador mundial de cocaína y que su tasa de homicidios duplica actualmente la de Colombia.
Las declaraciones de Petro llegan en un momento especialmente delicado para la seguridad ecuatoriana, marcada por el crecimiento de estructuras criminales vinculadas al narcotráfico internacional, el aumento de asesinatos y la expansión de mafias transnacionales que operan desde puertos estratégicos del Pacífico.
El mandatario colombiano atribuyó esta situación a una supuesta conexión entre sectores políticos y organizaciones criminales. Según afirmó, existe una articulación entre “políticos corruptos” y mafias dedicadas al tráfico internacional de drogas, una estructura que, dijo, tendría conexiones operativas fuera de América Latina.
Petro incluso insistió en que detrás de estas redes existiría una poderosa organización criminal con operaciones dirigidas desde Dubái, señalamiento que ya había mencionado anteriormente y que ha provocado fuertes reacciones políticas en Ecuador.
Las relaciones entre los gobiernos de Daniel Noboa y Petro atraviesan uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Las diferencias sobre el manejo de la seguridad fronteriza y el narcotráfico han derivado en una escalada de declaraciones públicas, medidas comerciales y llamados diplomáticos.
En febrero, Ecuador anunció un arancel inicial del 30 % para varios productos colombianos, medida que posteriormente se amplió hasta alcanzar el 100 % para numerosos bienes, abriendo una disputa comercial entre ambos países.
La tensión aumentó todavía más el mes pasado, cuando Quito y Bogotá llamaron a consultas a sus respectivos embajadores tras una serie de cruces políticos entre ambos gobiernos.
Mientras la crisis diplomática escala, las declaraciones de Petro vuelven a colocar a Ecuador en el centro del debate internacional sobre el avance del narcotráfico en América Latina y el creciente poder de las mafias que controlan las rutas de exportación de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
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