Santiago Botero, candidato a la presidencia de Colombia
En una demostración de fuerza que marca el inicio de una nueva fase en la contienda presidencial, más de 400 líderes políticos y sociales de Bogotá y Cundinamarca se reunieron para respaldar al candidato presidencial Santiago Botero Jaramillo, en la antesala del lanzamiento oficial de su campaña y la inauguración de su sede central.
Acompañado por su fórmula vicepresidencial, Carlos Fernando Cuevas, Botero puso en marcha el despliegue territorial de su movimiento Romper el Sistema, una estructura que proyecta presencia en al menos 12 ciudades del país de cara a la primera vuelta presidencial. El movimiento entra así en una etapa operativa enfocada en el trabajo directo en las regiones y en la consolidación de apoyos por fuera de las maquinarias tradicionales.
El encuentro, que reunió representantes de las 20 localidades de Bogotá y delegaciones de más de una decena de municipios de Cundinamarca, incluido Soacha, se configuró como una muestra de organización desde sectores ciudadanos sin vínculos con las élites políticas históricas, en un intento por posicionar una alternativa construida desde las bases.
Las sedes anunciadas funcionarán como centros de organización, movilización y articulación del apoyo ciudadano, dentro de una estrategia orientada a competir por la Presidencia con una estructura nacional independiente.
En el enfoque programático del candidato se perfila una narrativa centrada en los sectores más vulnerables del país, con énfasis en la población que enfrenta condiciones de pobreza y en un electorado que ha mostrado señales de desgaste frente a los partidos tradicionales. La estrategia apunta a canalizar ese descontento hacia una propuesta política que busca ampliar su base en territorios históricamente decisivos.
En materia de seguridad, el planteamiento gira en torno al fortalecimiento institucional de la fuerza pública y a la adopción de medidas más estrictas frente a actores que desafíen el orden estatal. La agenda contempla mecanismos que permitan reforzar la capacidad operativa de la justicia y de los organismos de seguridad.
En cuanto a la gobernabilidad, el proyecto se perfila desde una lógica distinta a la de los partidos tradicionales, con la intención de implementar esquemas de articulación política inspirados en dinámicas del sector empresarial, orientados a generar acuerdos y alineación de intereses dentro del sistema institucional.

Carlos Fernando Cuevas, formula a la vicepresidencia del candidato santiago Botero
Dentro de las primeras líneas de acción que se proyectan en un eventual gobierno, se destacan medidas de austeridad orientadas a la reducción del gasto público, así como la evaluación de herramientas extraordinarias para enfrentar problemáticas estructurales relacionadas con la seguridad y el funcionamiento de la justicia.
Por su parte, Cuevas enmarcó el encuentro dentro de una estrategia de confrontación política frente al modelo tradicional, con el objetivo de posicionar una alternativa que capitalice el inconformismo social en un escenario electoral cada vez más competitivo.
Desde esa perspectiva, su rol dentro de la fórmula vicepresidencial se proyecta como un eje de articulación del discurso más combativo de la campaña, orientado a consolidar una narrativa de ruptura con las prácticas políticas convencionales. Su participación ha estado marcada por un tono que busca conectar con sectores que expresan frustración frente al funcionamiento del Estado y la falta de resultados en temas estructurales.
En ese marco, la apuesta política que acompaña a Botero se construye sobre la idea de una transformación profunda del sistema, canalizada a través de mecanismos democráticos pero con un enfoque de presión y movilización constante. La figura de Cuevas refuerza así el posicionamiento de la campaña como una propuesta que no solo compite electoralmente, sino que busca redefinir las reglas del juego político desde una base ciudadana activa.
El evento deja ver una campaña que busca consolidarse rápidamente en el escenario nacional, apostando por una narrativa de ruptura y por la movilización de sectores ciudadanos que han permanecido al margen de las estructuras políticas convencionales.