Portada » Estados Asociados del MERCOSUR » Colombia | Petro llama a América Latina a frenar la barbarie de la guerra y liderar un nuevo diálogo entre civilizaciones
Presidente Petro convoca a América Latina a liderar diálogo entre civilizaciones que detenga la barbarie de la guerra
Desde el auditorio colmado de la Universidad del Cauca, en la ciudad de Popayán, el presidente Gustavo Petro lanzó este martes una advertencia que trascendió el ámbito académico y se proyectó hacia el escenario global. Ante miles de estudiantes, el mandatario aseguró que la humanidad atraviesa uno de sus momentos más críticos y convocó a América Latina a asumir un liderazgo histórico en defensa del diálogo entre civilizaciones.
El jefe de Estado afirmó que el mundo se encuentra al borde de un abismo marcado por la amenaza de una confrontación nuclear de consecuencias irreversibles. Señaló que, en una eventual guerra de esa magnitud, nadie estaría a salvo. Su mensaje no fue solo una alerta, sino también una exhortación a actuar desde la identidad y la experiencia latinoamericana como herramienta de mediación y entendimiento.
La intervención tuvo lugar durante la promulgación de la Ley 2568, que asigna recursos históricos a la universidad pública, un escenario que el mandatario aprovechó para vincular educación, cultura y paz en una misma reflexión. Petro sostuvo que la historia de América Latina, forjada por migraciones, mestizajes y encuentros entre pueblos de distintos continentes, constituye una fortaleza en tiempos de polarización global. La diversidad, afirmó, es la mayor riqueza de la región.
En su discurso cuestionó con firmeza los planteamientos que promueven la superioridad cultural y la exclusión. Consideró inaceptable que los pueblos diversos deban someterse o rendir tributo a visiones que los desprecian por su origen étnico o cultural. Frente a ello, defendió la palabra como instrumento para resolver diferencias y rechazó la lógica de los misiles como lenguaje de la política internacional.
Para el mandatario, la vocación mestiza de América Latina le otorga una capacidad singular para tender puentes. Esa historia compartida de mezclas y resistencias, explicó, permite comprender al otro sin renunciar a la propia identidad. En un mundo atravesado por tensiones geopolíticas y discursos de choque entre civilizaciones, insistió, la región está llamada a levantar la voz en favor de la cultura y el entendimiento.
Horas antes, a través de la red social X, el presidente había propuesto llevar a la Organización de las Naciones Unidas la iniciativa de una conferencia internacional de paz que impulse un acuerdo definitivo entre Israel y Palestina. La propuesta contempla el reconocimiento de dos Estados soberanos y la consolidación de zonas libres de armas nucleares.
Petro planteó que tanto Medio Oriente como América Latina deberían avanzar hacia la eliminación de amenazas nucleares y defendió la meta de un planeta sin este tipo de armamento, salvo el estrictamente regulado para fines de defensa planetaria bajo supervisión multilateral. En su visión, la supervivencia humana depende menos de la acumulación de poder militar y más de la capacidad de las naciones para sentarse a dialogar.
Desde Popayán, el presidente colombiano buscó posicionar a América Latina no como espectadora de los conflictos globales, sino como protagonista de una apuesta civilizatoria que privilegie la cultura sobre la barbarie y la palabra sobre la guerra.