Montevideo, Uruguay — La Suprema Corte de Justicia de Uruguay confirmó una sentencia que obliga a la empresa Uber a abonar aproximadamente 17 millones de pesos uruguayos a un ex conductor, al entender que existió una relación laboral y que el despido fue abusivo.
El máximo órgano judicial consideró que el vínculo entre la plataforma digital y el trabajador presentó características propias de una relación de dependencia, como subordinación y control en la prestación del servicio. Bajo ese criterio, la Corte validó el derecho del demandante a percibir indemnizaciones y créditos laborales derivados de la finalización del vínculo.
La decisión representa un precedente relevante en el debate sobre la naturaleza jurídica del trabajo en plataformas digitales. En los últimos años, distintos tribunales en América Latina y Europa han analizado si los conductores y repartidores deben ser considerados trabajadores autónomos o empleados formales, con acceso a derechos laborales plenos.
El fallo uruguayo se inscribe en ese contexto global y podría influir en futuras demandas similares dentro del país. Además, abre interrogantes sobre el modelo operativo de las empresas tecnológicas y la necesidad de marcos regulatorios que contemplen las particularidades del trabajo digital sin desatender las garantías laborales básicas.
Alexis Martinez Díaz
Colaborador: Adriiana Asat