La leishmaniasis en perros es una enfermedad parasitaria grave transmitida por la picadura del mosquito flebótomo, muy presente en España, especialmente en zonas cálidas y húmedas. Se trata de una patología crónica que puede afectar a distintos órganos y sistemas del perro, por lo que detectarla a tiempo es clave para iniciar el tratamiento adecuado y mejorar su calidad de vida. En este artículo te explicamos qué es la leishmaniosis, cuáles son sus síntomas, los grados de afectación, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento existen.
¿Qué es la leishmaniosis en perros?
La leishmaniosis canina es una enfermedad infecciosa causada por el parásito Leishmania infantum. Este microorganismo se transmite a través de la picadura del flebótomo, un pequeño insecto similar al mosquito que actúa como vector.
Una vez que el parásito entra en el organismo del perro, puede permanecer latente durante meses o incluso años. La evolución de la enfermedad depende en gran medida de la respuesta inmunitaria del animal. Algunos perros pueden ser portadores sin desarrollar síntomas evidentes, mientras que otros presentan manifestaciones clínicas graves que afectan a la piel, los riñones, las articulaciones y otros órganos.
En España, la leishmaniasis en perros es considerada una enfermedad endémica en muchas regiones. Por ello, la prevención de la leishmaniosis, el diagnóstico precoz y el seguimiento veterinario regular son fundamentales.
¿Cuáles son los grados de leishmaniasis en perros?
La leishmaniosis no afecta a todos los perros de la misma manera. Existen distintos grados de la enfermedad en función de la carga parasitaria, la afectación orgánica y la respuesta inmunitaria del animal. Identificar el grado es esencial para establecer el tratamiento más adecuado y valorar el pronóstico.
| Grado | Descripción | Tratamiento |
|---|---|---|
| Grado I (leve) | Signos leves (p. ej., dermatitis papular o linfadenomegalia localizada), sin alteraciones analíticas relevantes. Perfil renal normal y sin proteinuria. | Puede requerir tratamiento corto con 1–2 fármacos antileishmania (según criterio veterinario) o seguimiento estrecho en casos seleccionados. |
| Grado II (moderado) | Lesiones cutáneas/mucocutáneas más extensas como exfoliativas, ulcerativas o nodulares, onicogrifosis, linfadenomegalia generalizada, pérdida de apetito y peso. Suele acompañarse de alteraciones como anemia leve, hipergammaglobulinemia e hipoalbuminemia. Puede presentarse sin proteinuria (IIa) o con proteinuria leve (IIb). |
Terapia combinada habitual: antimoniato de meglumina + alopurinol o miltefosina + alopurinol. En subgrados con proteinuria: añadir manejo renal y seguimiento según guías IRIS. |
| Grado III (grave) | Además de los signos de grados I–II, pueden aparecer manifestaciones por depósito de inmunocomplejos como glomerulonefritis o uveítis. Suele existir afectación renal: proteinuria marcada y/o enfermedad renal crónica en estadios iniciales–moderados. |
Terapia antileishmania combinada ,como en grado II, + tratamiento y monitorización de la enfermedad renal según IRIS especialmente si hay proteinuria y/o elevación de creatinina. |
| Grado IV (muy grave) | Cuadro muy severo: signos del grado III con complicaciones como por ejemplo síndrome nefrótico, tromboembolismo pulmonar y enfermedad renal avanzada, con proteinuria intensa. | Manejo individualizado según estado general y renal + tratamiento intensivo de la enfermedad renal según IRIS. Requiere control veterinario estrecho. |
En términos generales, los casos leves pueden cursar con alteraciones cutáneas y ganglios inflamados, mientras que los casos más avanzados implican daño renal grave, anemia o afectación sistémica importante. Cuanto antes se detecte la enfermedad, mayores serán las probabilidades de controlarla.
¿Qué síntomas tiene la leishmaniosis en perros?
Los síntomas de la leishmaniasis en perros pueden variar mucho de un animal a otro, en función de cómo el sistema inmunológico del animal responde al parásito. En muchos casos aparecen de forma progresiva y pueden confundirse con otras patologías, lo que retrasa el diagnóstico.

Los signos clínicos se suelen dividir en dos grandes grupos: síntomas cutáneos y síntomas sistémicos.
Síntomas cutáneos
- Lesiones en la piel: uno de los signos más comunes son las lesiones cutáneas, especialmente en áreas como el hocico, orejas y extremidades.
- Heridas que no cicatrizan correctamente: las lesiones en la piel suelen derivar en heridas difíciles de cicatrizar.
- Pérdida de pelo: la alopecia, especialmente alrededor de los ojos (dando el aspecto de «gafas»), es un síntoma frecuente.
- Descamación y piel seca: la piel del perro puede tornarse seca y presentar escamas, principalmente en el lomo y patas.
- Úlceras y grietas: aparecen en almohadillas plantares y zonas de contacto frecuente, dificultando el movimiento.
- Crecimiento anormal de las uñas (onicogrifosis): las uñas crecen de forma excesiva, se engrosan y se curvan más de lo habitual, pudiendo causar molestias al caminar y mayor riesgo de roturas.
Síntomas sistémicos
- Pérdida de peso progresiva: aunque el perro continúe comiendo con normalidad, puede presentar un adelgazamiento progresivo.
- Fatiga y debilidad: los perros afectados suelen mostrar letargo, falta de energía y apatía.
- Fiebre intermitente: puede aparecer en forma de episodios puntuales de aumento de temperatura corporal, acompañados de decaimiento, y no siempre se mantiene constante a lo largo del tiempo.
- Inflamación de ganglios linfáticos: es habitual que los ganglios del cuello y las ingles se agranden y sean palpables.
- Problemas renales: la leishmania puede afectar gravemente los riñones, causando insuficiencia renal, uno de los motivos principales de muerte en perros con leishmaniosis.
- Sangrado nasal: las hemorragias nasales recurrentes son un síntoma avanzado que indica complicaciones graves.
- Cojera intermitente y dolor articular: puede deberse a inflamaciones articulares o debilidad muscular.
Es importante recordar que no todos los síntomas aparecen al mismo tiempo. Ante cualquier cambio en el comportamiento o estado físico de tu perro, especialmente si vives en zona endémica, es recomendable acudir a una clínica veterinaria para una valoración.
¿Cuál es el tratamiento de la leishmaniosis en perros?
La leishmaniasis en perros no tiene una cura definitiva en la mayoría de los casos, pero sí puede controlarse mediante tratamiento veterinario adecuado. El objetivo es reducir la carga parasitaria, controlar los síntomas y reducir el alcance de la lesión en los órganos afectados. En resumen, mejorar la calidad de vida del animal y aumentar la esperanza de vida de un perro con leishmania.
El tratamiento dependerá del grado de la enfermedad y del estado general del perro. En casos leves, el control puede ser relativamente sencillo. En casos avanzados, será necesario un seguimiento más estrecho y tratamientos prolongados.
El tratamiento suele combinar medicamentos específicos contra el parásito con terapias de apoyo para proteger órganos afectados, especialmente los riñones.
¿Qué fármacos se utilizan en el tratamiento de la leishmaniosis canina?
Entre los medicamentos más utilizados en el tratamiento de la leishmaniosis canina se encuentran los siguientes. Hay que tener en cuenta que si hay una alteración renal, el uso de ciertos fármacos se verá limitado.
- Antimoniales (antimoniato de meglumina): fármacos como Glucantime ayudan a reducir la carga parasitaria. Se administra como inyectable durante ciclos variables.
- Miltefosina: alternativa oral que se administra en forma de jarabe o comprimidos durante un periodo determinado, especialmente en perros en los que no se recomienda el tratamiento inyectable.
- Alopurinol: empleado como tratamiento de mantenimiento a largo plazo para controlar la replicación del parásito. Se utiliza durante meses con intervalos de descanso.
- Domperidona: alternativa oral con efecto inmunomodulador que ayuda a estimular la respuesta defensiva del organismo frente al parásito en fases concretas de la enfermedad.
El protocolo puede incluir una combinación de estos fármacos, según la situación clínica del perro. Además, en caso de anemia, se pueden añadir tratamientos específicos para estabilizar al paciente.
El seguimiento periódico mediante analíticas es fundamental para evaluar la respuesta al tratamiento y ajustar la medicación si es necesario. Aunque el perro infectado por leishmania esté controlado e incluso se pueda seronegativizar, siempre será un enfermo crónico, por lo que deberá estar sujeto a controles periódicos.
¿Cómo se sabe si un perro tiene leishmania?
Cuando el veterinario observa durante la exploración clínica signos compatibles con leishmaniosis en perros, o si el animal vive en una zona endémica —como ocurre en gran parte de España—, suele recomendar la realización de una analítica de sangre. Mediante un test rápido es posible detectar la presencia de anticuerpos frente a Leishmania y obtener un primer resultado orientativo.
Si el resultado es positivo, se pueden realizar pruebas complementarias más específicas. Entre ellas se encuentran los análisis serológicos como ELISA o IFI, que permiten cuantificar la respuesta inmunitaria del perro. También pueden emplearse técnicas como la PCR, citologías o biopsias, que confirman la presencia del parásito en muestras de sangre, médula ósea, ganglios linfáticos o lesiones cutáneas. Además, es habitual completar el estudio con un hemograma, una bioquímica y un proteinograma para valorar el estado general del animal y detectar posibles alteraciones orgánicas.
Es importante tener en cuenta que algunos perros pueden dar positivo en las pruebas sin presentar síntomas clínicos. En estos casos, el seguimiento veterinario periódico es fundamental para controlar la evolución de la enfermedad y actuar de forma preventiva si fuera necesario.
En clínicas MiVet, el diagnóstico precoz forma parte de los protocolos preventivos, especialmente en zonas endémicas. Realizar chequeos anuales es una medida clave para detectar la enfermedad incluso antes de que aparezcan síntomas.
Preguntas frecuentes sobre la leishmaniosis
La leishmaniasis en perros genera muchas dudas entre los propietarios. Estas son algunas de las más habituales.
¿La leishmaniasis en perros se contagia a humanos?
La leishmaniosis es una enfermedad zoonótica, lo que significa que puede afectar también a humanos. Sin embargo, el contagio no se produce directamente del perro a la persona.
El parásito se transmite exclusivamente a través de la picadura del flebótomo. Es decir, el mosquito pica a un perro infectado y posteriormente puede transmitir el parásito a otro perro o a una persona, por lo que la leishmaniasis entre perros no es contagiosa tampoco.
Por este motivo, la prevención es fundamental. Con un control adecuado y medidas preventivas, el riesgo puede reducirse considerablemente.
- Uso de collares o pipetas repelentes.
- Vacuna de leishmaniasis en perros cuando esté indicada por el veterinario.
- Evitar paseos en horas de mayor actividad del flebótomo (atardecer y amanecer).
- Revisiones veterinarias periódicas.
La leishmaniasis en perros es una enfermedad seria, pero con un diagnóstico temprano y un seguimiento adecuado puede controlarse. Si sospechas que tu perro presenta síntomas compatibles o vives en una zona de riesgo, acudir a tu clínica MiVet más cercana es el primer paso para proteger su salud y bienestar.
Fuentes
- LeishVet – “Guidelines for the practical management of canine leishmaniosis” (PDF, guía práctica completa). https://www.leishvet.org/wp-content/uploads/2025/09/LeishVet-guidelines-for-the-practical-management-of-canine-leishmaniosis.pdf
- LeishVet – Página oficial de las guías (resumen y recursos). https://www.leishvet.org/canine-leishmaniosis-guidelines/
- LeishVet (artículo open access) – Base científica del sistema de estadificación y manejo. https://link.springer.com/article/10.1186/1756-3305-4-86
- ESCCAP – Guideline GL5 (Vector-borne diseases; incluye leishmaniosis) (PDF). https://www.esccap.org/uploads/docs/32ir16g1_0775_ESCCAP_Guideline_GL5_20241203_1p.pdf
- CAPC – Leishmaniasis / Leishmaniosis (guía clínica/parasitaria). https://capcvet.org/guidelines/leishmaniasis/
- MSD/Merck Veterinary Manual – Leishmaniosis in Dogs (visión clínica general). https://www.msdvetmanual.com/infectious-diseases/leishmaniosis/leishmaniosis-in-dogs
Publicado por: mv2024
Fuente de esta noticia: https://mivet.com/blog/sintomas-de-la-leishmania-en-perros/
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