
Durante mucho tiempo, la terapia psicológica ha sido vista como algo “para locos”, para personas “muy mal” o para quienes “no pueden solos”. Otras veces se evita porque se cree que ir a terapia es doloroso, incómodo o innecesario.
Y aquí vale la pena decir una verdad que no siempre se menciona con suficiente honestidad:
Sí, la terapia puede doler. Y a veces, duele mucho.
Pero no porque haga daño, sino porque toca heridas que llevan tiempo sin ser atendidas.
¿Por qué la gente evita la terapia?
Muchas personas no van a terapia porque:
Creen que “ya se les pasará”.
Piensan que el tiempo lo cura todo.
Sienten miedo de remover el pasado.
Temen llorar, sentirse vulnerables o verse “débiles”.
No quieren aceptar que algo dentro de ellos necesita ser atendido.
Evitar la terapia suele ser una forma de evitar el dolor.
El problema es que lo que no se sana, no desaparece: se manifiesta en relaciones dañinas, ansiedad, explosiones emocionales, somatizaciones físicas, vacío interno o conductas repetitivas que lastiman.
Sí, la terapia duele (pero no como crees)
La terapia no duele porque el terapeuta “haga daño”.
Duele porque implica:
Mirarte con honestidad.
Reconocer heridas que preferías ignorar.
Aceptar pérdidas, duelos, traiciones o carencias.
Entender patrones que vienes repitiendo desde hace años.
Confrontar partes de ti que no te gustan.
Ese dolor no es castigo.
Es el dolor natural de sanar, como cuando una herida empieza a limpiarse: arde, pero porque está cicatrizando.
Un proceso lleno de altos, bajos e incomodidades
La terapia no es una línea recta de progreso constante.
Es un proceso con:
Días de claridad y alivio.
Días de confusión y cansancio emocional.
Momentos incómodos donde no sabes qué decir.
Sesiones que te dejan removido por dentro.
Avances lentos que parecen pequeños, pero son profundos.
A veces sentirás que retrocedes.
Otras veces sentirás que no estás avanzando lo suficiente.
Y, aun así, algo dentro de ti se va reordenando silenciosamente.
La importancia de comprometerte contigo mismo.
Ir a terapia no es solo asistir a sesiones.
Es hacer un compromiso profundo contigo:
Comprometerte a escucharte.
Comprometerte a no huir de lo que sientes.
Comprometerte a observar tus patrones.
Comprometerte a cambiar lo que te duele, aunque incomode.
Comprometerte a tratarte con más compasión.
La terapia funciona cuando la persona deja de ir “para que me arreglen”
y empieza a ir para hacerse cargo de su propio proceso.
El terapeuta acompaña, guía, sostiene…
pero el trabajo real ocurre dentro de ti, en tu disposición a mirarte con verdad.
Sanar no es volverte perfecto, es volverte más consciente
La terapia no te convierte en alguien sin heridas.
Te convierte en alguien que:
Entiende lo que le duele.
Sabe de dónde viene su dolor.
Aprende a regular sus emociones.
Deja de sangrar sobre quienes no lo hirieron.
Empieza a relacionarse desde un lugar más sano consigo y con otros.
Sanar no es borrar el pasado,
es dejar de vivir atrapado en él.
Una decisión valiente.
Ir a terapia no es señal de debilidad.
Es un acto profundo de valentía.
Valentía para mirarte sin máscaras.
Valentía para aceptar que necesitas ayuda.
Valentía para elegirte, aunque el proceso sea incómodo.
Valentía para atravesar el dolor en lugar de seguir huyendo de él.
Porque al final, aunque la terapia pueda doler,
duele mucho más seguir viviendo con heridas abiertas.
“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”. Salmo 46: 1(RVR1960)
Si necesitas apoyo psicológico o corporativo especializado
Te ofrezco acompañamiento profesional en:
Terapia individual: manejo emocional, ansiedad, autoestima, duelos y crecimiento personal.
Terapia de pareja: fortalecimiento del vínculo, comunicación y resolución de conflictos.
Apoyo corporativo: programas de bienestar laboral, gestión emocional y mejora del clima organizacional.
Capacitación en habilidades blandas: liderazgo empático, comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo.
Dra. Elizabeth Rondón. Especialista en bienestar emocional, relaciones humanas y desarrollo organizacional.
Tlf. +57 3165270022
Correo electrónico: Elizabethrondon1711@gmail.com
ACERCA DEL CORRESPONSAL
ELIZABETH RONDóN
Venezolana pero actualmente es en Cali Colombia con una vasta experiencia en temas relacionados con el desarrollo personal y organizacional.
- ★LA TERAPIA PSICOLÓGICA: EL CAMINO QUE NO SIEMPRE ES CÓMODO, PERO SÍ NECESARIO.
- ★CUANDO LA IRA ES MIEDO.
- ★MISMO ÁRBOL, DIFERENTE ESTACIÓN: CUANDO LA VIDA NOS CAMBIA POR DENTRO.
- ★“CÓMO PIENSAS, SIENTES; CÓMO SIENTES, VIBRAS; CÓMO VIBRAS, ATRAES… Y TAMBIÉN RECHAZAS”
- ★EL SISTEMA NERVIOSO DESREGULADO: QUE ES, POR QUÉ OCURRE Y CÓMO VOLVER AL EQUILIBRIO.
