
Desde el inicio de su mandato en diciembre de 2023, el presidente argentino Javier Milei ha impulsado una política de fuerte ajuste fiscal con el objetivo declarado de alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas y reducir el tamaño del Estado. En ese marco, diversas áreas del sector público han experimentado recortes presupuestarios, incluyendo organismos de representación internacional como el Parlamento del Mercosur (Parlasur).
La decisión del Gobierno de no priorizar el financiamiento de los parlamentarios argentinos en el Parlasur —incluyendo la falta de pago de sueldos y la reducción o eliminación de viáticos— ha generado controversia política y debate institucional. Este artículo analiza el contexto de esa decisión, sus implicancias y cómo se vincula con los niveles de desaprobación de la gestión presidencial.
¿Qué es el Parlasur y cuál es su función?
El Parlamento del Mercosur (Parlasur) es el órgano deliberativo del bloque regional integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (con Venezuela suspendida). Su función principal es:
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Promover la integración regional.
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Emitir recomendaciones y dictámenes.
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Fortalecer la institucionalidad democrática del Mercosur.
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Servir como espacio de representación política supranacional.
En Argentina, los parlamentarios del Mercosur han sido electos por voto popular en distintas ocasiones, lo que les otorga legitimidad democrática, aunque el órgano no tiene poder legislativo vinculante pleno.
La postura del gobierno de Javier Milei
Fiel a su ideología de reducción del gasto público, el presidente Milei ha cuestionado la utilidad y el costo de diversos organismos internacionales y estructuras estatales que, según su visión, no generan beneficios concretos para los ciudadanos.
En relación con el Parlasur:
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Se ha señalado que los parlamentarios no perciben sueldos regulares.
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El Ejecutivo ha dejado de financiar o ha reducido significativamente los viáticos destinados a su funcionamiento.
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Se ha planteado que el organismo representa un gasto prescindible en el contexto de emergencia económica.
Desde el oficialismo se argumenta que la prioridad es estabilizar la economía interna, reducir la inflación y eliminar el déficit fiscal, incluso si eso implica redefinir compromisos institucionales en el plano regional.
Críticas y cuestionamientos
La medida ha generado críticas desde distintos sectores:
Desde la oposición:
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Se sostiene que debilita la representación argentina en el Mercosur.
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Se considera una señal de desinterés por la integración regional.
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Se advierte sobre un posible deterioro diplomático.
Desde sectores académicos y diplomáticos:
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Se señala que la integración regional es estratégica a largo plazo.
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Se advierte que la falta de financiamiento puede afectar la capacidad de influencia argentina.
Desde sectores afines al oficialismo:
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Se defiende la decisión como coherente con la política de austeridad.
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Se argumenta que el Parlasur tiene impacto limitado en la vida cotidiana de los ciudadanos.
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Se prioriza el orden macroeconómico por sobre la representación institucional internacional.
Estadísticas de desaprobación de la gestión de Javier Milei
La política de ajuste, incluyendo decisiones como la reducción de financiamiento a organismos públicos, ha tenido impacto en la opinión pública. Las encuestas nacionales realizadas entre 2024 y principios de 2025 muestran una evolución marcada por la polarización.
📊 Evolución aproximada de aprobación y desaprobación
Inicio de gestión (diciembre 2023 – enero 2024):
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Imagen positiva: 55%–60%
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Imagen negativa: 35%–40%
Primer trimestre de 2024 (tras medidas de shock económico):
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Aprobación: 45%–50%
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Desaprobación: 45%–50%
Segundo semestre de 2024:
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Desaprobación: 50%–60%
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Aprobación: 40%–48%
Primer semestre de 2025 (promedio de distintas consultoras):
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Desaprobación nacional: 55%–62%
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Aprobación: 38%–45%
Tendencias observadas
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Mayor desaprobación en sectores de ingresos bajos y zonas urbanas afectadas por la caída del poder adquisitivo.
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Mayor respaldo relativo entre jóvenes urbanos y sectores que priorizan el ajuste fiscal.
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Alta polarización política, con opiniones firmemente divididas.
Relación entre ajuste fiscal y percepción pública
El caso del Parlasur se inscribe en una estrategia más amplia:
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Eliminación o reducción de subsidios.
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Recorte de transferencias a provincias.
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Disminución del gasto público en múltiples áreas.
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Reformas estructurales orientadas al mercado.
Si bien algunos indicadores macroeconómicos han mostrado mejoras relativas (como desaceleración inflacionaria en determinados períodos), el impacto social del ajuste ha influido en los niveles de desaprobación.
Para una parte de la población, las medidas son necesarias y coherentes con la promesa electoral. Para otra, representan un deterioro institucional y social.
La decisión de no respaldar financieramente a los parlamentarios argentinos en el Parlasur refleja una línea política consistente con la visión de Javier Milei: reducir el gasto estatal al mínimo y cuestionar estructuras consideradas ineficientes.
Sin embargo, esta política también abre interrogantes sobre el rol de Argentina en la integración regional y el equilibrio entre austeridad fiscal y presencia institucional internacional.
En términos de opinión pública, la gestión muestra una tendencia creciente de desaprobación, aunque mantiene un núcleo sólido de apoyo. La evolución futura dependerá, en gran medida, de los resultados económicos concretos y de la percepción ciudadana sobre los costos y beneficios del ajuste.
