
Felipe VI destaca el compromiso de España con el multilateralismo y la cooperación internacional en la inauguración del Spain Investors Day
El rey Felipe VI ha defendido este miércoles la estabilidad, la certidumbre y la apertura económica como elementos clave para atraer inversión internacional, en un momento marcado por la creciente incertidumbre geopolítica, el endurecimiento de las reglas comerciales y el regreso de las medidas proteccionistas. Lo ha hecho durante la inauguración de la XVI edición del foro Spain Investors Day, celebrado estos días en Madrid, ante una amplia representación de inversores internacionales y directivos de grandes compañías españolas.
En el acto de inauguración, el Rey ha enmarcado el encuentro en un contexto internacional cada vez más complejo, advirtiendo del deterioro del entorno geoestratégico y del regreso de dinámicas que se percibían ya como superadas. “Prácticas que creíamos que ya no formaban parte del menú estratégico y comercial, o que estaban desapareciendo progresivamente, están regresando con fuerza y de manera preocupante”, al tiempo que “las lecciones del siglo XX, que antes se consideraban sólidas y ampliamente compartidas, parecen estar debilitándose rápidamente”, ha reflexionado.
El encuentro empresarial e inversor se celebra en un momento especialmente sensible, marcado por la intensificación de las tensiones comerciales entre las grandes potencias económicas tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. A los vaivenes y amenazas arancelarias se le suma un uso cada vez más frecuente del comercio como instrumento de presión política, en un escenario agravado por la fragmentación del sistema multilateral y por los conflictos armados latentes o ya en desarrollo.

Frente a este panorama, el Rey ha puesto el acento en el valor de la estabilidad y la certidumbre, recordando que “son cualidades que, cuando están presentes, a menudo pasan desapercibidas y se dan por sentadas”, y que solo adquieren plena relevancia cuando desaparecen. En el ámbito de la inversión, ha subrayado que estos factores resultan determinantes, ya que los proyectos empresariales requieren horizontes largos y marcos regulatorios previsibles.
En este sentido, el Rey ha reafirmado el posicionamiento de España como una economía abierta, incluso en un contexto adverso. “A pesar de un entorno cada vez más inestable e incierto, España sigue manteniendo un firme compromiso con el libre comercio y la cooperación internacional”, ha afirmado, destacando, además, que el país concibe la apertura “no como una vulnerabilidad, sino como un activo estratégico”. “Yo no pongo dinero como inversor, pero sí tengo interés en la estabilidad a largo plazo”, ha bromeado.
En esta edición, el foro reunirá a los principales actores de la economía española, entre ellos, miembros del equipo económico del Gobierno, organismos reguladores, grandes empresas e inversores internacionales. Uno de ellos ha sido Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), quien ha recordado que “nos enfrentamos a un gran cambio en el orden mundial con los aumentos de los desafíos geopolíticos”, lo que retrasa las decisiones de inversión y presiona a los hogares a aumentar el ahorro preventivo. Todo ello “eleva notablemente los riesgos a la baja para el crecimiento económico”.
A la vez, los aranceles de Estados Unidos alteran los patrones comerciales y eso “puede complicar todavía más la dinámica de la inflación”, aunque por ahora se mantenga en niveles estables y converja hacia el objetivo del 2% que se fija Fráncfort.
El vicepresidente del BCE argumentó que la materialización de los riesgos geopolíticos podría actuar como un verdadero “detonante” de tres de las principales amenazas para la estabilidad financiera de la zona euro: las elevadas valoraciones en los mercados de activos, el creciente grado de interconexión entre los bancos y el sector no bancario, y los desafíos fiscales que afrontan algunos países.
Y recordó que el aumento del gasto en defensa necesario para cumplir el nuevo objetivo de la OTAN, junto con el envejecimiento de la población y el cambio climático, constituyen “desafíos significativos” en términos de consolidación fiscal, aunque en buena medida, a la vez, contribuyan a tirar de la economía. Por eso, de cara a mitigar los riesgos sobre la deuda soberana, insistió en la necesidad de reducir los déficits fiscales excesivos y la deuda pública en la eurozona.
Perfil internacional de la economía española
En los 16 años que se lleva celebrando esta cita, más de 3.000 inversores han acudido al encuentro, que se ha convertido en el escaparate de las empresas españolas para la inversión extranjera. En esta ocasión se espera la participación de 42 empresas cotizadas y la llegada de cerca de 200 inversores nacionales e internacionales de una docena de países.
Un escaparate que Felipe VI ha aprovechado para subrayar también el firme anclaje europeo de España, plenamente comprometida con el mercado único, la seguridad jurídica y el marco estable que proporciona la Unión Europea, así como su apuesta por el multilateralismo y la cooperación como principios rectores de sus relaciones internacionales y sus “estrechos y duraderos vínculos con América Latina”.

El discurso ha puesto asimismo en valor el perfil internacional de la economía española. El Rey ha recordado que España se sitúa entre los principales receptores mundiales de inversión extranjera directa y que ha alcanzado niveles récord de exportaciones, “los más altos de toda nuestra historia”, con el mayor número de empresas exportadoras registrado hasta la fecha. Un dinamismo que, según ha señalado, refleja la competitividad internacional de las empresas españolas, muchas de ellas líderes en sus respectivos sectores.
En este contexto, Felipe VI ha destacado que las empresas internacionalizadas son más resilientes frente a los ciclos económicos, generan empleo más cualificado y estable y muestran una mayor capacidad de innovación, además de producir efectos positivos indirectos mediante la transferencia de conocimiento y habilidades.
El Rey ha concluido reafirmando que “España sigue siendo uno de los países más abiertos del mundo al comercio y a la inversión internacionales” y lanzando un mensaje claro a los inversores extranjeros, a quienes ha asegurado que son “más que bienvenidos en España”, subrayando su papel decisivo en el crecimiento, el empleo y la transformación de la economía durante las últimas décadas.
El País
