
Hay quien se muda a un barrio y no vuelve a salir de él: tiene el panadero, la farmacia y el parque a cinco minutos, y para qué más. Algo parecido le ocurre a buena parte de las tortugas verdes que viven en Galápagos, la población que muchos conocen como «tortugas amarillas» o, en el entorno científico, tortugas verdes del Pacífico oriental. Mientras sus parientes de otros océanos cruzan cientos o miles de kilómetros para ir de las zonas de alimentación a las de puesta, estas han hecho del archipiélago un hogar de largo recorrido corto.
¿Amarillas o verdes? Un asunto de nombre y de color
Conviene aclarar primero de quién hablamos. La especie es Chelonia mydas, la tortuga verde, que debe su nombre al color de su grasa y no al de su caparazón. En el Pacífico oriental, incluidas las islas Galápagos, se ha descrito una población de aspecto algo distinto: caparazón más oscuro y, según el lugar y la descripción, más estrecho y en forma de corazón. A menudo se la llama también tortuga negra del Pacífico. Hay debate sobre si merece considerarse una subespecie propia o simplemente una población diferenciada, y el nombre de «amarilla» se usa de forma popular en ciertos contextos. Lo importante es que, sea cual sea la etiqueta, hablamos de animales muy ligados al archipiélago.
Lo que hace especial a las migraciones de otras tortugas
Muchas tortugas verdes del mundo llevan una vida de dos direcciones. Se alimentan en praderas marinas o zonas de algas, y cuando llega el momento de reproducirse, las hembras nadan hasta playas concretas, a veces a una enorme distancia. Un ejemplo muy conocido es el de las tortugas que se alimentan en las costas de Brasil y viajan hasta la isla de Ascensión, en mitad del Atlántico, para poner sus huevos. Es un trayecto de varios miles de kilómetros que se repite generación tras generación.
Este vaivén tiene una lógica: las mejores zonas de comida rara vez coinciden con las mejores playas de puesta, así que hay que elegir y desplazarse.
¿Por qué en Galápagos se quedan cerca?
Aquí está lo llamativo. En el archipiélago, comida y nido están relativamente cerca. Las aguas de Galápagos son ricas en algas y vegetación marina, y las playas de arena volcánica de varias islas sirven como lugares de anidación. Cuando el supermercado y la maternidad están a pocos kilómetros, el esfuerzo de cruzar medio océano deja de compensar.
Los estudios con marcado y seguimiento por satélite en la región han mostrado que muchas tortugas verdes se mueven entre las islas y que otras se desplazan hacia aguas del Pacífico oriental, por lo que la imagen de un animal totalmente sedentario sería exagerada. Con todo, una parte importante de la población parece tener un área de acción mucho más contenida que la de las grandes viajeras de otros mares. Es una cuestión de grado: menos maratón y más paseo largo.
Esa vida de proximidad tiene también una explicación en el propio entorno. El archipiélago, situado sobre el ecuador y bañado por aguas con mucho alimento, ofrece recursos durante buena parte del año. Cuando la despensa no se vacía, hay pocos motivos para irse.
Las playas donde nacen
Las hembras de Galápagos suben a la arena de noche, excavan un hueco con las aletas traseras y depositan allí sus huevos. Después los tapan y regresan al agua sin mirar atrás. Los huevos eclosionan semanas más tarde, y las crías, del tamaño de la palma de una mano, corren hacia el mar entre cangrejos, aves y otros depredadores que las esperan. Muy pocas llegarán a adultas, y por eso cada hembra que sobrevive años y años cuenta tanto.
Algunas playas del archipiélago, como las de la isla Isabela o las de Santa Cruz, son lugares de anidación conocidos. Las de Las Bachas, en Santa Cruz, se hicieron famosas entre los visitantes precisamente por esto.
Qué significa para las islas que las tortugas se queden
Una población tan ligada a un lugar es, para el archipiélago, un patrimonio natural con consecuencias muy concretas. Las tortugas verdes forman parte del atractivo que lleva a miles de visitantes a bucear o a recorrer las costas, y una buena parte de la economía local depende del turismo de naturaleza: guías, barcos de excursión, alojamientos, restaurantes y pequeños comercios que viven de quienes llegan a ver fauna marina.
Esto da a la conservación un peso práctico. Cuidar las playas de puesta, mantener las zonas de alimentación en buen estado y organizar las visitas para que no molesten a los animales protege a la especie y, al mismo tiempo, el medio de vida de muchas familias de las islas. Una tortuga que no se va tiene, por así decirlo, vecinos que cuentan con ella.
https://www.ambientum.com/ambientum/medio-natural/tortugas-verdes-galapagos-viajan-menos.asp
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Argentina — GTA VI tendrá descarga anticipada y ya se conocen los horarios para Argentina
- ★Paraguay — Alerta financiera en Paraguay: intervinieron Ueno Bank y congelaron los depósitos del Estado, jubilados y ahorristas
- ★Una intendenta chaqueña prohibió tomar mate mientras se atiende a los vecinos
- ★Jardín América se prepara para celebrar más de cinco décadas de folklore infantil
- ★Cuatro perros murieron tras el incendio de una casilla de madera en Posadas

