España afronta uno de los mayores desafíos europeos en gestión de residuos de envases. La implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) exigirá desarrollar una infraestructura capaz de atender a más de 500.000 puntos de venta de bebidas y más de 8.000 municipios. Según Envipco, podrían necesitarse entre 20.000 y 35.000 máquinas de devolución para gestionar aproximadamente 17.000 millones de envases al año.
El SDDR en España representa una transformación del modelo de recogida de determinados envases de bebidas, con importantes implicaciones para fabricantes, distribuidores, establecimientos comerciales, gestores de residuos y consumidores. Su puesta en marcha constituye una oportunidad para mejorar la recuperación de materiales y avanzar hacia los objetivos europeos de economía circular.
Sin embargo, las particularidades del territorio español, el peso del turismo, la diversidad comercial y las diferencias entre zonas urbanas y rurales obligarán a diseñar un sistema flexible y accesible.
¿Por qué España necesita implantar el SDDR?
La implantación del sistema responde al incumplimiento de los objetivos nacionales de recogida separada de botellas de plástico de un solo uso.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en su comunicación sobre el Plan Estatal Marco de Gestión de Residuos de diciembre de 2025, señaló una tasa del 42,3 % en 2023, frente al objetivo del 70 %. Esta cifra difiere del 41,3 % recogido en el informe técnico original de 2024 y citado por Envipco. En ambos casos se confirma el incumplimiento que activa la obligación del SDDR. Fuente: comunicación oficial del MITECO.
La puesta en marcha del mecanismo se regula mediante el Real Decreto 1055/2022, de envases y residuos de envases, que establece las condiciones de implantación y un depósito reembolsable mínimo de 0,10 euros por envase.
El consumidor abona ese importe adicional al adquirir una bebida y lo recupera cuando entrega el envase vacío en uno de los puntos de devolución habilitados. Según Envipco, en países europeos con SDDR las tasas de recogida se sitúan alrededor del 90 %, con resultados próximos al 98 % o 99 % en los mercados con mayor recuperación.
Ambientum ha abordado anteriormente las dificultades que afronta España para cumplir el calendario de implantación del SDDR y sus implicaciones para la economía circular.
Una red de devolución adaptada a más de 500.000 puntos de venta
Uno de los principales retos del futuro SDDR será responder a la estructura comercial española: más de 500.000 puntos de venta de bebidas, incluidos comercios y establecimientos de hostelería, distribuidos por más de 8.000 municipios. Esta diversidad dificulta aplicar una única solución tecnológica.
En supermercados e hipermercados, las máquinas automáticas pueden procesar grandes volúmenes de envases. Los pequeños establecimientos, en cambio, necesitarán alternativas compatibles con sus limitaciones de espacio, personal y almacenamiento.
Envipco estima que España podría necesitar entre 20.000 y 35.000 máquinas de devolución automatizada, aunque la cifra dependerá del diseño definitivo del sistema y del peso de la recogida manual.
«El reto de España va más allá del volumen de envases: exige una red de devolución adaptada a cada territorio. Combinar distintos formatos de recogida será clave para facilitar la participación del consumidor y la integración del sistema en los comercios», señala Myriam Galmés, EU Business Development Director de Envipco.
El turismo, la hostelería y el medio rural condicionarán el sistema
El turismo y la elevada actividad hostelera generan importantes volúmenes de consumo de bebidas fuera del hogar, especialmente en destinos vacacionales, áreas costeras y grandes ciudades. En estos entornos habrá que estudiar soluciones que faciliten la devolución sin depender exclusivamente de los supermercados.
Estaciones de transporte, centros comerciales, universidades e instalaciones deportivas podrían complementar la red. En los municipios rurales, el desafío será asegurar puntos de retorno próximos para evitar desplazamientos excesivos. La accesibilidad será determinante para favorecer la participación ciudadana.
Tecnología de devolución: automatización, compactación y trazabilidad
El despliegue exigirá inversiones en equipos, transporte, almacenamiento y gestión de datos. Las máquinas de devolución automatizada —reverse vending machines o RVM— permiten identificar envases, registrar operaciones y gestionar el reembolso del depósito.
- Identificación y validación mediante códigos y características del envase.
- Trazabilidad de las operaciones y de los materiales recuperados.
- Compactación para optimizar almacenamiento y transporte.
- Prevención del fraude para impedir la devolución repetida de envases.
- Integración del proceso de reembolso al consumidor.
Para volúmenes reducidos, la recogida manual puede ser más adecuada. Los envases deberán conservar elementos que permitan identificarlos —como etiqueta y código de barras—, evitando deformaciones que impidan su reconocimiento. Esta transformación también afectará a los operadores logísticos y a las empresas de gestión de residuos.
Un modelo con aspectos operativos todavía por concretar
Aunque la normativa española contempla noviembre de 2026 como referencia para la implantación, Envipco señalaba el 3 de noviembre que el SDDR nacional aún no estaba operativo. Permanecen por concretar la organización del sistema, los procedimientos de cobro y devolución, la participación de los establecimientos y la adaptación normativa al reglamento europeo de envases.
La coordinación entre operadores será otra cuestión importante. Ambientum ya analizó la propuesta de un SDDR abierto y coordinado para mejorar el reciclaje de envases.
La incertidumbre operativa no elimina por sí sola las obligaciones legales: cualquier modificación del calendario deberá formalizarse mediante el instrumento normativo correspondiente.
Una oportunidad para reforzar la economía circular
Más allá de sus exigencias técnicas, el SDDR puede mejorar la recuperación separada de materiales y favorecer la disponibilidad de materias primas secundarias para nuevos procesos productivos. Su desarrollo deberá coordinarse con el resto de políticas de prevención, reutilización y reciclaje.
El marco regulador forma parte de la transición hacia una economía más circular. Ambientum explicó en detalle las principales medidas del nuevo Real Decreto de envases y residuos de envases.
La Unión Europea establece para 2029 un objetivo de recogida separada del 90 % de determinadas botellas de bebidas de plástico de un solo uso. Para acercarse a ese resultado, la planificación anticipada será fundamental.
«Anticipar la planificación y adaptar la tecnología a cada establecimiento será clave para la eficiencia del sistema. La experiencia internacional confirma que su éxito depende de facilitar la devolución al consumidor e integrar la recogida en la operativa comercial», afirma Galmés.
El éxito del SDDR en España dependerá tanto de la tecnología como de la coordinación entre administraciones, productores, distribuidores y gestores de residuos. Una red accesible, económicamente viable y adaptada al territorio puede convertir esta obligación normativa en una mejora efectiva de la recuperación de materiales.
https://www.ambientum.com/ambientum/economia-circular/sddr-espana-devolucion-envases.asp
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Argentina — GTA VI tendrá descarga anticipada y ya se conocen los horarios para Argentina
- ★Paraguay — Alerta financiera en Paraguay: intervinieron Ueno Bank y congelaron los depósitos del Estado, jubilados y ahorristas
- ★Una intendenta chaqueña prohibió tomar mate mientras se atiende a los vecinos
- ★Jardín América se prepara para celebrar más de cinco décadas de folklore infantil
- ★Cuatro perros murieron tras el incendio de una casilla de madera en Posadas

