

Romero Games ha pasado de 110 empleados a 16. El shooter que Xbox canceló en 2025 tiene editor nuevo, pero el juego que va a salir ya no es el que se estaba haciendo.
El editor nuevo existe; el equipo es otra cosa
Lo contó John Romero en una entrevista con VGC: tras el carpetazo de Xbox, el estudio que dirige junto a Brenda Romero encontró a alguien dispuesto a poner dinero. La letra pequeña es la que se ve venir. El proyecto sigue vivo, pero con una décima parte de la gente.
Los números son los que son: 110 personas en plantilla cuando Xbox financiaba, 16 ahora. Alrededor del 85% del estudio se quedó por el camino. Ahí es nada.
El rediseño consiste en reaprovechar todo lo que ya estaba producido. Arte, sistemas, mecánicas y niveles que ahora tienen que encajar en un juego más pequeño y más concreto. Romero lo planteó así: había que diseñar un juego nuevo que pudiera usar en en la mayor parte posible de ese material.
La prensa especializada lleva meses describiéndolo como un shooter con ínfulas de mundo abierto, con Breath of the Wild en el retrovisor, según lo recogido por IGN España. Un proyecto así con 110 personas ya era ambicioso. Con 16 es otra cosa.
Un estudio no se mide por las siglas de su fundador, sino por cuánta gente puede seguir cobrando cuando el socio grande recoge los cables y se va.
La reacción en la comunidad no ha sido la de siempre. Nadie celebra que un estudio sobreviva a base de encogerse, pero tampoco hay indignación: hay cansancio. Otro nombre que se reduce, otra lista de créditos que se acorta, otro comunicado que habla de nuevo enfoque. Cosas que pasan en 2026.
El precedente que sí debería escocer
Esto no es una rareza de un estudio concreto. La industria lleva desde 2023 encadenando cancelaciones y despidos, y cada vez que una gran plataforma retira la financiación el patrón se repite con precisión casi administrativa: primero el silencio después el rumor, luego el editor salvador y, al final, una plantilla menguante que tiene que fingir que el plan siempre fue ese.
Lo llamativo del caso Romero es la transparencia del cálculo. La mayoría de estos rescates se anuncian con nota de prensa y cero cifras; aquí sabemos exactamente cuántas sillas quedan en la oficina. Un recorte del 85% no es un ajuste, es un estudio distinto.
¿Merece la pena? Depende de qué juego salga. Un equipo de 16 personas puede hacer maravillas —el indie vive de eso—, pero no puede competir en ambición con lo que se prometió. Y queda la pregunta incómoda: si el resultado se parece demasiado al de cualquier estudio pequeño, ¿qué queda del sello Romero? Respuesta en el primer tráiler, y más contexto de la carrera del fundador en su ficha de Wikipedia.
De momento, el estudio mantiene su web abierta y sin cambios en romerogames.com, que sigue funcionando como escaparate del equipo. Ni fechas, ni plataformas, ni tráiler. Silencio de radio con editor nuevo detrás.
Hype-O-Meter
Nivel de hype: 5,5/10. Resucitar un proyecto cancelado con un 85% menos de equipo tiene mérito y merece seguirse de cerca, pero lo que vamos a jugar no será lo que se financió. Optimismo moderado y cartera quieta hasta ver gameplay de verdad.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Romero Games encontró editor para su shooter, pero ha pasado de 110 a 16 empleados.
- 🔥 ¿Por qué importa? Es el retrato exacto de cómo la industria recicla proyectos cancelados a la baja.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Nos afecta si el juego sale bien; si sale regular, será otro titular de despidos.
https://www.que.es/2026/10/31/romero-games-recortes-xbox/
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