
El rumor sobre Kingdom Hearts 4 crece por una supuesta pista de Bill Farmer, mientras Square Enix guarda silencio y 2027 gana fuerza.
Kingdom Hearts 4 vuelve a estar en el centro del ruido, y esta vez no por un tráiler nuevo, una fecha oficial o una presentación de Square Enix, sino por una supuesta frase de Bill Farmer, la voz inglesa de Goofy, que habría dejado caer que ya está trabajando en el juego pero que no puede hablar de ello. Es el tipo de chispa que en cualquier otra saga apenas calentaría una esquina de internet. En Kingdom Hearts, claro, prende como papel seco: cuatro años de espera, una comunidad entrenada en leer migas de pan y una compañía que ha hecho del silencio una especie de arte marcial.
La información debe manejarse con pinzas. Square Enix no ha anunciado fecha de lanzamiento, no ha confirmado ventana para 2026 ni 2027 y tampoco ha presentado una nueva demostración pública del juego desde las últimas imágenes oficiales. Lo que hay ahora mismo es una combinación delicada: una supuesta pista de doblaje, una filtración extensa que habla de retrasos y reestructuración interna, y un dato sólido que no conviene olvidar: el proyecto sigue vivo. Más que vivo, vigilado. Cada susurro alrededor de Sora suena ya como campana de catedral.
La frase atribuida a Bill Farmer y por qué ha encendido a los fans
El nuevo incendio nace de una información según la cual Bill Farmer, actor que da voz a Goofy desde hace décadas en el universo Disney, habría comentado durante una sesión de autógrafos que está trabajando en Kingdom Hearts 4, aunque no puede dar detalles. No es un anuncio, no es una nota oficial, no es un contrato enseñado sobre la mesa. Es, literalmente, una frase atribuida a un actor en un contexto informal. Pero en una saga donde Donald y Goofy son algo más que acompañantes simpáticos, esa frase pesa. Pesa porque el doblaje suele activarse cuando un desarrollo empieza a entrar en fases reconocibles, aunque no siempre significa que el lanzamiento esté cerca. Ahí está la trampa dulce del rumor: huele a avance, pero no marca calendario.
La comunidad lo ha recibido con una mezcla muy Kingdom Hearts: entusiasmo, escepticismo, teoría, meme y una cucharada generosa de trauma acumulado. Farmer ya había provocado confusión en el pasado con comentarios sobre Kingdom Hearts III, cuando se interpretó que su trabajo de voz podía anticipar un lanzamiento mucho más cercano de lo que finalmente fue. El doblaje, en juegos grandes, puede grabarse por bloques, revisarse, repetirse o incluso completarse mucho antes de que el juego esté listo para pasar por certificaciones, localización final, pruebas, marketing y esas habitaciones sin ventanas donde los calendarios se rompen con una facilidad casi poética. O casi cruel.
Por eso el supuesto comentario no confirma una fecha, pero sí añade una señal interesante: si el actor principal de Goofy estuviera efectivamente implicado, el proyecto habría entrado en una fase con material localizado o en preparación para voces inglesas. Para un JRPG de Square Enix con personajes Disney, eso importa. No como sentencia. Como indicio. Es una huella en la nieve, no el animal entero.
El rumor de 2027 y el fantasma de un desarrollo más grande
La segunda pieza del rompecabezas llega por otro lado: una filtración que habla de un posible lanzamiento en el tercer trimestre de 2027, después de un supuesto plan inicial para 2026. La explicación que circula es conocida, casi de manual: más ambición, más escala, más tiempo para pulir. La industria del videojuego ya ha convertido esa frase en una especie de incienso corporativo. A veces significa responsabilidad. A veces significa caos. A veces significa que nadie quiere repetir errores con una marca demasiado grande como para salir coja al escenario.
Según esa filtración, Kingdom Hearts 4 habría crecido bastante respecto a los planes iniciales, con mundos Disney más cinematográficos, una ciudad de Quadratum de mayor peso, cambios en sistemas de combate y una reordenación de piezas narrativas tras la cancelación de Kingdom Hearts Missing-Link. Suena plausible, y ahí está precisamente el problema. Las mejores filtraciones falsas no parecen disparates; parecen una versión elegante de lo que el fan ya desea o teme. Marvel y Star Wars aparecen en el rumor como posibles incorporaciones, dos nombres enormes, tentadores, casi demasiado perfectos para una saga que mezcla Disney, Square Enix y delirio metafísico con una naturalidad que ya querrían algunos ministerios de cultura.
Conviene no correr. Ni Marvel ni Star Wars están confirmados oficialmente para Kingdom Hearts 4. La presencia de ambas franquicias sería comercialmente explosiva, sí, pero también delicada. No basta con tener personajes en el mismo imperio Disney; hay licencias, aprobaciones, coherencia tonal, acuerdos internos, prioridades de marca y una cosa que en Kingdom Hearts siempre parece fácil hasta que se intenta explicar: cómo metes Darth Vader, Sora, Mickey y un drama existencial sobre el corazón sin que todo parezca una cena familiar después del tercer vermú. Puede funcionar. Podría ser brillante. Pero de momento pertenece al reino nebuloso de lo no anunciado.
Lo único seguro: Square Enix sigue trabajando en el juego
Entre tanto humo, hay suelo firme. Square Enix anunció Kingdom Hearts IV en abril de 2022 como el inicio del arco llamado Lost Master Arc, con Sora despertando en Quadratum, una ciudad de aire realista que rompía con la estética habitual de la saga. El tráiler dejó ver combate, una amenaza gigantesca, a Strelitzia y una versión de Sora menos caricaturesca, casi incómodamente humana. Aquello abrió una puerta enorme. Después, la puerta quedó entreabierta. Lo bastante para mirar dentro, no tanto como para entrar.
En mayo de 2025, tras cancelar Kingdom Hearts Missing-Link, la compañía volvió a mencionar que el equipo seguía trabajando en Kingdom Hearts 4. Esa frase, seca y breve, fue recibida como si alguien hubiera dejado una botella de agua en mitad del desierto. Missing-Link estaba pensado como un proyecto móvil conectado al universo de la saga y había pasado por betas cerradas, pero Square Enix concluyó que no podía garantizar una experiencia satisfactoria a largo plazo. Traducción menos perfumada: mantener vivo un servicio móvil de ese tamaño, con expectativas tan específicas y una comunidad tan escrutadora, podía convertirse en una trituradora de recursos.
La cancelación de Missing-Link es importante porque no solo afecta a un juego descartado. Afecta al tejido narrativo. Kingdom Hearts lleva años usando entregas secundarias, móviles, recopilatorios y películas internas para colocar piezas que luego parecen imprescindibles. Es una saga que puede esconder una clave argumental en el rincón más inesperado, como quien guarda el testamento familiar dentro de una caja de cereales. Si Missing-Link iba a conectar con Kingdom Hearts 4, su desaparición obliga a preguntarse cómo se integrará ese material: mediante cinemáticas, recuerdos, segmentos jugables, documentos internos o una reescritura más profunda.
Final Fantasy VII, Nomura y el calendario invisible
El otro gran elefante en la habitación se llama Final Fantasy VII Remake Parte 3. Tetsuya Nomura está vinculado a ambos proyectos y Square Enix se mueve ahora con una estrategia más cuidadosa, menos dada a lanzar muchos títulos y más centrada en proteger sus grandes marcas. La compañía ha repetido en los últimos años la idea de pasar de cantidad a calidad, una frase que suena muy limpia en un documento corporativo, aunque por debajo tenga barro: proyectos cancelados, equipos reorganizados, apuestas más medidas y menos margen para experimentos caros que no puedan sostenerse.
La hipótesis que circula entre fans es que Kingdom Hearts 4 podría llegar después de la tercera parte de Final Fantasy VII Remake, o al menos no pisarle el escaparate. Tiene lógica comercial. Square Enix no quiere poner dos colosos a competir por la misma conversación, el mismo presupuesto del jugador y el mismo oxígeno mediático. La compañía necesita convertir cada lanzamiento grande en acontecimiento. Y un acontecimiento no se amontona con otro, salvo que alguien quiera convertir el calendario en una estampida.
Nomura dijo en 2025 que Final Fantasy VII Remake Parte 3 avanzaba muy bien y que Kingdom Hearts 4 también progresaba según calendario, pero sin explicar cuál era ese calendario. Esa es la frase que mantiene a los fans en una paciencia elástica, de esas que se estiran hasta hacer ruido. “Según calendario” no significa “pronto”, significa que internamente hay un plan. Puede ser un plan para enseñar algo este año, para lanzar más tarde o para no decir nada hasta que el material sea incontestable. Square Enix aprendió con Kingdom Hearts III que anunciar demasiado pronto puede crear una espera interminable, una especie de sala blanca donde cada mes sin noticias parece una ofensa personal.
Quadratum, Sora y el problema de hacer crecer una saga imposible
La gran promesa de Kingdom Hearts 4 no es solo cuándo saldrá, sino qué quiere ser. Quadratum no parece un simple escenario; parece una declaración estética. Es una ciudad con textura de mundo real, una especie de Tokio alternativo, brillante y frío, donde Sora despierta como si hubiera caído dentro de una película que no entiende. La saga siempre ha jugado con mundos paralelos, sueños, memorias, corazones, datos y dobles, pero aquí el giro tiene otra temperatura. Menos cuento de hadas, más asfalto mojado. Menos castillo al fondo, más apartamento con silencio raro.
Ese cambio visual no es menor. Kingdom Hearts nació como una mezcla improbable entre Disney y Final Fantasy, y durante años vivió de ese contraste: mundos de animación reconocible atravesados por una épica japonesa muy seria, casi solemne, con adolescentes hablando del corazón como si estuvieran dictando derecho constitucional. Con Kingdom Hearts 4, Square Enix parece buscar otra fricción: lo fantástico entrando en lo cotidiano, la Llave Espada contra edificios modernos, Sora convertido en un extraño dentro de una ciudad que no parece esperarlo.
El reto es enorme. La saga necesita atraer a jugadores nuevos sin expulsar a los veteranos que llevan dos décadas descifrando nombres, símbolos, capuchas negras y frases que empiezan como un poema y acaban como una oposición. Kingdom Hearts 4 debe explicar lo justo, respetar el pasado y abrir una ruta más limpia. Fácil de decir. Difícil de hacer cuando tu universo narrativo parece una catedral construida por varias generaciones de arquitectos inspirados, cansados y ocasionalmente bromistas.
Por qué el doblaje no equivale a lanzamiento inminente
La posible participación de Bill Farmer en el doblaje inglés permite sacar una lectura razonable, pero no triunfalista. En un juego como este, la grabación de voces puede empezar antes de que todos los sistemas estén cerrados. Algunas escenas pueden estar escritas y bloqueadas mientras otras siguen cambiando. Los actores graban líneas provisionales, finales, alternativas o fragmentos que luego se ajustan por montaje, localización o cambios de guion. Un personaje puede tener sesiones muy tempranas y aun así el juego tardar años en publicarse.
También hay que tener en cuenta la estructura Disney. Goofy no es un personaje cualquiera: forma parte del trío clásico que acompaña a Sora junto a Donald. Su presencia es esperable, casi obligada, pero el volumen de su trabajo puede variar mucho según el guion. Que Farmer estuviera grabando no permitiría saber si Square Enix prepara una fase avanzada del juego, una presentación, un tráiler localizado o simplemente bloques concretos de la historia. El doblaje es una pista útil, no un reloj.
Aun así, el rumor funciona porque llega en el momento perfecto. Los fans llevan demasiado tiempo sin una actualización grande. El silencio prolongado convierte cualquier detalle en reliquia. Un comentario en una convención, una imagen borrosa, una frase de Nomura, una ausencia en un evento, todo se interpreta. Es comprensible. También un poco agotador. Internet ha convertido la espera en un oficio no remunerado.
Qué puede pasar ahora con Kingdom Hearts 4
El escenario más sensato es que Square Enix reaparezca con Kingdom Hearts 4 cuando pueda enseñar algo más que intención. Un tráiler nuevo tendría que resolver varias dudas: cómo luce realmente el juego en su versión actual, qué papel tendrá Quadratum, qué mundos Disney se mostrarán, cuánto ha cambiado el combate y si el material de Missing-Link se ha absorbido de alguna forma. No basta con decir que el juego sigue vivo. Eso ya se sabe. Lo que falta es comprobar qué forma tiene.
Los grandes escaparates posibles siguen siendo los mismos: eventos propios, Tokyo Game Show, The Game Awards o una presentación coordinada con Disney. D23 siempre aparece en las quinielas porque Disney pesa en la ecuación, pero Kingdom Hearts nunca ha sido una franquicia completamente dócil a los calendarios más previsibles. Square Enix puede reservarla para un momento donde no compita con Final Fantasy VII, Dragon Quest u otros movimientos internos. La compañía necesita administrar sus bombas. Y Kingdom Hearts 4, pese a la larga espera, sigue siendo una bomba.
Si el lanzamiento apuntara de verdad a 2027, un nuevo tráiler en 2026 tendría sentido. Permitirá reactivar la campaña, enseñar cambios y empezar a ordenar expectativas. Si, por el contrario, Square Enix mantiene el silencio durante buena parte del año, el rumor de una ventana más lejana ganará fuerza, aunque no por estar confirmado, sino por simple gravedad. En la industria del videojuego, la ausencia de noticias también comunica, a veces más de lo que las empresas querrían.
La puerta sigue cerrada, pero ya se oye ruido
Kingdom Hearts 4 vive ahora en ese territorio incómodo entre el dato y el deseo. La supuesta frase de Bill Farmer puede ser una señal real de avance o una anécdota inflada por el hambre de noticias. La filtración de 2027 puede contener partes ciertas, intuiciones razonables o un mosaico armado con expectativas de la comunidad. Lo serio, por ahora, es esto: Square Enix no ha dado fecha, el juego sigue en desarrollo y la saga necesita una reaparición clara para cortar la maleza de rumores que ya le llega a la cintura.
La ironía es evidente. Una franquicia obsesionada con puertas, llaves y mundos secretos tiene a sus seguidores mirando una cerradura desde 2022. Cada ruido detrás de la puerta parece importante. A veces lo será. A veces será solo Goofy moviendo una silla. Pero si Bill Farmer ha empezado de verdad a trabajar en Kingdom Hearts 4, entonces hay al menos algo en movimiento, una maquinaria que no se ve pero respira. Y para una comunidad acostumbrada a esperar entre sombras, eso ya es bastante. No suficiente. Bastante.
Alessandro Elia
Fuente de esta noticia: https://donporque.com/kingdom-hearts-4-apunta-a-2027/
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