
Canciller de Colombia Rosa Yolanda Villavicencio, acompaña al presidente, Gustavo Petro Urrego en la plenaria de defensa de la democracia
Colombia irrumpe en la escena global con un llamado urgente a salvar la democracia y reconstruir el multilateralismo
Colombia volvió a posicionarse en el centro del debate internacional al intervenir en la tercera plenaria global en defensa de la democracia, un espacio que reúne a líderes de diversos continentes en medio de un contexto marcado por tensiones geopolíticas, fragmentación institucional y una creciente desconfianza ciudadana en las estructuras tradicionales de poder. La participación del presidente Gustavo Petro Urrego se dio en un momento en que el sistema internacional enfrenta cuestionamientos profundos sobre su capacidad para responder a los desafíos del siglo XXI.
Durante el encuentro, que sirvió como plataforma para el intercambio directo entre jefes de Estado, Colombia planteó una postura clara frente a la coyuntura global: el tiempo de los diagnósticos se agota. En su intervención, el país insistió en la urgencia de avanzar hacia acciones concretas, coordinadas y medibles que permitan enfrentar de manera efectiva problemas estructurales como la desigualdad, la crisis climática y el debilitamiento de los mecanismos multilaterales.
La delegación colombiana subrayó que la actual crisis del multilateralismo no solo refleja fallas institucionales, sino también una desconexión entre las decisiones globales y las realidades locales. En ese sentido, se destacó la necesidad de revitalizar el sistema internacional, con especial énfasis en el papel de la Organización de las Naciones Unidas como un escenario clave para la concertación, la legitimidad y la construcción de consensos que trasciendan intereses particulares.
Uno de los ejes centrales del mensaje colombiano fue la relación directa entre la crisis climática y la desigualdad. El país advirtió que ambas problemáticas no pueden abordarse de manera aislada, ya que sus efectos se refuerzan mutuamente y afectan con mayor intensidad a las poblaciones más vulnerables. Frente a este panorama, Colombia reafirmó su apuesta por la transición energética como una herramienta estratégica no solo para mitigar el cambio climático, sino también para impulsar un modelo de desarrollo más justo, sostenible y con mayor autonomía territorial.
En paralelo, se hizo énfasis en la necesidad de enfrentar con mayor decisión el fenómeno de la desinformación, considerado una amenaza creciente para la estabilidad democrática. Colombia planteó la importancia de promover entornos informativos responsables, sustentados en evidencia y en el acceso a información veraz, como condición esencial para fortalecer la confianza pública y garantizar procesos democráticos transparentes.
Más allá de la intervención puntual, la participación colombiana reflejó una intención de incidir activamente en la agenda internacional, apostando por una diplomacia que combine discurso y acción. En un escenario global cada vez más fragmentado, el país reiteró su disposición de trabajar de manera articulada con la comunidad internacional, promoviendo la cooperación como el camino más viable para enfrentar desafíos compartidos.
Con este pronunciamiento, Colombia busca consolidar una voz propia en el escenario global, no solo como observador de las crisis contemporáneas, sino como un actor dispuesto a impulsar transformaciones que respondan a la complejidad del mundo actual y a la urgencia de proteger los valores democráticos.
[email protected]
ACERCA DEL CORRESPONSAL
CARLOS CASTAñEDA
- ★Internacional | África se está partiendo desde las profundidades de la Tierra: una fuerza invisible estaría impulsando la ruptura del continente
- ★Colombia | Carlos René Montoya llega a Colpensiones para liderar la transformación del sistema de pensiones de Colombia
- ★Colombia | Reforma pensional en Colombia: la cifra que marcará el tope de la mesada de Colpensiones desde 2027
- ★Colombia | Carlos Suárez toma el mando de Ecopetrol y abre una nueva etapa en la petrolera estatal
- ★Internacional | Estados Unidos redirige millones de dólares de ayuda militar de Europa y Oriente Medio hacia Colombia, Perú, Ecuador y Panamá

