Presidente de Ecuador, Daniel Novoa
Ecuador dio este miércoles uno de los pasos diplomáticos más drásticos de los últimos años en la región al declarar persona non grata al embajador de Cuba en Quito y ordenar la expulsión de todo el personal de la misión diplomática de la isla en un plazo de 48 horas, una decisión que en la práctica marcaría la ruptura de relaciones entre el gobierno de Daniel Noboa y el régimen de Miguel Díaz Canel.
La medida alcanza al embajador Basilio Antonio Gutiérrez García y a todos los integrantes del cuerpo diplomático, consular y administrativo de la delegación cubana en el país andino. Según confirmaron medios ecuatorianos y cubanos, la decisión fue comunicada oficialmente por la Cancillería ecuatoriana a la embajada de Cuba mediante un oficio en el que se establece el plazo para abandonar el territorio nacional.
Horas después, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador confirmó la decisión a través de un comunicado publicado en su cuenta oficial en X, donde anunció la declaratoria de persona non grata contra el representante de La Habana y el resto del personal diplomático acreditado en Quito.
La cancillería ecuatoriana precisó que la medida se adopta conforme a lo establecido en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, norma que faculta a un Estado a retirar el reconocimiento a diplomáticos extranjeros y exigir su salida del país.
En paralelo, el Gobierno ecuatoriano también dispuso el retiro de su propio embajador en La Habana, José María Borja, quien ocupaba el cargo desde 2021 y tenía además concurrencia diplomática en Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Dominica. Su salida refuerza la señal de un quiebre total entre ambos gobiernos.
Un periodista de la agencia AFP reportó la presencia de militares fuertemente armados y policías en los alrededores de la embajada cubana en Quito pocas horas después de conocerse la decisión oficial.
El Ejecutivo de Noboa fundamentó el decreto en disposiciones constitucionales que establecen que el presidente ejerce la función ejecutiva y es jefe de Estado y de Gobierno, además de tener la facultad de nombrar y remover funcionarios públicos.
La decisión se produce en medio de un escenario regional marcado por nuevas tensiones diplomáticas y por el alineamiento del presidente ecuatoriano con la política exterior de Washington. Noboa es considerado uno de los aliados más cercanos en América Latina del presidente estadounidense Donald Trump, cuya administración ha endurecido las sanciones y el bloqueo contra Cuba.
La expulsión del personal diplomático cubano abre un nuevo capítulo de confrontación política en la región y deja a Ecuador y Cuba al borde de un rompimiento formal de relaciones, un hecho que no se producía desde hace décadas entre ambos países.