El Abismo del Medio Oriente: Análisis Geopolítico del Conflicto Irán-Israel y sus Repercusiones Regionales
Introducción: Un Momento Que Cambió Todo
El Medio Oriente ya no es el mismo. Lo que comenzó como una guerra indirecta entre Israel e Irán se convirtió en un conflicto abierto, algo que no se veía desde la Guerra del Golfo en los 90. En la madrugada del 28 de febrero de 2026, fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron la “Operación Epic Fury” y asesinaron al líder supremo iraní, el Ayatolá Ali Khamenei. Ese evento terminó con la estrategia antigua de contención y dio paso a una confrontación que está cambiando el mapa geopolítico mundial. Las consecuencias de ese golpe aún se sienten, y nadie sabe cómo acabará todo esto.
En este análisis vamos directo al punto: examinamos el impacto en las víctimas, la destrucción, el colapso económico y las implicaciones estratégicas para Estados Unidos, que se vio involucrado en un conflicto que muchos creían que se podría evitar.
I. Irán: Entre Ruinas y Desesperación
Los números no mienten: Irán es el que más está sufriendo. Datos de la Media Luna Roja y grupos de derechos humanos indican más de 1,300 iraníes muertos desde que iniciaron los ataques conjuntos en febrero de 2026. Entre ellos, al menos 150 niños murieron cuando una escuela primaria en Minab fue alcanzada por un ataque directo, un hecho que generó condenas a nivel mundial.
La organización Human Rights Activists in Iran (HRANA) reportó que la Guerra de los Doce Días en junio de 2025 ya había dejado 1,190 muertos y más de 4,000 heridos. De esos, 436 eran civiles, 435 militares y 319 sin identificar. Después, el Ministerio de Salud iraní elevó los heridos a 4,700.
En marzo de 2026, la situación empeoró. No solo murieron civiles, también líderes clave del ejército iraní: el jefe del Estado Mayor, General Mohammad Bagheri; el comandante de la Guardia Revolucionaria, General Hossein Salami; y el encargado del programa de misiles, General Amir Ali Hajizadeh. La pérdida de estos líderes afecta gravemente el control y la capacidad militar de Irán.
Infraestructura: Un País en Ruinas
Las fuerzas israelíes y estadounidenses destruyeron instalaciones importantes en 21 de las 31 provincias iraníes. Los centros nucleares más relevantes — Natanz, Fordow e Isfahan — quedaron devastados. Rafael Grossi, director de la agencia nuclear de la ONU, confirmó que Natanz perdió todas sus instalaciones en superficie, además de la red eléctrica y los generadores.
Aeropuertos como los de Tabriz y Mehrabad, refinerías en Shahr Rey y parte del enorme yacimiento de gas South Pars, que provee el 80% del gas del país, también resultaron dañados. En la tercera semana de junio de 2025, las exportaciones de petróleo bajaron a solo 102,000 barriles por día, menos de la mitad de lo habitual.
Economía: En Problemas y Sin Camino Claro
La economía iraní está en crisis. Desde 2018 el rial perdió más del 90% de su valor frente al dólar, y en el mercado informal el cambio superó el millón de riales por dólar. La inflación anual supera el 40 o 50%, y los costos para reconstruir el país, según estimaciones, llegan a decenas de miles de millones de dólares.
Esto no es nuevo: en la última década Irán ya había perdido entre 300,000 y 450,000 millones de dólares por sanciones internacionales. Ahora, con la guerra y el bloqueo total del Estrecho de Ormuz, el país prácticamente dejó de ingresar por sus recursos energéticos.
II. Israel: La Resiliencia bajo Fuego.
Bajas y Daños Humanos
Israel ha conseguido mantener sus pérdidas humanas directas relativamente bajas gracias a su avanzado sistema de defensa aérea, aunque no ha estado libre de daños. Durante la Guerra de los Doce Días de 2025, los ataques iraníes provocaron 28 muertos (27 civiles y un soldado fuera de servicio) y 3.238 heridos que requirieron hospitalización. En marzo de 2026, los ataques con misiles iraníes dejaron 11 civiles muertos y más de 2.000 heridos.
Un hecho especialmente grave ocurrió el 10 de marzo de 2026, cuando un misil iraní equipado con municiones racimo impactó varios lugares en el centro de Israel, causando la muerte de dos civiles en la ciudad de Yehud. El uso de municiones racimo representa un aumento notable en la letalidad de los ataques iraníes.
Impacto Económico: Costos de la Supervivencia
El impacto económico para Israel es importante pero controlable dentro de su economía desarrollada. El Banco de Israel calculó que la guerra de 12 días en junio de 2025 tuvo un costo aproximado de 6.000 millones de dólares. Durante el conflicto actual, los gastos operativos diarios rondan los 1.000 millones de shekels (unos 280 millones de dólares), principalmente por las operaciones aéreas, la defensa antimisiles y la movilización de más de 100.000 reservistas.
Las pérdidas semanales en el PIB se estiman entre 2.000 y 3.000 millones de shekels en escenarios de actividad parcial, y podrían llegar a 9.000 o 10.000 millones si hay un cierre total. Si el conflicto dura alrededor de un mes, la economía israelí podría perder cerca de un punto porcentual del PIB anual.
Los índices TA-35 y TA-125 bajaron cerca de un 1,8% esta semana, en respuesta al aumento de los precios del petróleo y a la incertidumbre sobre cuánto durará la guerra. El riesgo país, medido por los CDS a 5 años, subió a 122 puntos básicos, todavía por debajo del máximo de 175 puntos registrado en 2024.
III. Estados Unidos: Pérdidas Militares sin Precedentes.
Bajas en Personal
El ejército estadounidense ha sufrido pérdidas importantes en este conflicto. El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó la muerte de seis soldados durante los ataques iniciales iraníes, que fueron en respuesta a los ataques de EE.UU. e Israel del 28 de febrero. Estas tropas estaban desplegadas en Kuwait.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, indicó: Esperamos sufrir más bajas, y como siempre, trabajaremos para reducirlas. El presidente Trump aseguró que EE.UU. vengaría la muerte de sus tropas.
Además, decenas de soldados estadounidenses resultaron heridos por drones iraníes en Kuwait y permanecen hospitalizados, con lesiones que incluyen trauma cerebral, heridas por metralla y quemaduras. Un cuarto soldado falleció más tarde debido a heridas graves en un ataque contra una base estadounidense en Kuwait.
Pérdidas de Equipamiento Militar: Un Golpe sin Precedentes
Las pérdidas materiales del ejército de EE.UU. han sido muy grandes. Durante las dos primeras semanas de la Operación Epic Fury, se calculan pérdidas en equipamiento por unos 3.840 millones de dólares.
Principales pérdidas confirmadas:
Radar AN/FPS-132 (Qatar): Con un valor de 1.100 millones de dólares, este radar de alerta temprana ubicado en la Base Aérea Al Udeid fue alcanzado por un misil iraní el primer día del conflicto.
Radares AN/TPY-2 (EAU, Jordania, Arabia Saudita): Cuatro componentes del sistema THAAD de defensa antimisiles, valorados en unos 2.000 millones de dólares.
Cazas F-15E Strike Eagle (Kuwait): Tres aeronaves destruidas por un error de fuego amigo de las defensas kuwaitíes, con un costo de 282 millones de dólares. Las seis personas de la tripulación sobrevivieron.
Drones MQ-9 Reaper: Once derribados, cada uno costando aproximadamente 30 millones de dólares, sumando un total de 330 millones.
KC-135 Stratotanker (Irak): Un avión cisterna que se estrelló en el oeste de Irak, causando la muerte de seis tripulantes y con un costo de reemplazo de 80 millones de dólares.
Terminales de comunicación satelital (Bahréin): Dos sistemas AN/GSC-52B destruidos en la sede de la Quinta Flota en Manama, valorados en 20 millones de dólares.
Daños a Instalaciones
En los primeros cuatro días del conflicto, Irán atacó siete bases militares estadounidenses clave. Estos ataques dañaron radomos en Camp Arifjan (Kuwait), infraestructura en Al Udeid (Qatar) y las instalaciones de la Quinta Flota en Bahréin.
IV. Los Estados del Golfo: Daños Colaterales Catastróficos.
Víctimas y Daños Humanos
Los seis países que forman el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) —Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin y Omán— están pagando un alto precio por un conflicto que no iniciaron y al que se opusieron firmemente. Hasta el 5 de marzo de 2026, Irán había lanzado 2.034 misiles y drones contra bases militares estadounidenses y otras instalaciones en sus territorios, además de atacar sitios militares nacionales, infraestructuras petroleras y de gas, puertos, aeropuertos, petroleros y edificios civiles.
Según datos oficiales, al menos 9 civiles han muerto en estos países, aunque otras fuentes elevan la cifra a unos 12, con seis en EAU, dos en Arabia Saudita, uno en Bahréin, uno en Kuwait y uno en Omán.
Colapso Económico Regional
El impacto económico en los Estados del Golfo podría ser más grave que en cualquier otro lugar afectado por el conflicto. Qatar detuvo la actividad en su principal planta de exportación de gas natural licuado, mientras Arabia Saudita cerró su terminal de exportación de petróleo más importante.
Goldman Sachs proyecta que si la guerra continúa hasta abril de 2026 y provoca un cierre de dos meses del Estrecho de Ormuz, los PIB de Qatar y Kuwait caerían cerca de un 14%, lo que sería su peor recesión desde la Guerra del Golfo en los años 90. Arabia Saudita y los EAU sufrirían menos, con contracciones del 3% y 5%, respectivamente.
El sector aeronáutico, clave en la economía regional, se ha desplomado. El Aeropuerto Internacional de Dubái, el centro con mayor tráfico internacional de pasajeros, suspendió operaciones indefinidamente tras ataques cerca del puerto de Jebel Ali. El aeropuerto de Abu Dabi vivió un incidente fatal y el Aeropuerto Internacional de Kuwait sufrió daños en su terminal de pasajeros causados por drones.
Las pérdidas en turismo podrían alcanzar los 40.000 millones de dólares debido al cierre simultáneo del espacio aéreo de los países del CCG durante el Ramadán. Los precios del barril Brent subieron un 13% el 3 de marzo y los futuros del gas natural europeo aumentaron más del 40%.
V. Líbano: El Costo de la Solidaridad con Irán.
Bajas y Desplazamientos Masivos
Líbano se ha visto profundamente envuelto en el conflicto desde que Hezbolá, el grupo armado apoyado por Irán, empezó a atacar para vengar la muerte del Líder Supremo iraní. Según el Ministerio de Salud libanés, los bombardeos aéreos israelíes han dejado casi 500 muertos en el país, y la cifra sigue aumentando en alrededor de 100 personas cada día.
El desplazamiento de personas ha alcanzado niveles alarmantes: casi 700.000 personas han tenido que abandonar sus casas en la última semana, incluyendo cerca de 200.000 niños. A esto se suma el millón de desplazados que ya existía tras la guerra entre Hezbolá e Israel en 2024.
El Ministerio de Salud libanés informó que entre los fallecidos hay por lo menos 83 niños y 42 mujeres. UNICEF advirtió que “los niños están siendo asesinados y heridos a un ritmo preocupante”.
Impacto Económico y Social
Líbano, que ya estaba muy afectado por años de crisis económica, ahora enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes. El Estadio Camille Chamoun, en Beirut, se ha convertido en un refugio para los desplazados, donde familias buscan entre cajas de ropa donada para protegerse del frío.
VI. Análisis Estratégico y Perspectivas.
La Estrategia Iraní: Expansión del Conflicto
Irán ha llevado a cabo una estrategia clara para expandir el conflicto en la región. Como advirtió el Grupo de Crisis Internacional, Teherán había amenazado que si era atacado respondería atacando a socios de seguridad, bases y personal estadounidense en la zona, y esa amenaza se cumplió desde el inicio.
La respuesta de Irán ha ido más allá de lo que muchos esperaban, afectando tanto a infraestructura militar como civil de los países árabes del Golfo. Esto supone un cambio respecto a la política previa de Teherán, que intentaba mejorar las relaciones diplomáticas con esos mismos Estados.
La Situación de los Estados del Golfo: Entre Dos Presiones
Los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo están tratando de mantener un equilibrio muy delicado. Desde hace años temían quedar atrapados en un conflicto entre EE.UU./Israel e Irán, principalmente porque cuentan con bases estadounidenses que podrían ser usadas para ataques contra Irán.
Antes de que estallara la guerra, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos dejaron claro que no permitirían ataques a Irán desde su territorio ni por aviones que cruzaran su espacio aéreo. Sin embargo, Irán los involucró en el conflicto desde el primer día y a una escala preocupante.
Las Contradicciones en la Política de EE.UU.
La administración Trump ha lanzado mensajes contradictorios sobre los objetivos militares y el curso del conflicto. El Secretario de Defensa Pete Hegseth dijo que los ataques que acabaron con Khamenei no buscaban un cambio de régimen, pero luego admitió que el régimen sí cambió.
Por otro lado, el Secretario de Estado Marco Rubio sorprendió al afirmar que el ataque de EE.UU. a Irán fue en parte para prevenir un ataque israelí contra Irán; al temer que Irán respondería atacando a tropas estadounidenses, EE.UU. necesitaba actuar preventivamente, explicó Rubio.
Conclusión: Un Nuevo Orden Regional en Camino
El conflicto actual marca un cambio profundo en la geopolítica del Medio Oriente. La Guerra de los Doce Días en junio de 2025, que causó cerca de 1.250 muertes, parece haber sido solo el preámbulo de esta confrontación, que ya supera las 1.800 víctimas.
Para Irán, este conflicto representa un desafío existencial. La muerte de su Líder Supremo, la destrucción de su infraestructura nuclear y militar y el colapso económico colocan a la República Islámica en uno de sus momentos más difíciles desde la revolución de 1979. Ya se anunció que Mojtaba Khamenei, hijo del difunto líder, asumirá el poder, pero la legitimidad del régimen está más cuestionada que nunca.
Para Israel, la situación es tanto una oportunidad como un riesgo. La capacidad militar iraní ha sufrido un golpe fuerte, pero la amenaza de represalias masivas por misiles y la presión económica de una movilización prolongada plantean dudas sobre cuánto tiempo podrá sostener esta estrategia.
Para los países del Golfo, este conflicto es una pesadilla. Su imagen de estabilidad ha sido dañada gravemente, con videos que muestran explosiones en Dubái, Doha y Manama, y turistas varados buscando vías de escape por tierra.
Para Estados Unidos, supone un regreso a una guerra de gran escala en Medio Oriente que muchos creían superada. Las pérdidas materiales por 3.840 millones de dólares en dos semanas, junto con las bajas humanas, plantean serias dudas sobre la viabilidad de la estrategia militar actual.
El bloqueo efectivo del Estrecho de Ormuz por Irán ha provocado un impacto global en el mercado energético, forzando a la Agencia Internacional de Energía a liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas. Si el conflicto continúa, los precios del petróleo podrían superar los 120 dólares por barril, un nivel que podría llevar a una recesión mundial.
Conclusiones.
En resumen, este conflicto está cambiando el equilibrio regional en Medio Oriente. La “resistencia” iraní, que incluye a Hezbolá, Hamás y los hutíes, ha quedado debilitada por años de ataques israelíes. Sin embargo, Irán sigue siendo capaz de causar daños importantes a infraestructuras críticas, como han demostrado sus ataques a instalaciones petroleras, aeropuertos y bases militares en la región del Golfo.
Ahora, la comunidad internacional enfrenta el gran desafío de controlar esta escalada que amenaza con desestabilizar no solo el Medio Oriente sino también la economía mundial. La historia muestra que las guerras en esta región rara vez terminan como esperan quienes las inician. Lo que empezó como una operación preventiva israelí-estadounidense contra el programa nuclear iraní ha evolucionado a una guerra regional con consecuencias humanas, económicas y estratégicas que podrían durar décadas.
Apartado de gráficas.



Gráfico 1: Daños a Infraestructura Crítica en Irán (Estimaciones post-ataques 2025-2026)
Tipo: Barras verticales con gradientes de colores.
Qué muestra: El nivel porcentual estimado del daño que sufrieron cinco importantes categorías de infraestructura iraní después de los ataques estadounidenses e israelíes.
Desglose por sector:
Bases Militares: 90% de daños — Resultó ser el sector más afectado, sin dudarlo. Incluye la destrucción de cuarteles de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) centros de comando y control y depósitos de armamento. La muerte de los generales Bagheri Salami y Hajizadeh, hizo que la cadena de mando militar se paralizara completamente.
Instalaciones Nucleares: 85% de daño — Natanz, Fordow e Isfahan sufrieron daños serios. La sección superficial de Natanz fue, según Rafael Grossi, jefe del organismo nuclear de la ONU, totalmente destruida. Esto significo un retraso de décadas en el programa nuclear iraní.
Aeropuertos: 60% de daño — Los aeropuertos de Tabriz Mehrabad (Teherán) y otras instalaciones aéreas militares quedaron inhabilitados. Esto limita la movilidad de las tropas y la posibilidad de evacuación.
Instalaciones de Energía: Daños del 55% Las plantas eléctricas, subestaciones, y las redes de distribución sufrieron golpes importantes provocando apagones enormes en ciudades, como Teherán, Isfahan, y Shiraz.
Refinerías de Petróleo: Daño del 45% – Hubo ataques a las refinerías en Shahr Rey, al sur de Teherán, y también al campo de gas South Pars, cosa que mermó la capacidad de procesar combustible, tanto para el consumo interno como para la exportación.
Interpretación geopolítica: La estrategia israeloestadounidense es visible: la «degradación capacitaria» —se han propuesto destruir la capacidad iraní de proyectar fuerza militar, desarrollar armas nucleares, y sustentar su economía de guerra. El 90% de daños a las bases militares indica un claro objetivo de desmantelar el aparato militar iraní. El 85% de daños a las instalaciones nucleares evidencia la prioridad de desarticular la amenaza nuclear. El daño un tanto menor a las refinerías, solo el 45%, sugiere contención, buscando evitar una crisis humanitaria completa por falta de combustible, algo que podría generar una revolución popular incontrolable.
Gráfico 2 Distribución de Bajas Civiles vs Militares Estimaciones por conflicto.
Tipo Barras agrupadas con grupos de dos barras por categoría.
Muestra la comparación entre víctimas civiles y militares combatientes en cuatro escenarios de conflicto distinto.
Datos detallados a continuación
Irán Junio 2025 Guerra de 12 días
Civiles 436 muertos
Militares 435 muertos
Análisis La distribución es casi perfecta y equilibrada, lo cual sugiere ataques a objetivos militares causando daños colaterales civiles.
Irán Marzo 2026 Guerra actual
Civiles 570 muertos
Militares 500 muertos
Análisis un ligero sesgo hacia civiles, indicando que hay una posible escalada en ataques a objetivos de doble uso o una mayor precisión en los ataques de instalaciones nucleares y de comando en zonas urbanas.
Israel Total 20242026
Civiles 27 muertos
Militares 1 muerto
Análisis La mayoría de las víctimas son civiles, y esto refleja la falta de precisión de los ataques iraníes al discriminar entre militares y civiles, además, el ejército israelí opera desde posiciones protegidas y la población civil, sufre las consecuencias.
Líbano (2026 – Hezbolá):
Civiles: 400 muertos.
Combatientes: 100 muertos.
Análisis: Una proporción de 4 a 1, a favor de civiles, indicando que los ataques israelíes contra Hezbolá en territorio libanés, causan daños colaterales masivos a la población civil, o, Hezbolá opera desde zonas muy pobladas «escudo humano».
Interpretación geopolítica: Este gráfico expone las distintas doctrinas militares en acción. Israel y EE UU declaran atacar blancos militares, pero aceptan daños colaterales civiles, (aproximadamente 1 a 1 en Irán). Irán, debido a restricciones tecnológicas, ocasiona principalmente víctimas civiles en Israel. En Líbano, la elevada proporción de civiles apunta tanto a la naturaleza urbana del conflicto como a probables violaciones del derecho internacional humanitario, por ambos bandos.
Gráfico 3: Impacto en Mercados Energéticos (Primeras semanas del conflicto 2026).
Tipo: Barras verticales con colores diferenciados por sector.
Qué muestra: El aumento porcentual de precios y costos en cuatro sectores energéticos cruciales, durante las primeras semanas de marzo de 2026.
Datos clave:
Seguros (Navíos): +500% – El aumento más impactante.
El seguro de barcos por el Golfo Pérsico… ¡boom! Seis veces más caro, ahogando a las empresas marítimas.
Transporte Marítimo: ¡Sube un 300% los fletes se triplicaron! Navíos escasos, desviando por África, y puertos… ¡un lío!
Gas Natural (Europa): ¡A explotar! Los futuros de gas europeo se dispararon, más de un 40%. ¿Otra crisis como la de 2022?
Petróleo Brent: ¡Más de $120 el barril! El crudo europeo subió un 13% ¡Recesión global al acecho!
Interpretación geopolítica: El gráfico muestra el «contagio económico». La guerra es aquí, pero el Estrecho de Ormuz… ¡un problema mundial!
El asombroso aumento del 500% en los seguros navieros me preocupa sobremanera, mostrando la desconfianza del sector privado hacia la seguridad de la ruta, empujando a los gobiernos a actuar, como la Agencia Internacional de Energía que liberó 400 millones de barriles de reservas estratégicas. El diferencial entre el petróleo subiendo un (+13%) y el transporte marítimo explotando un (+300%) implica que el problema no reside en la provisión de crudo, sino en cómo transportarlo.
Gráfico 4: Desplazamiento de Población Civil (Estimaciones actualizadas)
Tipo: Barras horizontales, largas, representando proporcionalmente a la gente desplazada.
Muestra: Cantidad total de gente apartada de sus casas en cuatro distintos escenarios del conflicto.
Datos Específicos:
Líbano (Conflicto 2024): 1.000.000 desplazados: En la guerra de 2024 entre Hezbolá e Israel, alrededor de un millón de personas se vieron obligadas a abandonar el sur de Líbano y buscar refugio en Beirut y las áreas montañosas.
Líbano (Hezbolá 2026): 700.000 desplazados: En la última semana de marzo de 2026, casi 700.000 personas escaparon de sus hogares, incluyendo a cerca de 200.000 niños, según la UNICEF.
Irán (Evacuados): 50.000 evacuados: Mayormente residentes de zonas próximas a instalaciones nucleares, militares y petroleras en Teherán, Isfahan y al sur del país.
La cifra, francamente, no es muy alta por las restricciones internas que impone el régimen, ya tu sabes.
Israel (Desplazados): Alrededor de 9000 personas desplazadas. Mayormente son habitantes del norte de Israel, en la frontera con el Líbano, y del sur, cerca de Gaza, a quienes el gobierno, por precaución, les desalojó.
Interpretación geopolítica: El enorme desplazamiento en Líbano, que ya acumula 17 millones de personas, o sea el 30% de toda la población, es una proporción casi catastrófica que te recuerda a las crisis en Siria o Yemen. Líbano, de hecho, se ha convertido en el desastre humanitario mayor, aunque no sea el protagonista principal del conflicto. El reducido número de desplazados en Irán, unas 50 mil personas, contrasta bastante con la destrucción física del país; esto indica que el régimen, por razones de control social, estaría frenando la evacuación de civiles o negando la gravedad del problema, es mi opinión. Los 9000 israelíes desplazados, aun cuando son un número importante para una población de 9 millones, demuestran que han sabido manejar la crisis, bastante bien, comparado con el lío en los países cercanos.
Síntesis del Análisis Profundo
Estos cuatro gráficos, juntos, nos muestran las aristas humanitarias y estructurales del conflicto.
Destrucción física calculada (Gráfico 1): Israel y EEUU consiguieron debilitar seriamente la capacidad militar, nuclear y económica de Irán.
Costo humano desigual (Gráfico 2): Las víctimas civiles abundan en Israel y Líbano, mas Irán padece una repartición más pareja entre civiles y militares.
Contagio económico global (Gráfico 3): El conflicto saltó de lo militar para amenazar la estabilidad energética global, con posibilidad de causar recesión.
Crisis humanitaria regional (Gráfico 4): Líbano se enfrenta a un derrumbe demográfico único, con un tercio de su gente desplazada.
La visualización corrobora que esto no es solo un conflicto entre soldados, sino una crisis multiforme que está cambiando el mapa demográfico, económico y geopolítico del Oriente Medio.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
FRANCISCO JAVIER MARíN MAURI
Me lincencié en psicología por la Universidad de Sevilla. estudios de virología por la Universidad jhons Hopkins y estudios de virus respiratorios emergentes por la O.M.S. Doctorado en neuropsicología por la Universidad de Sevilla. Especialista en Violencia sobre la mujer y en mediación de conflictos sociales.
Llevo desde 1987 ejerciendo la psicología y cada vez pienso más que muchas personas se van de este mundo sin quitarla el sello de fábrica de sus cerebros. Anduve durante casi dos años por varios países africanos para poder realizar mi tesis doctoral sobre el VIH. Ahí aprendes que el poder de la ciencia consiste en tener la suficiente humildad para ejercitar el sentido común que es, por cierto, el menos común de los sentidos.

