Olga Lucía Velásquez, su inminente regreso al congreso de Colombia
En medio de un clima político marcado por la polarización y la incertidumbre institucional, Olga Lucía Velásquez anunció su decisión de regresar a la contienda por un escaño en el Congreso de la República de Colombia, respaldada por una trayectoria que combina gestión técnica, resultados medibles y experiencia en algunos de los sectores más sensibles del Estado.
Su retorno nuevamente se produce en un momento en que la discusión pública gira en torno a la sostenibilidad fiscal, la crisis del sistema de salud, el aumento de los problemas de salud mental y los desafíos en seguridad urbana. Velásquez, ingeniera industrial con maestría en desarrollo rural, especialización en gerencia en salud y estudios doctorales en ciencia política, sostiene que el país necesita “menos improvisación y más ejecución basada en evidencia”.
Durante su paso por la Cámara de Representantes entre 2014 y 2018 integró la Comisión Tercera de Hacienda, donde se definen las grandes reglas económicas del país. Desde allí impulsó la inclusión, por primera vez, de un capítulo especial para Bogotá en el Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, posicionando a la capital dentro de una estrategia nacional de competitividad y desarrollo regional.
En materia educativa, promovió la Ley 1825 de 2017, que extendió el recaudo de la estampilla destinada a fortalecer la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, garantizando recursos de largo plazo para ampliar cobertura y modernizar infraestructura. También fue impulsora de la articulación del sistema universitario estatal en Bogotá, integrando esfuerzos de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad Pedagógica Nacional en una agenda conjunta de cooperación académica.
Pero su perfil político se consolidó antes en la gestión ejecutiva. Como Secretaria Distrital de Gobierno de Bogotá lideró el Plan Integral de Convivencia y Seguridad y fortaleció la articulación del sistema de vigilancia por cuadrantes con estrategias sociales territoriales. Durante el primer semestre de 2011, la ciudad registró una reducción en la tasa de homicidios, en paralelo con la optimización del sistema de emergencias 123 y la mejora en los tiempos de respuesta.
En el Ministerio del Interior participó en el diseño de metodologías para articular la política nacional con las entidades territoriales en materia de seguridad y ordenamiento, así como en la creación de instancias técnicas para analizar muertes violentas con base en información consolidada.

Uno de los anuncios centrales de su nueva agenda legislativa es la radicación de un proyecto integral de salud mental. La iniciativa buscará fortalecer la atención primaria, ampliar cobertura en territorios vulnerables, integrar servicios psicológicos y psiquiátricos al primer nivel de atención y garantizar financiación estable para programas comunitarios. Según Velásquez, la salud mental debe dejar de ser un asunto marginal para convertirse en política de Estado, especialmente en un contexto donde aumentan los indicadores de depresión, ansiedad y violencia intrafamiliar.
Su experiencia en el sector salud respalda esa apuesta. Antes de su llegada al Congreso, lideró procesos de modernización hospitalaria, reorganización administrativa y fortalecimiento financiero en instituciones públicas de Bogotá. También impulsó modelos de atención para poblaciones vulnerables desde la Secretaría de Integración Social, promoviendo sistemas de información que permitieran medir impacto y mejorar la trazabilidad de los servicios.
Analistas consultados señalan que su perfil técnico podría tener eco en un electorado que demanda mayor capacidad de gestión en el Legislativo. En un Congreso donde las discusiones suelen concentrarse en confrontaciones ideológicas, la apuesta de Velásquez apunta a fortalecer el debate técnico en áreas como salud, educación y sostenibilidad fiscal.
Su campaña, según ha señalado, girará en torno a tres ejes: educación pública sólida, política integral de salud mental y fortalecimiento institucional con eficiencia presupuestal. “El Estado puede funcionar mejor si se administra con método, datos y responsabilidad”, ha afirmado en distintos escenarios.
Con una hoja de vida que abarca más de dos décadas en la administración pública y reconocimientos por su gestión, Olga Lucía Velásquez regresa al escenario electoral en un momento de alta exigencia ciudadana. Su desafío será convertir esa trayectoria en respaldo político en las urnas y demostrar que la experiencia técnica puede traducirse, una vez más, en reformas concretas desde el Congreso.