
La viabilidad a largo plazo del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea dependerá de su impacto social y ambiental. Más allá de cifras comerciales, la legitimidad del tratado se juega en el territorio, el empleo y el ambiente.
Las cláusulas ambientales incluidas en el acuerdo responden a una demanda creciente de la sociedad europea y también a una necesidad estructural del Mercosur: preservar recursos naturales estratégicos sin frenar el desarrollo económico.
Uno de los ejes centrales es la trazabilidad productiva. La implementación de sistemas de monitoreo permitirá certificar el origen sostenible de productos agroindustriales, especialmente aquellos asociados a riesgo de deforestación.
Desde el punto de vista social, el impacto del acuerdo será desigual. Sectores competitivos crecerán rápidamente, mientras otros enfrentarán mayor presión. Por ello, los fondos de transición y programas de reconversión laboral resultan fundamentales.
Las estadísticas regionales muestran que hasta un 15% del empleo industrial podría verse afectado en el corto plazo sin políticas de acompañamiento. Al mismo tiempo, nuevos sectores podrían generar empleo de mayor calificación si se gestionan adecuadamente.
La cooperación birregional en formación profesional, educación técnica y capacitación laboral aparece como un componente estratégico poco visible, pero decisivo para el éxito del tratado.
También es clave la transparencia. Indicadores claros sobre impacto ambiental, generación de empleo y distribución de beneficios permitirán evaluar el acuerdo de forma objetiva y corregir desvíos.
La participación de gobiernos locales, organizaciones sociales y productores en la implementación fortalecerá la gobernanza y reducirá conflictos.
En última instancia, el acuerdo no será sostenible si es percibido como un instrumento exclusivo para grandes actores económicos. Su éxito dependerá de su capacidad para mejorar condiciones de vida y promover desarrollo equilibrado.
El Mercosur enfrenta así una prueba política y social de gran magnitud: demostrar que la integración internacional puede ser compatible con inclusión, sostenibilidad y soberanía productiva.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es un periodista brasileño, originario de Goiás, reconocido por su trabajo en la cobertura de temas internacionales y por su liderazgo en la organización Prensa Mercosur.
Prensa Mercosur: Se desempeña como presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur, un medio centrado en noticias sobre integración regional, geopolítica y derechos humanos en América Latina.
Geopolítica: A menudo comenta y analiza las relaciones diplomáticas entre el Mercosur y grandes potencias como China.
Repatriación (2016): Alcanzó notoriedad en 2016 cuando fue repatriado de Ecuador a Brasil en una misión de la Fuerza Aérea Brasileña (FAB), acompañado de su familia, tras situaciones de emergencia en el país andino.
Presencia Internacional: Mantiene una fuerte conexión con Paraguay y Ecuador, participando en eventos académicos y diplomáticos, como visitas a la UNILA (Universidad Federal de la Integración Latinoamericana) para fomentar programas de intercambio.
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