
Después de más de 25 años de negociaciones, el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) han dado pasos históricos hacia la consolidación de uno de los acuerdos de libre comercio más grandes del mundo. Este pacto comercial, que involucra a más de 780 millones de consumidores, representa un hito en las relaciones birregionales y promete transformar el panorama económico entre América Latina y Europa.
En las últimas semanas de enero y febrero de 2026, se han producido acontecimientos cruciales que marcan el avance —y también los obstáculos— de este ambicioso acuerdo. Desde la firma oficial en Paraguay hasta las controversias en el Parlamento Europeo, pasando por el rol fundamental del Parlamento del Mercosur (PARLASUR), la situación ha sido dinámica y compleja.
A continuación, presentamos las cuatro noticias más relevantes que están definiendo el futuro de este tratado histórico que busca eliminar aranceles en más del 90% del comercio bilateral y crear nuevas oportunidades para empresas, agricultores y consumidores de ambos bloques.
1. Firma Histórica del Acuerdo en Asunción, Paraguay
El 17 de enero de 2026 quedará marcado en la historia como el día en que el Mercosur y la Unión Europea sellaron oficialmente su acuerdo de asociación. La ceremonia se llevó a cabo en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en la ciudad de Asunción, el mismo lugar emblemático donde nació el Mercosur en 1991.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, encabezó la delegación europea junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa. Por parte sudamericana, estuvieron presentes casi todos los presidentes del bloque, incluyendo al argentino Javier Milei, quien calificó el acuerdo como «el mayor logro del Mercosur desde su creación». Notablemente ausente estuvo el presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, quien recibió a parte de la comitiva europea en Brasil horas antes de la ceremonia.
El acuerdo firmado contempla la creación de la zona de libre comercio más grande del mundo, con más de 700 millones de consumidores. Entre sus puntos principales se encuentra la eliminación de aranceles en más del 90% del comercio bilateral, facilitando las exportaciones de productos agrícolas sudamericanos como carne, arroz, miel y soja hacia Europa, mientras que Europa podrá exportar vehículos, maquinaria, quesos y vinos al Mercosur con condiciones preferenciales.
El presidente Milei destacó en su discurso que Argentina continuará buscando alianzas con otros socios comerciales como Estados Unidos, Japón y Emiratos Árabes Unidos, «con todos aquellos socios que compartan una visión de apertura de mercado y libertad». El ambiente en Asunción fue de celebración, aunque también de conciencia sobre los desafíos que aún quedan por delante para la ratificación completa del tratado.
Imagen sugerida: Ceremonia de firma del acuerdo en el Teatro José Asunción Flores (Fuente: Carlos Cruz / Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay)
2. El Rol Protagónico del PARLASUR en el Proceso
El Parlamento del Mercosur (PARLASUR) ha tenido un papel fundamental en el acompañamiento y seguimiento del acuerdo comercial con la Unión Europea. El 17 de enero de 2026, una delegación oficial del PARLASUR estuvo presente en la ceremonia de firma en Asunción, reafirmando el compromiso democrático y parlamentario con este proceso histórico.
La delegación parlamentaria estuvo integrada por autoridades de primer nivel: el Presidente Rodrigo Gamarra (Paraguay), los Vicepresidentes Humberto Costa (Brasil), Gustavo Arrieta (Argentina) y Nicolás Viera (Uruguay), además de los Jefes de Delegación Arlindo Chinaglia (Brasil) y Fabiana Martin (Argentina).
Durante el evento, el presidente Gamarra destacó la magnitud del acuerdo: «Día histórico para el MERCOSUR, aquí en la ciudad de Asunción, con la firma del Tratado de Libre Comercio más grande de la historia, que va a beneficiar a más de 780 millones de consumidores». Sus palabras reflejaron el entusiasmo regional por las oportunidades que se abren con este pacto comercial.
Por su parte, el vicepresidente Humberto Costa subrayó que la firma constituye «un paso decisivo en favor del multilateralismo y del desarrollo regional, en un contexto internacional marcado por tendencias al unilateralismo». Costa destacó especialmente el rol desempeñado por Brasil y el presidente Lula en la concreción del acuerdo.
Gustavo Arrieta, vicepresidente por Argentina, añadió que «la firma del acuerdo Unión Europea–MERCOSUR, sin lugar a dudas, es un triunfo del multilateralismo», especialmente relevante en un escenario global atravesado por tensiones geopolíticas y comerciales.
Más recientemente, en febrero de 2026, el PARLASUR ha avanzado en el estudio detallado del acuerdo comercial. El documento que establece el tratado Mercosur-UE se encuentra actualmente en proceso de análisis en las cámaras legislativas de los países miembros, incluido el Senado paraguayo. Las autoridades del PARLASUR han destacado la importancia del rol parlamentario en el seguimiento del acuerdo, así como la necesidad de promover instancias de debate democrático, transparencia y participación social durante el proceso de implementación, considerando sus impactos económicos, sociales, ambientales y laborales en los Estados Parte.
Imagen sugerida: Delegación del PARLASUR en la ceremonia de firma del acuerdo
3. El Parlamento Europeo Frena el Acuerdo: Recurso al Tribunal de Justicia
Apenas cuatro días después de la histórica firma en Asunción, el Parlamento Europeo dio un giro dramático al proceso de ratificación. El 21 de enero de 2026, la Eurocámara aprobó solicitar un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para evaluar si el acuerdo Mercosur-UE respeta los tratados europeos y es compatible con el marco legal comunitario.
Esta decisión, impulsada por aproximadamente 150 eurodiputados (de un total de 720), representa un freno significativo al proceso de implementación del acuerdo. La impugnación ante el TJUE posterga indefinidamente la ratificación y genera incertidumbre sobre el futuro del tratado comercial.
Las preocupaciones del Parlamento Europeo se centran en varios aspectos controvertidos del acuerdo. Primero, existe inquietud sobre la compatibilidad del tratado con los compromisos climáticos de la UE, especialmente considerando las políticas ambientales de algunos países del Mercosur respecto a la deforestación en el Amazonas. Segundo, hay dudas sobre si el acuerdo respeta adecuadamente los estándares europeos en materia de seguridad alimentaria, bienestar animal y uso de pesticidas.
El recurso al TJUE implica que el tribunal tendrá que pronunciarse sobre la legalidad del acuerdo antes de que pueda continuar el proceso de ratificación. Este proceso judicial puede extenderse durante meses, e incluso años, lo que pone en suspenso la entrada en vigor del tratado comercial.
Cabe destacar que para que el acuerdo entre plenamente en vigencia, se requiere no solo la aprobación del Parlamento Europeo, sino también la ratificación por parte de los parlamentos nacionales de los 27 Estados miembros de la UE, un proceso que promete ser largo y complejo dado el nivel de oposición en algunos países.
Esta maniobra parlamentaria refleja las profundas divisiones dentro de Europa respecto al acuerdo, especialmente las preocupaciones del sector agrícola europeo y de grupos ambientalistas que temen los impactos negativos del tratado.
Imagen sugerida: Hemiciclo del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Foto: Diliff, CC BY-SA 3.0)
4. Tensiones y Oposición: Agricultores Europeos y Divisiones Políticas
El acuerdo Mercosur-UE ha generado una ola de protestas y tensiones políticas en Europa, especialmente entre el sector agrícola, que teme ser el gran perdedor del tratado comercial. Las manifestaciones de agricultores europeos se han multiplicado en países como Francia, Irlanda y Polonia, donde los productores locales expresan su rechazo a un acuerdo que consideran desigual y perjudicial.
La Oposición de Francia
Francia ha liderado la resistencia al acuerdo desde el inicio. El gobierno francés, junto con Polonia e Irlanda, votó en contra de la aprobación en el Consejo Europeo del 9 de enero de 2026. Los agricultores franceses argumentan que el mercado europeo será invadido por productos sudamericanos más competitivos debido a normas de producción «consideradas menos rigurosas», especialmente en lo referente al uso de pesticidas, hormonas y estándares de bienestar animal.
Las protestas en Francia han incluido bloqueos de carreteras, manifestaciones frente a edificios gubernamentales y amenazas de acciones más contundentes si el acuerdo se implementa. Los sindicatos agrícolas franceses sostienen que no pueden competir en igualdad de condiciones con la producción masiva de carne bovina argentina y brasileña.
Concesiones para Calmar la Furia Agrícola
Para intentar mitigar la oposición, la Comisión Europea incluyó ciertas concesiones en el acuerdo. Se establecieron cuotas limitadas para la importación de productos sensibles como carne bovina, azúcar, arroz y miel. Además, se crearon mecanismos de salvaguardia que permitirían a la UE suspender temporalmente las importaciones si estas causan un daño grave a los productores europeos.
Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para satisfacer a los críticos. Organizaciones agrícolas consideran que las salvaguardias son insuficientes y que el daño al sector será irreversible una vez que el acuerdo entre en vigor.
Cambios de Posición: El Caso de Italia
En un giro sorpresivo, Italia cambió recientemente su posición de rechazo a apoyo del acuerdo. El gobierno italiano destacó los «enormes beneficios» que generará la asociación, especialmente para sus exportaciones de maquinaria, productos farmacéuticos y vinos de alta gama al mercado sudamericano. Este cambio fue crucial para alcanzar la mayoría cualificada necesaria en el Consejo Europeo.
Apoyo Estratégico de Alemania y España
Por otro lado, Alemania y España han sido defensores entusiastas del acuerdo. Argumentan que el tratado diversificará las oportunidades comerciales para una Europa amenazada por la competencia china y las políticas arancelarias proteccionistas de Estados Unidos bajo una administración que ha promovido medidas de «America First».
El sector automovilístico alemán, en particular, ve enormes oportunidades en el mercado sudamericano, mientras que España considera el acuerdo como una oportunidad para fortalecer sus lazos históricos y culturales con América Latina, además de beneficiar a sus exportadores de tecnología, productos farmacéuticos y agroalimentarios de valor añadido.
Imagen sugerida: Protestas de agricultores franceses contra el acuerdo UE-Mercosur
Conclusión
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa, sin duda, uno de los tratados comerciales más ambiciosos y complejos de las últimas décadas. Las noticias recientes muestran un panorama de luces y sombras: mientras la firma oficial en Asunción marcó un hito histórico y el PARLASUR refuerza su compromiso con el seguimiento democrático del proceso, el Parlamento Europeo ha interpuesto obstáculos legales significativos que podrían retrasar —o incluso impedir— su implementación.
El camino hacia la ratificación completa del acuerdo será largo y accidentado. El recurso al Tribunal de Justicia de la Unión Europea puede tardar meses o años en resolverse, y aún después, el tratado deberá ser aprobado por los 27 parlamentos nacionales europeos, muchos de los cuales enfrentan presión de sus sectores agrícolas y grupos ambientalistas.
Para los países del Mercosur, este acuerdo representa una oportunidad histórica de diversificar sus mercados, atraer inversiones europeas y posicionarse estratégicamente en un mundo cada vez más multipolar. Para Europa, significa acceso a materias primas, nuevos mercados para sus manufacturas y un contrapeso geopolítico frente a la influencia china en América Latina.
El desenlace de este proceso definirá no solo el futuro de las relaciones comerciales birregionales, sino también el modelo de integración económica que prevalecerá en el siglo XXI: uno basado en el multilateralismo y la cooperación, o uno marcado por el proteccionismo y la fragmentación. Los próximos meses serán cruciales para determinar qué camino tomarán estas dos importantes regiones del mundo.
