
Si tienes un cachorro en casa, seguramente te suena esta escena: estás jugando tranquilamente y, de repente, ¡zas! dientes en las manos, en los pantalones o en la pata de la mesa. Y te preguntas: “Mi cachorro muerde todo, ¿es normal?”, “¿cuándo dejará de hacerlo?” o incluso “¿por qué muerde tanto y no hace caso?”.
Respira. En la mayoría de los casos, es un comportamiento completamente normal. Pero eso no significa que no debamos educarlo. La clave no es que deje de usar la boca (la necesita para explorar y jugar), sino que aprenda a controlar la fuerza y a morder lo adecuado.
¿Es normal que mi cachorro muerda todo?
Sí. Los cachorros descubren el mundo con la boca, igual que los bebés con las manos. Morder forma parte de su desarrollo físico, emocional y social.
Cuando juguetean con sus compañeros de camada, suele ser un juego tosco con muchos bocados y mordiscos. Cuando son más pequeños, los cachorros no tienen dientes y no les duele.
A medida que les salen los dientes de leche, las mordeduras comienzan a notarse, aunque los cachorros a menudo pueden tolerar este juego rudo ya que tienen la piel muy flexible.
Por consiguiente, cuando van creciendo, la mordedura comienza a doler y los cachorros pueden empezar a chillar cuando reciben un bocado. Esto normalmente tiene el efecto de hacer que el cachorro que muerde retroceda.
De hecho, la madre también suele mediar en estos juegos cuando sus cachorritos se hacen daño.
Lo importante aquí es distinguir entre:
- Mordisqueo normal de cachorro (juego, exploración, dentición).
- Problemas de conducta más serios (mordidas intensas, rigidez corporal, gruñidos constantes, protección).
En la mayoría de los casos, estamos ante lo primero: un cachorro que necesita aprender límites poco a poco.
En el siguiente vídeo, nuestra compañera Laura te lo cuenta todo sobre cuándo cambia o pierde los dientes de leche un cachorro. ¡Dale al play!
Por qué mi cachorro muerde todo: causas reales
Entender el motivo es el primer paso para corregirlo. Estas son las causas más frecuentes.
Exploración del entorno
Todo es nuevo: texturas, olores, sonidos. Morder es su forma de investigar. Si muerde zapatos, cojines o muebles, muchas veces no es rebeldía o desobediencia, sino curiosidad.
Dentición y molestias en las encías
Entre los 3 y 6 meses aproximadamente, los cachorros cambian los dientes. Durante esta etapa es habitual que:
- Muerdan más de lo habitual.
- Busquen superficies duras.
- Estén algo más irritables.
En estos casos, el mordisqueo es una forma de aliviar la molestia.
Juego y sobreexcitación
Cuando un cachorro juega, especialmente con personas, puede excitarse demasiado y empezar a morder manos, pies o ropa. No es agresividad: es falta de autocontrol.
Aquí es donde entra en juego un concepto clave: la inhibición de la mordida. La inhibición de la mordida es la capacidad que desarrolla el cachorro para controlar la fuerza con la que muerde. Es un aprendizaje natural que comienza con su madre y sus hermanos de camada. Cuando muerde demasiado fuerte durante el juego, el otro cachorro se queja y deja de jugar. Ese “feedback” le enseña que si aprieta demasiado, el juego se termina.
Gracias a este proceso, el perro aprende dos cosas fundamentales:
- A regular la intensidad de su mordida.
- A entender que ciertas conductas tienen consecuencias.
Cuando el cachorro llega a casa, es importante continuar ese aprendizaje. Si muerde demasiado fuerte mientras juega, debemos interrumpir la interacción de forma inmediata y calmada, para que asocie que esa intensidad hace que el juego termine. Con constancia y paciencia, irá ajustando la presión hasta aprender a relacionarse sin hacer daño.
Falta de socialización o destete prematuro
Los cachorros aprenden a controlar la presión de la mordida jugando con su madre y hermanos. Si han sido separados demasiado pronto, pueden no haber desarrollado bien ese autocontrol.
Aburrimiento, estrés o falta de rutina
Un cachorro con poca estimulación física y mental buscará liberarse mordiendo lo que tenga a su alcance. La falta de paseos adecuados, juegos de olfato o descanso suficiente puede aumentar el problema.
Aprendizaje involuntario
A veces, sin darnos cuenta, reforzamos la conducta. Si cuando muerde:
- Nos reímos.
- Lo perseguimos.
- Movemos las manos bruscamente.
- Convertimos la situación en un juego.
El cachorro interpreta que morder es divertido y eficaz para llamar la atención.
¿Cómo hacer para que tu cachorro no muerda las cosas?
El objetivo no es que tu cachorro nunca use la boca. El objetivo es que aprenda a controlar la presión y a elegir objetos adecuados.
Por eso es importante ayudar a tu cachorro a aprender a controlar su comportamiento. El objetivo es entrenar a tu cachorro para que deje de morder a la gente y los muebles.
Sin embargo, el primer y más importante objetivo es enseñarle que las personas tienen la piel muy sensible para que no las muerda, y no es válido usar los dientes para jugar con los humanos.
Método básico cuando muerde las manos
- Si te muerde jugando, emite un “¡ay!” agudo y breve.
- Retira la mano inmediatamente.
- Detén el juego durante unos segundos.
- Ofrécele un juguete o mordedor adecuado.
- Reanuda el juego solo si está calmado.
Si vuelve a morder fuerte, repite el proceso. La constancia es fundamental.
Con el tiempo, entenderá que morder fuerte termina el juego, mientras que jugar suavemente lo mantiene.
Dale alternativas adecuadas
Tu cachorro necesita morder. No puedes eliminar esa necesidad, pero sí redirigirla.
- Usa mordedores específicos para dentición.
- Rota los juguetes para mantener el interés.
- Ofrece juguetes rellenos o interactivos para estimularlo mentalmente.
Si muerde un mueble, no basta con decir “no”. Ofrécele inmediatamente algo que sí pueda morder.
Ten a mano una variedad de juguetes resistentes cuando comiences una sesión de juego. Cuando tu cachorro vaya a usar sus dientes dirige su energía con un juguete.
Por ejemplo, puedes rellenar juguetes mordedores con unos trocitos de snacks, así gastará energía en sacar el premio mientras mordisquea el juguete y no la pata de la mesa.
Trabaja el comando “suelta”
Enséñale a soltar objetos de forma positiva:
- Ofrécele un juguete.
- Cuando lo tenga en la boca, preséntale un premio.
- En cuanto lo suelte, di “suelta” y recompensa.
Así asociará soltar con algo positivo, no con una pérdida. Si quieres explorar más esta vía, lee nuestro artículo sobre cómo enseñar a tu perro a soltar objetos.
Eso sí, ¡no te olvides de recompensar a tu cachorro cuando te obedezca con un premio!
Controla la sobreexcitación
Muchos cachorros muerden más cuando están sobreexcitados o hiperactivados.
Observa señales como:
- Movimientos bruscos.
- Saltos constantes.
- Pupilas dilatadas.
- Incapacidad de concentrarse.
En ese momento, es mejor pausar el juego y favorecer la calma antes de continuar.
Refuerza lo que sí quieres
Premia:
- Juego suave.
- Momentos de calma.
- Que elija su juguete en lugar de tus manos.
La educación en positivo acelera el aprendizaje y fortalece vuestro vínculo.
Errores comunes que empeoran los mordiscos
Evita estas prácticas, porque suelen intensificar el problema:
- Jugar usando las manos como juguete.
- Gritar o castigar físicamente.
- Sujetarle el hocico con fuerza.
- Regañarlo de forma desproporcionada.
- Permitir que a veces muerda y otras no (incoherencia).
Los castigos pueden generar miedo o frustración y, en algunos casos, agravar la conducta.
Castigar a tu perro siempre es un error y es más probable que fomentes el comportamiento que justo no quieres que tenga. También es posible que reduzca el lazo entre tú y tu él.
Los perros que son castigados, tanto física como verbalmente, son más propensos a tomar represalias con agresividad. ¡Lo mejor es optar por el refuerzo positivo siempre!.
¿Cuándo deja de morder un cachorro?
Es una de las preguntas más frecuentes.
En general:
- Entre los 2 y 4 meses: exploración intensa.
- Entre los 3 y 6 meses: pico por dentición.
- A partir de los 6–7 meses: si se ha trabajado bien, el mordisqueo disminuye notablemente.
No es solo cuestión de edad. Depende de:
- La constancia en la educación.
- La estimulación física y mental.
- La calidad de la socialización.
- La coherencia en casa.
Un cachorro que aprende correctamente la inhibición de la mordida puede mejorar mucho antes.
¿Y si mi cachorro muerde mucho y no hace caso?
Si pese a trabajar con constancia:
- Las mordidas son cada vez más intensas
- Hay gruñidos frecuentes o tensión corporal
- Protege objetos o comida
- Ha llegado a romper piel de forma repetida
Es recomendable consultar con un veterinario o un profesional en comportamiento canino. Detectar a tiempo un problema evita complicaciones futuras.
Todo estos consejos lo puedes escuchar en el canal de Kiwoko TV, junto con otras recomendaciones para tu cachorro. ¡No te pierdas vídeos como este! ¡Suscríbete!
Con educación en positivo, coherencia y buenas rutinas, verás cómo poco a poco deja de morder manos objetos y muebles… y se convierte en un compañero equilibrado y seguro.
Y si tu amigo ya no es un cachorro, podría interesarte leer este post de adiestramiento sobre ‘Consejos para enseñar a tu perro a no morder‘
Publicado por: Kiwoko Fuente de esta noticia: https://www.kiwoko.com/blogmundoanimal/mi-cachorro-lo-muerde-todo/ También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1 También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
