
La presencia de ciudadanos venezolanos con ciudadanía salvadoreña refleja un ajuste en los patrones migratorios, motivado por factores como la legislación vigente, la coyuntura política venezolana y las estrategias de atracción del gobierno local
Los últimos registros oficiales revelan que ciudadanos venezolanos encabezan la adquisición de la nacionalidad salvadoreña por naturalización. Según datos de la Dirección General de Migración y Extranjería (la autoridad migratoria de El Salvador), el flujo de solicitudes provenientes de Venezuela ha superado al de otros países durante el período comprendido entre 2021 y 2025.
En el año pasado, treinta venezolanos obtuvieron la nacionalidad salvadoreña, cifra que sitúa a este colectivo por delante de nacionales de Cuba y Estados Unidos, con diecisiete y once naturalizaciones respectivamente.
Considerando los datos acumulados desde 2021, el total de venezolanos nacionalizados asciende a noventa y seis, mientras que Cuba suma cuarenta y nueve y Estados Unidos, treinta y seis nuevos ciudadanos.
La normativa vigente, representada por el artículo 156 de la Ley Especial de Migración y Extranjería, establece directrices claras para la obtención de la nacionalidad por naturalización.
Las personas originarias de España o de países hispanoamericanos pueden acceder a este derecho tras un año de residencia definitiva en El Salvador. Para el resto de extranjeros, la ley exige un periodo de cinco años de residencia.
Esta legislación refleja una tradición regional de lazos culturales y lingüísticos, favoreciendo a ciudadanos hispanoamericanos y españoles en comparación con otros países.

El especialista reconocido en migración y citado por El Diario de Hoy, Óscar Díaz atribuye el crecimiento de venezolanos nacionalizados a la intensificación de la persecución política en Venezuela.
Díaz explicó que muchos venezolanos que tenían intenciones de llegar a Estados Unidos optaron por quedarse en El Salvador, aludiendo a los obstáculos y riesgos asociados a rutas migratorias más extensas.
La activista Celia Medrano relacionó este fenómeno con la estrategia del gobierno salvadoreño de atraer ciudadanos considerados como inversores. Medrano afirmó: “Es coherente con las actuales políticas de facilitar nacionalidad salvadoreña a lo que entiende el gobierno actual como inversores”.
La tendencia a facilitar la nacionalización para determinados perfiles extranjeros coincide con el énfasis del gobierno de Nayib Bukele en promover la llegada de capital y talento extranjero.
La presencia creciente de venezolanos naturalizados sugiere un cambio en la composición de la comunidad migrante en El Salvador.
Las cifras aportadas por la Dirección General de Migración y Extranjería reflejan no solo la realidad de los desplazamientos regionales, sino también el impacto de políticas locales que configuran el acceso a la ciudadanía.
Crecen las naturalizaciones salvadoreñas
Entre 2021 y 2025, El Salvador reportó un notable aumento en la concesión de nacionalidad a extranjeros, con una subida de 132 otorgamientos en 2014 a 500 en 2024, lo que representa un incremento del 279% en diez años, de acuerdo con datos de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME).
El crecimiento en la entrega de “calidades migratorias”, que abarca residencias definitivas, refrendas de residencia y permisos temporales, se aceleró en 2025, totalizando 10,868 casos frente a los 7,708 de 2024, lo que equivale a un aumento del 40.9%.
En cuanto a la nacionalización, en 2025 se concedieron 466 nacionalidades a extranjeros, lo que implicó una leve baja del 7% respecto al año anterior. Del total, 361 correspondieron a nacionalización (77.5%), mientras que 105 fueron obtenidas por naturalización (22.5%).

La legislación salvadoreña establece que la nacionalización puede ser solicitada por nacionales de Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica tras un año de residencia definitiva en el país.
Para la naturalización, se requiere al menos un año de residencia para nacionales de países hispanoamericanos o de España; cinco años para personas de cualquier otro país; dos años para quienes estén casados con salvadoreños; o estatus de refugiado o apátrida.
infobae.com
