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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una dura acusación contra el conglomerado mediático RCN, al que señaló de difundir información engañosa y carente de rigor sobre el desempeño económico del país, en particular sobre la inflación y la posición de Colombia dentro de la OCDE. El pronunciamiento del mandatario no solo elevó la tensión con uno de los grupos de comunicación más influyentes del país, sino que también abrió un debate de alcance internacional sobre la responsabilidad de los medios en la construcción del relato económico.
Petro cuestionó que RCN presentara datos sobre inflación sin contextualizar la evolución reciente de los indicadores ni el punto de partida que dejó la administración anterior. Según el presidente, el actual gobierno recibió una inflación cercana al 23% y, tras una serie de ajustes económicos y sociales, hoy el indicador se sitúa alrededor del 5%. A su juicio, esta reducción sustancial ha sido sistemáticamente minimizada u omitida en la cobertura mediática, lo que contribuye a una percepción distorsionada de la realidad económica colombiana.
El jefe de Estado subrayó que la caída de la inflación no es marginal ni circunstancial, sino estructural, y se refleja con especial claridad en el comportamiento de los precios de los alimentos, el componente más sensible para los hogares colombianos. Recordó que este rubro llegó a registrar incrementos superiores al 20% y que actualmente se mueve en niveles similares al promedio general, lo que ha tenido un impacto directo en el alivio del costo de vida, especialmente en los sectores más vulnerables.
En ese contexto, Petro defendió con firmeza la política de incrementos anuales del salario mínimo real, rechazando la narrativa que lo presenta como el principal detonante de la inflación. Sostuvo que, en Colombia, el factor decisivo para explicar las variaciones inflacionarias es el precio de los alimentos y no los salarios. Como respaldo, citó el comportamiento reciente del Índice de Precios al Productor, que en enero mostró descensos en la mayoría de los sectores, con la excepción del alimentario.
El presidente explicó que el leve aumento mensual de la inflación, cercano al 0,25%, respondió a factores coyunturales de oferta y no a presiones salariales. Entre ellos mencionó la reducción estacional de cosechas de productos básicos como tomate, papa y yuca, así como el encarecimiento de la carne asociado a un aumento de las exportaciones. Sin estas circunstancias temporales, afirmó, los precios de los alimentos habrían continuado a la baja y la inflación habría mostrado una desaceleración aún mayor.
Más allá de los datos económicos, el mensaje de Petro apuntó a un cuestionamiento más profundo sobre el rol de los grandes medios y sus intereses empresariales. En una crítica directa, sugirió que la oposición de RCN a los aumentos del salario mínimo podría estar vinculada a la resistencia a asumir mayores costos laborales, incluso cuando estos buscan garantizar que los trabajadores puedan sostener un nivel básico de vida y acceder a la canasta mínima vital.
El enfrentamiento entre el presidente y RCN trasciende una disputa local y se inscribe en un debate global sobre cómo se informa la economía, quién define el marco interpretativo de las cifras y qué intereses influyen en ese proceso. En un escenario internacional marcado por la persistencia de la inflación y la presión social por mejores salarios, el caso colombiano pone de relieve la tensión entre políticas orientadas a la protección del ingreso real y narrativas mediáticas que, según el gobierno, ignoran los avances para privilegiar lecturas parciales.
Mentirosos. El indicador de diciembre fue menor a caída de la inflación del nivel que la dejó Duque , es evidente la caída del 13% al 5%, y del precio de alimentos ni se diga, del 23% al 5%. Y eleve el salario mínimo real permanentemente todos los años.
El precio de los… https://t.co/M7u5EQgUvI
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 10, 2026
