
Montevideo, Uruguay – Un informe técnico de la empresa auditora internacional Bureau Veritas encargado por el gobierno uruguayo concluyó que el astillero español **Cardama S.A. “no tiene capacidad para cumplir con los plazos contractuales de entrega” de las dos patrulleras oceánicas (OPV) que Uruguay le encargó para su Armada. El documento forma parte de la evaluación oficial que precede a una posible rescisión del contrato con la firma gallega.
La auditoría, elaborada tras una inspección realizada en diciembre de 2025, indica que existen retrasos significativos en la elaboración de planos detallados, en la aprobación de documentos técnicos y en la ejecución de procesos constructivos respecto al cronograma previsto. El análisis técnico advierte que la fabricación de bloques se inició sin planos definitivos aprobados, un procedimiento que según los auditores compromete la capacidad de cumplimiento de los plazos establecidos en contrato, originalmente fijados para agosto de 2026 para la primera unidad y agosto de 2027 para la segunda.
Entre las observaciones del informe se mencionan deficiencias en la documentación y planificación, así como la ausencia de definiciones completas de sistemas esenciales y aspectos del diseño que afectan la operatividad prevista de los buques. En ese marco, el documento indica que de superarse los márgenes de retraso permitidos, el Estado uruguayo estaría legitimado para resolver el contrato de forma anticipada conforme a cláusulas pactadas entre las partes.
El Gobierno uruguayo ya había suspendido pagos al astillero tras el incumplimiento de condiciones vinculadas al suministro de motores para la primera patrullera y otros hitos contractuales, y mantiene un proceso de evaluación jurídica y técnica que podría culminar en la terminación del acuerdo. El conflicto también motivó acciones judiciales por presuntos incumplimientos y posibles irregularidades en la garantía presentada por Cardama al momento de la adjudicación.
Alexis Martinez Díaz / Colaborador: Adriana Asat
