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A menos de tres meses de que Colombia acuda a las urnas para elegir a su próximo presidente, el panorama político comienza a mostrar señales claras de reconfiguración. Una reciente y amplia encuesta de AtlasIntel, realizada para la revista SEMANA, revela un escenario de máxima tensión electoral en el que Abelardo de la Espriella emerge como una de las figuras centrales de la contienda, disputando voto a voto el primer lugar en intención de voto y consolidándose como un protagonista inesperado pero cada vez más determinante.
De acuerdo con los resultados del estudio, Abelardo de la Espriella encabeza la medición con un 32,1 % de intención de voto, seguido muy de cerca por Iván Cepeda, quien registra un 31,4 %. La diferencia mínima entre ambos los sitúa en un claro empate técnico, pero también marca una distancia significativa frente al resto de aspirantes, confirmando que la elección, por ahora, se perfila como una confrontación directa entre dos visiones ideológicas opuestas del país.
El dato no pasa desapercibido en el análisis político nacional. De la Espriella, identificado por sus seguidores como “El Tigre”, muestra un repunte notable frente a mediciones anteriores, en las que aparecía rezagado frente a Cepeda por márgenes que llegaron a superar el 10 %. Este crecimiento sostenido sugiere un cambio en el ánimo del electorado y una reactivación de su candidatura en un momento clave del calendario electoral.
La encuesta de AtlasIntel, considerada por SEMANA como la más robusta realizada hasta ahora en el marco de esta campaña, se basa en una muestra de 7.298 personas encuestadas de manera presencial en todas las regiones del país, cumpliendo con los estándares exigidos por la nueva legislación electoral. El trabajo de campo se llevó a cabo entre el 27 de enero y el 4 de febrero, con un margen de error estimado del 1 %, lo que otorga a los resultados un alto nivel de confiabilidad.
Más allá del duelo en la cima, la medición evidencia una fragmentación significativa del resto del espectro político. Sergio Fajardo aparece en un distante tercer lugar con el 7,6 % de intención de voto, seguido por el voto en blanco con un 5,3 %. Paloma Valencia y Claudia López registran cifras similares, con 3,8 % y 3,7 % respectivamente, mientras que otros nombres tradicionales y emergentes se mantienen en porcentajes inferiores al 3 %, reflejando las dificultades para consolidar alternativas competitivas frente a los dos líderes del sondeo.
Figuras como Miguel Uribe Londoño, Vicky Dávila, Juan Daniel Oviedo, Juan Carlos Pinzón y Daniel Quintero aparecen con apoyos que oscilan entre el 2,1 % y el 1,6 %, mientras que una larga lista de aspirantes no supera el 1 % de intención de voto, lo que refuerza la percepción de una carrera polarizada y con escaso margen para sorpresas desde la periferia del escenario político.
SEMANA aclara que estos resultados corresponden únicamente a la intención de voto válido, es decir, contemplan exclusivamente a los ciudadanos que afirman tener ya una decisión tomada. Quedan por fuera del cálculo los votantes indecisos, que representan el 7,7 % del total, así como quienes aseguran que no participarán en las elecciones, un 3,9 %. Este dato introduce una variable relevante para el desenlace final, pero no altera el hecho de que, hoy por hoy, la disputa por la Presidencia de la República se concentra claramente en dos nombres.
En este contexto, el ascenso de Abelardo de la Espriella no solo reconfigura las expectativas de la campaña, sino que envía un mensaje claro sobre el estado de ánimo de una parte significativa del electorado. El “rugido” de El Tigre, como lo describen sus simpatizantes, vuelve a escucharse con fuerza en la escena nacional, anticipando una recta final marcada por la confrontación directa, la movilización intensa y una elección que, a juzgar por los números, promete definirse por márgenes estrechos y bajo una atención internacional creciente.
