
Apuesto que ningún otro artista del show de medio tiempo del Super Bowl en la historia ha generado tanta noticia, opiniones, controversias o artículos de opinión como Bad Bunny, quien se presentará este domingo (8 de febrero) en el partido final entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en Santa Clara, California.
Parece que todos los medios tienen algo que decir: ¿Es su presentación una declaración política? ¿Una declaración cultural? ¿Un acto de desafío? ¿Una falta de respeto hacia esta venerable tradición deportiva americana? ¿Un movimiento de poder latino? ¿Un movimiento de orgullo puertorriqueño? En las últimas semanas, he recibido decenas de correos con opiniones de líderes de la industria, ejecutivos de hospitalidad, CEOs, figuras del entretenimiento, empresas de datos y, en un giro interesante, un montón de profesores universitarios latinos y puertorriqueños y PhDs que dicen ser expertos en el tema.
Las opiniones sobre Bad Bunny tienden a ser rápidas y furiosas, o académicas y elevadas. En todo el tiempo que llevo cubriendo música latina, nunca he visto tanta cantidad de “expertos” en un artista, y mucho menos en uno que seguramente casi ninguno ha conocido en persona ni entrevistado (un saludo, sin embargo, a las profesoras Vanessa Díaz y Petra R. Rivera-Rideau, quienes escribieron el excelente libro P FKN R: How Bad Bunny Became the Global Voice of Puerto Rican Resistance de Duke University Press).
Tampoco he visto un show de medio tiempo tan politizado, a pesar de que el artista intenta no hacerlo político. “Yo solo soy un tipo normal que hace música”, dijo Bunny en una entrevista el viernes con Scott Evans de Access Hollywood. “Quiero que la gente sienta felicidad y alegría. Quiero que bailen. Quiero que se sientan orgullosos y piensen que todo es posible”.
Por más transparente que sea esa declaración, los expertos siguen enfocados en el hecho de que el verano pasado, en una entrevista con i-D Magazine, Bunny dijo que no iba de gira por Estados Unidos en esta instancia porque ya lo había hecho antes, pero que la posibilidad de que agentes de ICE llegaran a sus conciertos era un factor.
“Hubo muchas razones por las que no me presenté en Estados Unidos, y ninguna fue por odio — he tocado ahí muchas veces. Todos los shows han sido exitosos. Todos han sido magníficos”. Añadió, “Pero estaba el problema de que — [estos] agentes de ICE podrían estar afuera [de mi concierto]”.
¿Realmente, es eso una declaración política? La semana pasada, una encuesta de NPR/PBS News/Marist encontró que el 65% de los estadounidenses — es decir, dos tercios del país — dicen que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se ha “pasado de la raya”, un aumento de 11 puntos desde el verano pasado, cuando Bunny mencionó por primera vez a la agencia. En otras palabras, el artista puertorriqueño expresó lo que la mayoría del país siente.
Cuando Bunny recogió su Grammy por álbum del año el domingo pasado (haciendo historia con el primer álbum completamente en español en ganar esta categoría), dio un hermoso discurso de agradecimiento enfocado en el orgullo y Puerto Rico, y lo cerró al final con un “ICE out” (Fuera ICE).
De nuevo, ¿eso realmente es una declaración política, después del tiroteo fatal de dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota a manos de ICE? No. Es sentido común y decencia. Más allá de eso, sin embargo, ya lo he dicho antes y lo repito: la próxima presentación de Bad Bunny tiene a muchos alterados porque solo cantará en español, el idioma en el que siempre ha cantado y el idioma que lo ha convertido en el artista más reproducido del mundo en Spotify. Y aún así, en este país, muchos todavía ven el español — que también es mi lengua materna — como el idioma de inmigrantes pobres, de extranjeros, de “menos”.
La popularidad de Bad Bunny no viene de la política. Viene de hacer canciones pegajosas, con gancho, bien trabajadas, que nacen de un lugar honesto y con un mensaje consistente que conecta con las masas, sin importar el idioma ni el origen.
De hecho, cuando grabó Debí Tirar Más Fotos, el álbum que lo llevó al Super Bowl y a su histórico Grammy, no estaba buscando reconocimiento internacional. “Dije, ‘Voy a hacer un álbum desde Puerto Rico, para puertorriqueños’”, me dijo en una entrevista en agosto. “Estoy siendo honesto, a mi no me importa si este disco no se escucha en tal lugar, en tal país. Yo soy feliz con que mi disco sea exitoso en Puerto Rico, y si yo tengo que pasar el resto de mi carrera solamente presentándome en Puerto Rico, yo soy feliz con eso”.
Pero con sus ritmos irresistibles, marcados por géneros e instrumentos tradicionales puertorriqueños, Debí Tirar tocó una fibra, convirtiéndose en una invitación global a bailar y celebrar.
¿Qué podría ser más acorde con el espíritu del Super Bowl? Este domingo, cuando Bad Bunny suba al escenario, paremos por 30 minutos con los sermones, la política y las opiniones elevadas. Mejor, no digamos nada y pongámonos a bailar.
Publicado por: Leila Cobo
Fuente de esta noticia: https://www.billboard.com/espanol/cultura-entretenimiento/bad-bunny-tocara-super-bowl-dejemos-de-hablar-y-a-bailar-1236175604/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
ESPACIO PUBLICITARIO
