
En las aguas heladas del río Dnipró, en Kiev, una franja de agua libre se reduce día tras día. Allí, decenas de cisnes permanecen atrapados mientras el hielo avanza con temperaturas que caen por debajo de los 20 grados bajo cero.
Ante ese escenario, vecinos de la capital se acercan a la orilla para alimentarlos. Sin embargo, esta ayuda espontánea refleja una urgencia mayor: las aves no migraron a tiempo.
Esto ocurre porque los inviernos recientes fueron más benignos. Como consecuencia, muchas especies perdieron el hábito de desplazarse largas distancias antes del congelamiento.
Un frío extremo que no llega solo
Mientras los cisnes luchan por sobrevivir, Ucrania atraviesa una crisis humanitaria agravada por el conflicto armado. En pleno episodio de frío polar, la infraestructura energética del país volvió a ser atacada.
La ofensiva incluyó 71 misiles y 450 drones, muchos de los cuales fueron interceptados. No obstante, el daño dejó sin calefacción a cientos de miles de personas.
Las regiones afectadas incluyen Kiev, Dnipró y Járkov. En ese contexto, el clima extremo multiplica los riesgos para la población civil y para la fauna urbana y silvestre.
Energía, clima y vulnerabilidad compartida
La falta de electricidad y calefacción no solo afecta a hogares y hospitales. También impacta en refugios improvisados para animales y en ecosistemas urbanos ya estresados.
Además, el congelamiento prolongado de ríos altera la dinámica natural del agua. Eso reduce áreas de alimentación y aumenta la mortalidad de aves acuáticas.
Así, el invierno deja de ser solo un fenómeno climático para convertirse en un factor que profundiza una crisis ecológica y social simultánea.
Cómo impacta esta situación en los animales
Los cisnes del Dnipró son un caso visible, pero no aislado. El encierro por hielo limita su acceso a alimento natural y eleva el riesgo de hipotermia y agotamiento.
A su vez, la interrupción de migraciones altera ciclos biológicos completos. Esto afecta la reproducción futura y la estabilidad de las poblaciones.
Otros animales urbanos también sufren. Mamíferos pequeños pierden refugio térmico, mientras peces y anfibios quedan expuestos a cambios bruscos de oxígeno bajo el hielo.
Conflicto armado y presión ambiental
El presidente Volodímir Zelenski advirtió que los ataques coincidieron con los días más fríos. Esa combinación maximiza el impacto humanitario y ambiental.
Además, la destrucción energética incrementa el uso de generadores y combustibles de emergencia. Eso eleva emisiones y contaminación local en un momento crítico.
En paralelo, el conflicto sigue desarrollándose en un clima diplomático tenso, con negociaciones previstas en Abu Dabi y la visita del secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Un invierno que expone fragilidades
La situación en Kiev muestra cómo el cambio climático, la guerra y la crisis energética se entrelazan. Personas y animales quedan expuestos a un mismo riesgo.
El río Dnipró congelado funciona como símbolo de esa fragilidad compartida. Allí, la solidaridad ciudadana intenta compensar un desequilibrio mayor.
Así, el invierno ucraniano no solo mide temperaturas extremas, sino también el costo ambiental y humano de un conflicto que persiste.
Fuente de esta noticia: https://noticiasambientales.com/animales/decenas-de-cisnes-atrapados-en-el-hielo-del-rio-dnipro-sin-comida-y-merced-de-la-ola-de-frio-que-golpea-a-ucrania/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
ESPACIO PUBLICITARIO
