
El Estado debe proteger la vida y “dar muerte” no puede formar parte del acto médico, de acuerdo con la Dra. Delia Sánchez, magíster en Salud Pública y en Bioética. En diálogo con La Mañana, cuestionó la ley de eutanasia aprobada en Uruguay por la falta de evaluaciones previas, el control posterior al fallecimiento y la imposición de una obligación incompatible con la ética médica. Asimismo, advirtió sobre el impacto que tendrá esta normativa en personas vulnerables en un contexto de dificultades de acceso a la salud mental.
“Sin garantías de acceso a salud mental, la eutanasia afectará las políticas de prevención del suicidio”, afirmó a La Mañana Alejandra Sosa, médica oncóloga y especialista en cuidados paliativos. ¿Qué opinión le merece?
Estoy completamente de acuerdo porque se habilita una vía para dar muerte a personas con “condiciones de salud que generan un sufrimiento intolerable”, por lo que la depresión se encuentra incluida. El sufrimiento intolerable es un criterio subjetivo, identificado como tal por la misma persona, por lo que muchos que hoy deciden suicidarse ven de cierta forma avalada su creencia de que la muerte prematura es mejor que la vida. Lo que veo difícil en este contexto es poder prevenir el suicidio afirmando que en algunos casos sí vale la pena vivir, aunque duela, y en otros no.
Usted ha expresado reparos frente a la ley de eutanasia que finalmente fue aprobada. ¿Cuáles son los principales fundamentos de su oposición a esta normativa?
Tengo reparos a la eutanasia en sí, y luego a esta ley en particular. Los reparos generales se basan en que entiendo que el Estado debe defender la vida e integridad física de las personas, o sea, el primero de sus derechos humanos, y no debe aceptar ni organizar la muerte prematura de nadie. Es por el mismo motivo por el que me opongo a la pena de muerte. Los derechos humanos tienen como fundamento el reconocimiento de la dignidad intrínseca de cada persona y esa dignidad no se pierde o disminuye bajo ninguna circunstancia, porque es el valor mismo del ser humano.
Como médica, me opongo a considerar que el dar muerte sea parte de nuestra profesión, cuando la eutanasia ha sido rechazada éticamente por la medicina desde la antigüedad. También me opongo a que el poder político modifique por su cuenta el código de ética de cualquier profesión, agregando o quitando lo que sea.
Sobre esta ley en particular, mis objeciones van por la falta de garantías hacia las personas que, sin duda, sufriendo, solicitan que otro termine con su vida. Estas faltas de garantías incluyen la ausencia de psiquiatra o psicólogo y de asistente social en la evaluación del pedido, para descartar patología psiquiátrica tratable y (hasta donde se pueda) presiones familiares o sociales para terminar con la vida de una persona que resulta incómoda o costosa. El hecho de que el panel de revisión aparezca después de la muerte de la persona, no antes, convierte cualquier error de apreciación en algo trágico, siempre considerando que la vida es el valor supremo, claro.
En esta ley se crea la obligación de matar (si la persona lo pide y se dan las circunstancias previstas por la ley), previéndose la objeción de conciencia. De esta forma, se trastoca todo el sentido de nuestra profesión, considerándose que la sociedad nos permite una excepción personal a la obligación de matar. Para mí, esto es gravísimo.
Desde su perspectiva, ¿qué impactos sociales podría tener la aplicación de esta ley en Uruguay?
Creo que la ley puede tener un impacto sobre las personas más vulnerables, tal como se ha visto en otros países donde la eutanasia o el suicidio asistido son legales: la soledad, la vejez, la pobreza aparecen como causas o cofactores en las solicitudes de eutanasia y las sociedades van aceptando que esas causas se vuelvan normales. Se crea una sociedad más injusta e individualista, donde en vez de apoyar a quien lo necesita, le ofrezco la muerte.
En un país con indicadores elevados de suicidio y con dificultades en el acceso a la atención en salud mental, ¿qué lectura hace del momento y el contexto en que se aprobó esta ley?
En el contexto de dificultad de acceso a la salud mental, el riesgo de que una persona solicite la eutanasia porque no ha recibido la atención necesaria, se ve incrementado.
Agradezco que retomen este tema a pesar de que se trate de una ley ya aprobada y que pronto será reglamentada, porque, aunque algo sea legal, es obligación de los ciudadanos preguntarnos sobre el valor ético de nuestras leyes.
Fuente de esta noticia: https://www.xn--lamaana-7za.uy/actualidad/eutanasia-muchos-que-deciden-suicidarse-ven-avalada-su-creencia-de-que-la-muerte-prematura-es-mejor-que-la-vida/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: Telegram Prensa Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
ESPACIO PUBLICITARIO
