
En pelea de hermanos la ventaja parece ser para el vecino.
Las relaciones entre Colombia y Ecuador continúan en vilo, las medidas de una y otra parte continúan en escalada y la sensatez y el espíritu fraterno parecen estar cada día más lejos de conseguir una relajación y un retorno a la habitual cordialidad entre las dos naciones hermanas.
En pelea de hermanos la ventaja parece ser para el vecino. En efecto, llama la atención que esta crisis se haya suscitado justamente en momentos en los que se prepara una reunión de alto nivel entre los gobiernos de Colombia y los EEUU. Lo que, de una u otra forma, genera una presión y una expectativa adicional sobre los protagonistas de ese trascendental encuentro, en especial para el presidente Petro.
Pese a todo ese entorno dramático, pese a las pérdidas que las amenazas y acciones retaliativos en el plano comercial que los gobiernos de Colombia y Ecuador generan para sus empresarios y comerciantes, frente a las tensiones del todo innecesarias que se suscitan entre los dos pueblos hermanos, se revela la gran importancia y la profundidad de los lazos que nos unen, la solidez del entramado que, a lo largo de los años, de nuestra cultura e historia común, de nuestra interdependencia, se han creado entre nuestras dos naciones, pero también su vulnerabilidad frente a las veleidades de la política y las influencias de actores externos interesados en sacar provecho de esas discrepancias.
Colombia, Ecuador y Venezuela somos parte de una gran nación, hemos caminado por sendas paralelas, hemos pagado con creces nuestra fragmentación y cada paso que hemos dado para alejarnos del sueño del Libertador Simón Bolívar.
En fin, en representación de Prensa Mercosur tuvimos la oportunidad de hacernos presentes en la rueda de prensa que el pasado 27 de enero se llevó a cabo en las instalaciones del hermoso Palacio de San Carlos, sede de la cancillería colombiana en el centro histórico de la ciudad de Bogotá.
En dicho evento, citado por el Ministerio del Exterior colombiano se hicieron presentes, aparte de un gran número de periodistas de los más importantes medios nacionales e internacionales, la canciller Rosa Villavicencio y otras personalidades como el ministro de Defensa, la ministra de comercio y la viceministra de minas y energía, quienes, luego de sus declaraciones, respondieron a las preguntas de los medios presentes.
Luego de una recapitulación sucinta, pero prolija, del desentendimiento con el vecino del Sur, los ministros presentes señalaron lo siguiente:
- Colombia responderá, tal como lo ha hecho hasta el momento, de manera simétrica a las decisiones inamistosas del gobierno del presidente Noboa.
- Las decisiones que en el curso de este desentendimiento se tomen son de carácter temporal y condicionado a la respuesta de la contraparte y se toman mientras se realizan intentos insistentes de contacto entre las partes.
- El gobierno del Ecuador ha callado frente a las diferentes propuestas que, en el curso de los días pasados, se le han hecho por parte de las autoridades similares de Colombia para llevar a cabo reuniones que permitan el desescalamiento de las medidas tomadas, por el contrario, dichas medidas han ido en crescendo afectando el comercio y las buenas relaciones entre las dos naciones y no parece haber de momento un límite para ellas, pese a los esfuerzos de la parte colombiana.
- El gobierno colombiano estudia medidas temporales para aliviar las consecuencias del aumento astronómico del peaje que el gobierno del Ecuador cobra por el transport3e del crudo colombiano a través de la red de oleoductos de la hermana nación, peaje que de un día para otro y sin justificación técnica alguna se elevó en un 900% llegando a la suma de 30 dólares por barril. Tales medidas incluyen la activación del transporte por vía de carrotanques del crudo desde los sitios de producción hacia el puerto de Esmeraldas a través del paso fronterizo de San Miguel con la hermana república.
- Al parecer del Ministerio de Defensa colombiano, la justificación que el gobierno Noboa ha expresado para la toma de las medidas arancelarias y su posterior escalamiento riñe con la realidad de la colaboración estrecha entre las dos naciones en materia de seguridad fronteriza y lucha contra el narcotráfico. El ministro de defensa colombiano, Pedro Arnulfo Sánchez Suárez, hizo una detallada presentación de los logros en la lucha contra los cárteles que se refugian en la espesura de los límites entre Colombia y Ecuador y resaltó que los mismos han sido frutos de la acción conjunta en términos de inteligencia y el apoyo y coordinación táctica entre las autoridades de ambas naciones.
- En las últimas horas la actitud del gobierno del Ecuador ha empezado a dar muestras de flexibilizarse al permitir la generación de una agenda común de interacciones para solucionar la crisis. El presidente Petro ha dicho que las autoridades colombianas están abiertas al diálogo y que “cuando quiera” el Gobierno de Ecuador se puede llevar a cabo la reunión que se espera logre el relajamiento de las tensiones diplomáticas y comerciales entre ambas naciones.
Quedamos a la expectativa de los posteriores desarrollos en este tema de gran importancia para las dos naciones enfrascadas en este lamentable desencuentro y hacemos votos porque prime la sensatez y que las conversaciones entre los dos gobiernos lleven a un mejor entendimiento y a mejores y más contundentes logros en tono a la lucha contra el narcotráfico.
Sin embargo, como lo anotamos arriba , no deja de ser llamativa la proximidad de la crisis con la reunión de alto nivel con el gobierno Trump, quien en el pasado ha hecho reproches en relación con la liviandad de los esfuerzos del gobierno Petro en la lucha contra los cárteles, pese a los resultados históricos que este ha mostrado y que hablan de una cifra cercana a las tres mil toneladas de alcaloide decomisado, la detención y extradición de fichas del narcotráfico con influencia no sólo en Colombia, sino en la hermana república, una cantidad significativa de insumos confiscados al igual que cantidades importantes de mariguana.
Para algunos expertos esta situación no es más que la expresión de la presión que los EEUU ejercen sobre el gobierno colombiano para fortalecer la postura del gobierno Trump en el marco de las conversaciones que tendrán lugar en la Casa Blanca el próximo 3 de febrero.
Cabe recordar que, en declaraciones recientes, el presidente Petro ha reprochado el bombardeo imperial en la ciudad de Caracas con un saldo de un centenar de bajas entre quienes resguardaban al secuestrado presidente Maduro y los militares y población civil próximos a las instalaciones militares afectadas por la acción militar unilateral del hegemón.
En sus declaraciones reciente Petro no ha dudado en reafirmar su posición sobre la importancia del respeto a la soberanía, la búsqueda de soluciones concertadas y no de fuerza a las diferencias entre las naciones y la importancia de limitar el uso y explotación de recursos con potencial de aumentar el daño ambiental que pueda conducir a un irreparable calentamiento global.
