
La economía de las familias, empresas y naciones depende de dos factores: los ingresos (I) y los gastos (G). Si I es más que G la economía marcha bien porque hay ahorro en la medida de la diferencia I – G, pero si G es mayor que I hay déficits en la medida de la diferencia G – I. Para arreglar el déficit es lógico que tiene que reducirse G e incrementarse I, si esto no se logra hay que prestarse dinero para que la economía siga funcionando. Bolivia arrastra un déficit fiscal desde el año 2014, vale decir durante los 12 últimos años de gobierno del MAS; con seguridad el déficit seguirá este año.
Interesa hacer notar que en la década 1995-2004 el valor de las exportaciones fue 17.291 millones de dólares (M$us), mientras que en la década 2005-2014, en la que hidrocarburos (casi en su totalidad el gas natural) fue el principal producto de exportación, alcanzó 83.030 M$us, vale decir casi 5 veces más. En la década 2015-2024, en la que desde 2016 la minería recuperó el primer de las exportaciones, fue de 92.599 M$us. Hidrocarburos ocupó el segundo hasta que en 2021 fue superado por no tradicionales (soya, girasol, carne bovina, castaña y otros).
¿Por qué a pesar de que incrementaron las exportaciones sobrevino la crisis económica que fue aumentando? Porque en los tributos sobre la exportación, cuando hidrocarburos exportó más, pagó aproximadamente el 64% del valor exportado, mientras que la minería pagó aproximadamente solo el 10% del valor exportado. Porque el oro, que en los últimos años fue el principal mineral de exportación y que lo producen casi totalmente las cooperativas, paga solo el 2,5% de regalías (calculadas sobre el valor bruto de venta), cuando las empresas privadas que producen muy poco oro ahora y cuando produjeron mucho anteriormente, pagan y pagaron el 7%.
El gobierno ha logrado disminuir los gastos con el Decreto Supremo No 5516 de 13/01/26, que eliminó la enorme subvención a los carburantes, que ayudará mucho en la reducción de gastos, pero incrementó en poca cantidad la Renta Dignidad y el bono Juancito Pinto y estableció el Bono Extraordinario de Protección y Equidad. Anteriormente eliminó el Impuesto a las Grandes Fortunas que, aunque era controversial y no representaba mucha recaudación, no debió hacérselo en un momento en que los ingresos iscales son totalmente insuficientes. Por otra parte, redujo muy poco los gastos de la administración pública en cuanto a personal, salarios y otras ventajas concedidas en los anteriores gobiernos. Además, la gran mayoría de empresas estatales que trabajan a pérdida siguen operando.
Sin embargo, el gobierno hasta ahora nada hizo para mejorar las recaudaciones fiscales, vitales para revertir el déficit fiscal que empezó en 2014. Los préstamos si bien alivian nuestra espantosa situación económica, aumentan la ya elevadísima deuda externa que solo se la podrá pagar si aumentan mucho las recaudaciones fiscales y hay superávit. Por la experiencia ocurrida en varios países socialistas (Rusia) o comunistas (China) que tenían economías muy deterioradas, al extremo que en China morían de hambre millones de personas, salieron del paso apelando al capital privado, dando lugar a que China sea ahora la segunda potencia económica mundial detrás de Estados Unidos.
Vale la pena relievar que en Latinoamérica tres países seguidores del Socialismo del Siglo XXI, como Cuba, Venezuela (hasta 2025) y Nicaragua, tienen economías totalmente destrozadas y las tres son dictaduras. El MAS seguidor de esta onda socialista, despilfarró la mejor época de la historia económica del país porque desde 2006 subieron los precios de todos los productos básicos incluido obviamente el gas natural, el que se lo sobreexplotó, no se hizo exploración para reponer las reservas consumidas y como resultado, la producción empezó a caer y por tanto los valores de exportación. En 2013 se exportó 6.683 M$us, mientras que en 2024 se exportó 1.683 M$us, por lo que en un futuro próximo ya no se lo exportará y si continúa la tendencia, se lo tendrá que importar para el consumo interno, lo que repercutirá en todo, empezando por el precio de la energía eléctrica, la que más de 60% es producida por gas natural. Es más fácil reducir gastos que generar nuevos ingresos, porque siempre hay gastos no justificados o innecesarios.
Anteriormente siempre existían reservas de recursos no renovables: plata, estaño, plata con zinc y plomo, oro, petróleo y gas natural. Actualmente no tenemos reservas de estos recursos. Nos ilusionamos con el litio, cuyas reservas en el Salar de Uyuni son escasas y, además, están siendo descubiertos nuevos yacimientos en varias partes del mundo. Lo más relevante es la formación volcánica en la Caldera de Mc Dermitt en Estados Unidos, con reservas estimadas entre 24 y 40 millones de toneladas. La exportación de minerales sigue creciendo solo por el aumento del precio de metales. No existe en ciernes una nueva operación minera.
Por consiguiente, no existe para Bolivia más alternativa que atraer una cuantiosa inversión privada para hacer costosas exploraciones en minería e hidrocarburos y sería bueno que inviertan también en operaciones industriales. Para ello será necesario dar garantía absoluta a dichas inversiones, por lo que se necesita cambiar la Constitución Política del Estado (CPE) que en Art. 320 dice “I. La inversión boliviana se priorizará frente a la inversión extranjera. II. Toda inversión extranjera estará sometida a la jurisdicción, a las leyes y a las autoridades bolivianas…”. Además, se debe modificar la CPE para que se pueda elaborar una nueva Ley de Minería y una nueva Ley de Hidrocarburos.
Como indico en mi artículo La anacrónica regalía minera (ED 23/10/25): “Resulta increíble que las alícuotas (porcentajes que se pagan sobre el precio bruto de venta) de los metales continúen como se dispuso en la Ley de Minería No 1777 de 17 de marzo de 1997, hace más de 28 años”. Veamos las alícuotas y precios de los 5 principales minerales que representan el 95% del valor de exportación.
Oro para un precio mayor a 700 dólares por onza troy ($os/OT), 7%. En 1997 su precio era 339 $us/OT, en 2025 3.142 $us/OT. El 22/01/26 llegó a 4.909 $us/OT. Aprovechando su tremendo poder social, las cooperativas mediante la Ley No 3787 de 24/11/07 lograron bajar la regalía a 5% y mediante la Ley de Minería No 535 de 28/05/14 se bajó a 2,5%.
Plata para un precio mayor a 8 $us/OT, 6%. En 1977 su precio fue 4,76 $us/OT, en 2025 39,79 $us/OT y el 22/01/26 alcanzó 95,98 $us/OT. Zinc para un precio mayor a 0,94 dólares por libra fina ($us/LF), 5%. En 1997 su precio fue 0,60 $us/LF, en 2025 fue 1,26 $us/LF y el 13/01/26 alcanzó 1,478 $us/LF.
Estaño para un precio mayor a 5 $us/LF, 5%. En 1997 su precio fue 2,56 $us/LF, en 2025 15,47 $us/LF y el 15/01/26 subió a 24,585 $us/LF. Plomo para un precio mayor a 0,60 $us/LF, 5%. En 1997 tuvo un precio de 0,29 $us/LF, en 2025 0,89 $us/LF y el 02/02/18 alcanzó 1,217 $us/LF.
Entre 1997 y 2025 el precio del oro se incrementó en 9,3 veces, de la plata 8,4 veces, del zinc 2,1 veces, del estaño 6,0 veces y del plomo 3,1 veces. El antimonio, cobre y wólfram tuvieron tremendos incrementos y el bismuto aumentó poco. No existe explicación alguna para que el Ministerio de Minería y Metalurgia no hubiera modificado ya las alícuotas de las regalías mineras, para incrementar las esmirriadas recaudaciones fiscales.
Publicado por: Jeanette
Fuente de esta noticia: https://www.eldiario.net/portal/2026/01/27/cuando-se-incrementaran-los-ingresos-fiscales/
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