
La captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en Caracas, por parte de las fuerzas estadounidense abre una nueva época de intervencionismo de Washington en América Latina, transmite una dura advertencia política a la región, además de mandar un mensaje ambivalente hacia las fuerzas opositoras que han depositado sus esperanzas de un cambio de régimen en manos de un Donald Trump que ha dejado claro que su prioridad es controlar los recursos naturales de Venezuela.
El propio Trump se encargó de confirmar pocas horas después de esta operación para secuestrar a Maduro y su esposa que su objetivo principal era gestionar las vastas reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes de todo el planeta, infrautilizadas durante años por una industria nacional asfixiada por las sanciones internacionales y a la corrupción.
La intervención militar en suelo venezolano, cuya legalidad cuestionan organizaciones internacionales como Naciones Unidas y ha dejado al menos un centenar muertos, choca con la imagen de líder no intervencionista que Trump ha pretendido labrarse, aunque sigue al mayor despliegue militar estadounidense en décadas en las costas del Caribe con el pretexto de combatir el narcotráfico.
En el ideario de Trump está que los derechos sobre las reservas de petróleo de Venezuela le han sido escamoteados a las compañías de Estados Unidos que en su día invirtieron en esa industria en favor de rivales estratégicos como Rusia y China.
Por tanto, Washington ha aparcado su rechazo frontal al chavismo y sus líderes para optar por un enfoque pragmático que consolide el control de los recursos naturales venezolanos. Poco después de la detención de Maduro, Trump ya dejó claro que, por el momento, solo se trata de negocios y que Estados Unidos dirigirá el país hasta que se pueda poner en marcha una transición, un horizonte que él mismo aleja a dentro de varios años.
Hasta entonces las petroleras estadounidenses se encargarán de «arreglar» las infraestructuras para comenzar a sacar beneficios. Petróleo fue, de hecho, la palabra que más veces repitió el jefe de la Casa Blanca durante esa primera y reveladora comparecencia ante los medios, no así democracia, libertad, o Derechos Humanos.
En todo este contexto, la líder opositora María Corina Machado tuvo que escuchar como Trump minimizaba sus apoyos dentro de Venezuela y desdeñaba su capacidad política; molesto, apuntan algunas voces, por haber sido ella la galardonada con un Nobel de la Paz, que la opositora se apresuró a intentar compartir, en un gesto por ganarse el favor del presidente de Estados Unidos.
PASOS DE DELCY RODRÍGUEZ PARA COOPERAR CON TRUMP
Ante una oposición venezolana descartada para liderar la transición en Caracas, Trump ha apostado por mantener intacta la plana mayor del chavismo, empezando por Delcy Rodríguez que asume ahora como presidenta encargada, escudada por su hermano, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez. La presidenta interina ha sido respaldada tanto por el Ejército venezolano como por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), órganos que han consolidado el poder chavista las últimas décadas.
El pragmatismo de Trump para relacionarse con la élite chavista responde a la necesidad cuanto antes de hacer viable comercialmente un crudo venezolano cuyo valor no ha parado de caer con respecto al de otros países y tras el fracaso de apoyar a figuras como Juan Guaidó dentro de una oposición, que ni en los peores momentos del chavismo supieron conformar un frente común contra Maduro.
Por el momento, y después del correspondiente rechazo al secuestro de Maduro y un llamamiento para su liberación y en favor de la defensa de la soberanía de Venezuela, Delcy Rodríguez ha comenzado a dar muestras de esos «signos de paz», incluida la liberación de varios presos, que Trump ha reclamado a las autoridades chavistas.
Delcy Rodríguez respondió a las primeras amenazas de Trump de sacarla del poder si no accedía a sus planes afirmando que su destino solo lo decide Dios para defender días después las nuevas relaciones con Estados Unidos a pesar de la «mancha» que supuso el arresto de Maduro. «Es lo correcto», dijo sobre «diversificar» las relaciones geopolíticas para abrirse más a la cooperación con Washington.
El último gesto «inteligente» de Rodríguez, como ha definido Trump, ha sido la liberación de varios presos de las cárceles, entre ellos cinco españoles, que el presidente de Estados Unidos aduce para, según él, haber frenado nuevos bombardeos contra territorio venezolano.
Publicado por: Agencias
Fuente de esta noticia: https://lavozdetarija.com/2026/01/10/trump-vuelve-al-poder-duro-y-arranca-en-venezuela-su-proyecto-expansionista-en-america-latina/
También estamos en Telegram como @prensamercosur, únete aquí: https://t.me/prensamercosur Mercosur
Recibe información al instante en tu celular. Únete al Canal del Diario Prensa Mercosur en WhatsApp a través del siguiente link: https://www.whatsapp.com/channel/0029VaNRx00ATRSnVrqEHu1W
