
Columnista de Opinión Carlos Fajardo
PARA PRENSA MERCOSUR
La crisis de la salud en Bogotá es cataclísmica, la ineptitud e indolencia de Alejandro Gómez y su mentora @ClaudiaLopez se refleja en las 4 Subredes Integradas de Servicios de Salud y la propia Secretaría de Salud
Nunca antes una administración distrital había disparado en forma tan perversa y persistente en contra una de sus propias instituciones, nunca se había debilitado deliberadamente una importante entidad pública con tanta saña y por motivos tan rastreros como lo hizo durante tres de sus cuatro nefastos años de mandato la, por fortuna, ahora exalcaldesa Claudia López y su servil y cuestionado secretario de salud Alejandro Gómez con la SUBRED INTEGRADA DE SERVICIOS DE SALUD CENTRO- ORIENTE de la ciudad de Bogotá.
En general todas las entidades del sector Salud de Bogotá fueron drenadas minuciosamente y hoy afrontan enormes dificultades para el pago de proveedores y nómina.
Sin embargo, la situación es más crítica en la SUBRED INTEGRADA DE SERVICIOS DE SALUD CENTRO- ORIENTE, otrora tacita de plata, hoy cenicienta de la administración, a causa de la inestabilidad producida por la infame persecución y el vil lawfare a su gerente titular que las llevó a las dos al borde mismo de la muerte…
En el año 2022, a raíz de reiteradas suspensiones provisionales, generadas en franco abuso por la dirección disciplinaria de la alcaldía, mantuvieron por fuera a la gerente durante 9 meses. En su lugar llegó la nefasta Yiyola Peña, bacterióloga muy íntima del entonces secretario.
La señora Peña se dedicó a nombrar a diestra y siniestra personal administrativo satisfaciendo el apetito burocrático de venales concejales aliados con la Alcaldía de Bogotá, priorizándolo sobre el asistencial y el pago oportuno a proveedores, deteriorando los servicios, poniendo en riesgo la acreditación conseguida meses atrás por la Gerente titular, generando un hueco presupuestal y financiero de enormes dimensiones y llevando las cuentas por pagar a más de 240 días.
A la Señora Yiyola, empero, le fue bien: Ese año estrenó Toyota último modelo.
En 2023, a su regreso y luego de denunciar el rastrero acoso laboral del que fue víctima, la gerente titular descubrió y enfrentó la debacle dejada por su funesto reemplazo, pero la administración entregaba a cuentagotas recursos en notable diferencia con las otras subredes…
Entre tanto afrontaba no menos de sesenta investigaciones porque si y porque no, muchas de ellas en la dirección disciplinaria de la alcaldía, claramente hostiles, no garantistas y aupadas por la propia alcaldesa con la mayor saña.
La intención no era sólo sacarla sino demolerla.
Todo ello le generó una profunda depresión, certificada por la ARL, que unida a su deterioro físico, la obligaron a someterse a cirugías, seguimientos multidisciplinarios, polimedicación y la mantuvieron incapacitada por más de 6 meses.
Ni siquiera eso detuvo a la alcaldesa.
En forma implacable la persecución continuó bajo la modalidad del estrangulamiento financiero y presupuestal a la subred, sin importar el daño causado a la entidad tanto reputacional como económico y el deterioro de su clima laboral y, por ende, de sus servicios.
Llevados al extremo, como ya lo tenía por costumbre la administración de la señora Claudia López con todas las subredes, pero especialmente con la Subred Centro Oriente, y en vista de la indolencia de la citada administración ante la situación agónica de la importante entidad al borde del cierre de servicios, el despido masivo de trabajadores y la inviabilidad operativa se redactó y difundió por la red X, el día 11 de Diciembre, un escrito con destino a la Procuraduría General de la Nación con el siguiente contenido:
Sres.
PROCURADURIA GENERAL
La Subred Integrada de Servicios de Salud Centro Oriente corre el riesgo inminente de cerrar servicios esenciales y no poder renovar la contratación de más de 5000 ciudadanos por el estrangulamiento presupuestal al que la somete el secretario de Salud de Bogotá.
La pésima gestión de Alejandro Gómez, ya por fortuna próximo a dejar el cargo, ha puesto en riesgo no sólo a esa subred sino a todas las cuatro subredes integradas de servicios de salud y, por ende, la salud de los bogotanos de menores recursos y el trabajo de más de 20000 funcionarios.
Se ha citado mañana a una marcha desde la plaza de Bolívar frente al Palacio de Liévano hasta Secretaría de Salud para exigir la aprobación de una adición presupuestal que permita ejecutar recursos ya recaudados y mantener abiertos los servicios de esa subred a la ciudadanía.
Téngase en cuenta que el ejercicio presupuestal parte de un proyecto de presupuesto que cada entidad distrital elabora teniendo en cuenta las necesidades, planes y proyectos a desarrollar en el año venidero. En el caso de las subredes ese anteproyecto de presupuesto debidamente documentado y justificado pasa a revisión por la Secretaría de Salud y aprobación por la Secretaría de Hacienda que lo integra con los anteproyectos de todas las entidades distritales, lo ajusta y lo pasa finalmente al Concejo Distrital para su aprobación final.
En el caso del presupuesto 2023 de las subredes de salud, por razones que nadie se explica ni justifica, en su paso por las secretarías el mismo fue mutilado en un porcentaje mayor al 30% y fue finalmente aprobado deficitariamente por el Concejo.
Eso determinó que en mayo pasado todas las subredes empezaran a insistir ante el secretario de Salud para que se aprobaran ajustes indispensables al presupuesto que permitieran la ejecución de los recursos recaudados o por recaudar hasta el fin de año.
La respuesta del secretario de Salud fue siempre tardía, incompleta y condicionada a la demostración de completa fidelidad y sujeción a los caprichos del máximo jerarca sectorial.
Esta situación fue mucho más notoria en el caso de la Subred Centro Oriente, la cual siempre mantuvo una línea de autonomía que, por supuesto, no era del agrado del Secretario, de tal manera que si su gestión para ampliar el horizonte presupuestal de las subredes fue siempre lenta y difícil, llevándolas a un importante déficit, en el caso de centro oriente lo fue aún más, llegándose a presentar incluso mutilaciones no justificadas de adiciones presupuestales ya aprobadas, la última de las cuales se presentó hace pocos días, cuando, en lugar de los 15 mil millones que esta subred gestionaba y requería para llegar a fin de año, el secretario caprichosamente le restó 9 mil millones para repartir esa adición en valores de tres mil a cada una de las otras subredes que ya no necesitaban de esas adiciones.
En el caso de la Subred Centro Oriente el problema no es de recaudo, plata hay en las cuentas, lo que no hay es la adición presupuestal para ejecutarla.
La Subred languidece con los bolsillos llenos y nuevamente se pone en peligro la atención de 1.5 millones de bogotanos.
Trabajadores y Usuarios Subred Centro Oriente
Por entonces y mientras culminaba el proceso de empalme entre la administración entrante del Dr. Carlos Fernando Galán y la saliente de la impostora anticorrupción, sólo la movilización y denuncia de los trabajadores y usuarios pudieron quebrar la inicua resistencia de Claudia López y de su perverso y corrupto secretario de salud a liberar a la SUBRED INTEGRADA DE SERVICIOS DE SALUD CENTRO- ORIENTE de la mordaza presupuestal que le habían impuesto y que amenazaba su viabilidad.
Advertidos los integrantes de la comisión de empalme y el propio alcalde electo Dr. Carlos Fernando Galán de la agónica situación de esa subred, fruto de la persecución metódica y criminal, orquestada por la nefasta administración de Claudia López, surgió la exigencia de resolver su afugia, lo que llevó a que, en forma apresurada, se autorizara la adición presupuestal que maliciosamente le habían negado, poniendo en riesgo la continuidad de sus servicios y de 5 mil trabajadores
Pocas horas después de iniciadas las protestas se adicionaron 21 mil millones…
Como si se tratara de un germen virulento e infeccioso, la administración de @ClaudiaLopez aprovechó su inmenso poder para envilecer y comprar a algunos representantes de la comunidad y miembros de algunos sindicatos que medran en el caos institucional con fatal oportunismo, que han buscado y promovido deteriorar el ambiente laboral y han optado por la difamación, la oposición pertinaz a toda iniciativa y plan de mejora, el cierre intermitente de servicios, jugando con la poca viabilidad restante de la entidad.
Bogotá necesita una salud manejada técnicamente, con transparencia y rigor, no un botín de la corrupción.
Desde aquí enviamos un saludo a los compañeros de SINDISTRITALES, SINDESS, SINTRASALUD y los llamamos e invitamos a la reflexión.
El palo, definitivamente, no está para cucharas y si no trabajamos en equipo con la administración va a ser mucho más difícil salir a flote…
Resta aclarar que la catástrofe financiera y presupuestal es transversal a todo el distrito. En condiciones graves aparte de Salud, están también la Registraduría Distrital, Bienestar Social, entre otras, lo que ha obligado al alcalde a promulgar una directiva de austeridad…
Entre tanto los culpables de esta hecatombe pasean y disfrutan de sus dineros mal habidos, dan declaraciones y defienden su ínfima y perversa obra de gobierno, al amparo del silencio lacerante de los organismos de control y, en general, de la justicia…
La situación financiera y presupuestal, los enormes pasivos y acreencias con proveedores, la incapacidad para responder por los emolumentos de sus trabajadores, han tocado fondo. Si no hay una respuesta contundente de la administración las subredes tendrían que cerrar sus servicios generando una catástrofe sanitaria en Bogotá. En las próximas horas se estaría llegando a una grave situación de inviabilidad que obligaría al cierre de todos los servicios de las subredes de salud en Bogotá.
La devastación producida por el pirómano Alejandro Gómez López en connivencia con la ahora exalcaldesa Claudia López ha dejado en situación de quiebra a estas, otrora poderosas, entidades que concentran la oferta hospitalaria y ambulatoria de la red distrital.
Sin embargo, cabe anotar, que la crisis no es nueva, tiene sus bases en la apresurada integración de hospitales que ya venían en crisis, particularmente los de tercer nivel y que no fueron saneados antes de la fusión, pero además en las bajas tarifas que Capital Salud, dueño del 80% de la contratación de las subredes, le paga por los servicios que le prestan a sus usuarios estas entidades, como si no bastara con las demoras en reconocerles el pago.
A Prensa Mercosur llegó el texto de una carta dirigida al alcalde Mayor de Bogotá y a su secretario de salud, el Dr. Gerson Bermont, firmada “La ciudadanía de Bogotá”, donde de manera comedida y muy respetuosa se le pone en conocimiento de la situación agónica de las subredes, se ofrece una explicación fundada en los malos manejos de la administración anterior a cargo del señor ALEJANDRO GOMEZ LOPEZ y se solicita su urgente intervención para salvar ese patrimonio de todos los bogotanos.
Señor Alcalde Mayor de Bogotá
Dr. CARLOS FERNANDO GALÁN
Señor Secretario Distrital de Salud
Dr. Gerson_Bermont
Cordial saludo.
Esto no es otra cosa que un desesperado llamado de auxilio.
La red hospitalaria distrital está en crisis y esa crisis, que es sistémica, no se explica señalando ni culpando a sus gerentes ni equipos directivos.
Desde hace varios meses, a raíz del metódico estrangulamiento presupuestal y financiero de estas entidades, con deliberada mala intención por parte de la cabeza del sector durante el gobierno de @ClaudiaLopez, la indolencia omisiva de Capital Salud y de la propia Secretaría de Salud para transferir recursos y abonar a las cuentas de las subredes y, en el último caso, gestionar presupuestos suficientes que, por lo menos, contemplaran el IPC anual, las deudas acumuladas de atención al irregular y saldos pendientes de la época de la pandemia, las subredes empezaron a hacer agua y hoy están a días de naufragar.
Los gerentes no han cesado de tocar puertas pidiendo atención y apoyo, pero el mismo se ha evidenciado tardío e insuficiente.
Con retrasos han logrado salir a flote con el pago de salarios y honorarios de su personal de planta y contratistas.
Sus proveedores han soportado con remarcable lealtad y paciencia la sequía: Deudas acumuladas por cerca de 400.000 millones ponen en vilo su propia viabilidad y existencia. Hoy ya comienzan a dar señales ominosas de claudicación.
No cabe la menor duda de la terrible influencia que, en la generación de esta profunda crisis, tuvieron la corrupción, manifiesta en sobrecostos, contratos sastre en varios aspectos como la gestión del Call Center, la adquisición e imposición de un nuevo, costoso e ineficaz sistema de gestión del correo institucional, la adquisición y distribución de unas ambulancias inadecuadas, entre muchas otras hazañas de la anterior administración, el sojuzgamiento de la autonomía de las subredes mediante la imposición de acuerdos con afectación de la nómina, especialmente administrativa, para pagar favores políticos y el silencio cómplice de concejales para con la administración distrital.
Pero también es claro que técnicamente se cometieron errores gravísimos como el recorte presupuestal a las subredes, pese al pormenorizado ejercicio que estas hicieron año tras año, para que la cabeza del sector y Hacienda les autorizaran presupuestos suficientes que permitieran la recuperación total de las entidades, luego del esfuerzo monumental que implicó atender la trágica pandemia y reorientar sus servicios asistenciales afectando sus áreas más productivas (Atención Ambulatoria, Cirugía programada, programas, entre otras).
Sabemos de su interés, su diligencia probada con la magnífica y ejemplar gestión de la emergencia ambiental, su amor que compartimos por Bogotá, su infinito compromiso con la ciudadanía, justamente por eso lanzamos este desesperado mensaje en botella con la esperanza de que llegue a sus minuciosas manos y podamos contar con su colaboración y atención para salvar la red hospitalaria de Bogotá.
Con entera confianza y fe en su gestión salvadora,
La ciudadanía de Bogotá.
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Las subredes integradas de servicios de salud de Bogotá fueron creadas por el acuerdo distrital 641 de 2016 como un proceso de reorganización de la red hospitalaria de la capital colombiana mediante la fusión de los 22 hospitales existentes en ese momento en cuatro grandes subredes (Acuerdo 641 de 2016 Concejo de Bogotá, D.C. (alcaldiabogota.gov.co))
La idea ha sido fortalecer la oferta de servicios en los cuatro puntos cardinales de la ciudad con mayor eficiencia, efectividad y eficacia, evitando la competencia caníbal entre las entidades y facilitando el acceso de los usuarios a una atención integral de sus requerimientos en salud.
Las subredes integradas, sin embargo, se han demostrado vulnerables por lo llamativo de su presupuesto a ser pasto de la influencia perniciosa de políticos y contratistas inescrupulosos, peor aun cuando desde la propia rectoría del @SectorSalud se prohíjan estas intervenciones por encima de lo técnico, tal y como, lamentablemente, sucedió durante el periodo administrativo de la señora CLAUDIA LOPEZ HERNANDEZ.
Las subredes integradas de salud atienden en Bogotá a la población más vulnerable, a los migrantes tanto externos como internos que llegan por miríadas a la ciudad en busca de nuevas oportunidades. El cierre de sus servicios afectaría a millones de ciudadanos de bajos recursos y podría generar una gravísima situación sanitaria, empezando por la reubicación de los miles de pacientes que en este preciso momento se encuentran hospitalizados en las diversas entidades que conforman esas subredes. Peor aún, con el cierre de la red hospitalaria de Bogotá se lanzarían a la calle miles y miles de trabajadores de la salud cuyo sustento depende de su trabajo en esas entidades.
Las subredes integradas de servicios de salud fueron un bastión fundamental en la lucha contra la pandemia COVID19, son poderosos baluartes en la atención tanto preventiva como curativa de la ciudadanía y constituyen un patrimonio importante de los bogotanos.
Desde esta tribuna nos unimos al llamado de la ciudadanía, su súplica angustiosa y la de sus decenas de miles de funcionarios y contratistas que han garantizado hasta el momento, con alto compromiso y denuedo, la mejor atención posible para sus pacientes.
Sabemos que hay un gran ambiente para sacar adelante estas importantes entidades, creemos en el compromiso de la actual administración, su amor por esta ciudad, conocemos las enormes dificultades y la gravedad de los daños que dejaron las cuestionables decisiones y omisiones de la administración de ALEJANDRO GOMEZ LOPEZ, pero estamos seguros que con el concurso de todos saldremos adelante en la defensa del patrimonio público.
Nos unimos también al clamor que exige intervenciones prontas y contundentes de los órganos de control, para que situaciones como la actual no se repitan en el futuro y los responsables de esta debacle sean justa y suficientemente sancionados.
NOTA FINAL:
Sobre ninguna de las cartas transcritas ha habido pronunciamiento alguno de sus destinatarios.

