
El ajedrez local atraviesa uno de sus momentos más destacados gracias a las nuevas generaciones de pensadores que se forman en la región. En la reciente edición de los Juegos Bonaerenses, la delegación del partido de Junín tuvo una actuación sobresaliente en la ciudad de Mar del Plata, consagrando a jóvenes promesas en diversas disciplinas deportivas y culturales. Dentro de este grupo de deportistas, la actuación de Francina Pugliese, oriunda de la localidad de Morse, se convirtió en un verdadero hito deportivo que llenó de orgullo a la delegación local.
Con apenas 14 años, Francina logró alzarse con la codiciada medalla de oro en la categoría Sub 14 de ajedrez, un logro que refrenda el arduo trabajo de preparación que viene realizando desde hace varios años. Este triunfo representa el punto culminante de un camino de constancia y perseverancia, marcando además su tercera participación consecutiva en las finales provinciales de Mar del Plata. Tras haber obtenido el quinto puesto en su primera incursión y la medalla de bronce el año anterior, la joven ajedrecista logró coronarse en lo más alto del podio provincial.
El camino hacia la gloria en el torneo más emblemático de la provincia de Buenos Aires demandó una preparación constante, esfuerzo familiar y el compromiso indisoluble de sus entrenadores. La historia de Francina comenzó en el año 2022 a partir de la creación del taller municipal de ajedrez en su pueblo natal, un espacio que transformó por completo su vida y le abrió las puertas a un mundo lleno de experiencias, amistades y competencias a nivel provincial y nacional.

Francina repasa la emoción de la victoria, las complejidades de un torneo exigente, el acompañamiento de sus seres queridos y el orgullo indeleble de representar a Morse y a todo el partido de Junín.
Al analizar el significado de este triunfo y hacer un balance de su tercera participación en la instancia provincial, Francina expresó la gran satisfacción que siente por haber coronado tanto esfuerzo invertido a lo largo del año. En ese sentido, destacó: «Ya es la tercera vez que participo en los Juegos Bonaerenses, y mi tercera final consecutiva en la categoría Sub 14. La verdad estoy muy contenta porque significó un buen resultado a todo lo que trabajamos en el año con mis profesores».
Respecto a las metas con las que viajó hacia la Costa Atlántica, la joven repasó cómo fue evolucionando su desempeño con el correr de las ediciones y cómo debió adaptarse a las nuevas dinámicas del certamen: «El primer año quedé quinta, el año pasado fui primera todo el torneo y en la última partida empaté y quedé tercera, llevándome la medalla de bronce. Mis expectativas eran tratar de lograr llegar entre las semifinalistas ya que este año se cambió el sistema de juego, pasarla bien y conocer gente nueva».
En cuanto al recorrido clasificatorio que debió sortear antes de pisar el tablero marplatense, la campeona detalló paso a paso la exigencia de la competencia, desde las rondas regionales hasta el desgastante cruce decisivo por la medalla dorada: «En el mes de junio se jugó la etapa local, donde clasifiqué, luego en septiembre gané el regional en Chacabuco, donde enfrenté a cuatro chicas de la región, clasificando a Mar del Plata.
En la final de Mar del Plata el sistema de juego eran dos zonas de ocho participantes; jugamos todos contra todos en la zona y clasificaban dos de cada zona a las semifinales. Salí primera en mi grupo, y enfrenté en semifinales a la representante de Luján. Gané pasando a la final con la jugadora de Escobar, donde teníamos que jugar dos partidos: gané uno y perdí el otro, así que fuimos a un desempate a menor tiempo, donde gané un partido y empaté el otro, quedándome con el match. Sin dudas la final fue el partido más difícil, por la presión y la calidad de la chica de Escobar».
Inmediatamente después de sellar el último movimiento en la partida decisiva, la joven sintió un profundo alivio tras una seguidilla de jornadas caracterizadas por el cansancio físico y mental. Al rememorar el instante de la consagración, remarcó: «Sentí tranquilidad de que se había terminado todo, fueron más de 4 horas de juego ese día; si bien estaba tranquila, tenía miedo de cometer un error que me hiciese perder el partido y todo el esfuerzo de los cuatro días de juego.
Fueron 13 partidos en total muy duros, así que cuando terminó me puse muy contenta».
Detrás de cada medalla y logro deportivo existe un trasfondo de apoyo incondicional por parte de los seres queridos, algo que Francina valora y reconoce en cada viaje. Al referirse a quiénes estuvieron presentes en su mente al momento de celebrar, subrayó: «A todos los torneos que viajo, siempre que pueden mi familia me acompaña. Son muchas horas de espera para ellos y esfuerzo económico, son los que más sufren porque no saben cómo me está yendo; si bien los resultados no importan, quieren que me vaya bien. También estaban mis compañeros y mis profes que me acompañaron en todas las partidas, así que festejamos todos».
Asimismo, la ajedrecista brindó detalles sobre la rutina de entrenamiento que lleva adelante en el plano local y el trabajo táctico que requiere adaptarse a ritmos de juego más dinámicos: «Si bien no hubo una preparación específica para estos Juegos, sí me tuve que adaptar al tiempo de juego, ya que este año era menos tiempo y no estaba acostumbrada a una partida pensada en menos tiempo. La preparación fue como siempre con los profes Santiago Cazaux en el taller de ajedrez de Morse, con Ramiro Troilo mi profe particular, y mi hermano Agustín, que siempre estamos viendo nuevas partidas y cómo llevarlas al tablero».

Remontándose a sus inicios frente al tablero, Francina recordó con emoción sus primeros pasos en Morse y la rapidez con la que se sumergió en el circuito competitivo regional: «Hace del 2022 que en Morse se creó un taller de ajedrez. Fuimos con mi hermano sin tener idea del juego y el profe Santiago nos explicó lo básico, porque no sabíamos nada. A los dos meses nos invitaron a un torneo en Saladillo y de ahí empezamos a participar en todos los torneos que podemos ir».
A la par de lo estrictamente deportivo, la joven resalta que el ajedrez se convirtió en una ventana al país, permitiéndole recorrer ciudades, estadios emblemáticos y forjar vínculos de amistad entrañables. Al reflexionar sobre estas vivencias, puntualizó: «El juego me encanta, pero también lo que me gustó es que pude conocer varios lugares y personas que si no hubiese sido por el ajedrez, no hubiese tenido la posibilidad de hacerlo. Jugamos en el estadio de Boca dos veces, varias en Sarmiento, en El Tigre, conocí varios lugares de la Provincia, gente en Mendoza, y casi todas las sedes donde se juegan ya tenemos un conocido.
Hice amigos como Benjamín Pavón, y otros chicos y chicas que no hubiese conocido sino era por el ajedrez».
En esa misma línea de camaradería e inclusión deportiva, la ajedrecista puso en valor la creación de un espacio propio en su pueblo natal que reúne a distintas generaciones en torno a la disciplina: «Entreno en Morse en el taller de ajedrez, somos un grupo de chicos y gente grande que vamos con Santiago Cazaux, también online, y formamos un pequeño grupo de jugadores en Morse que llamamos ‘Quito Chess Club’. Nos juntamos una vez por mes a jugar y cenar, va gente grande y chicos, seremos 7 u 8».
La contención afectiva resulta un pilar fundamental para sostener la carrera de cualquier deportista en formación, especialmente en disciplinas de carácter individual. Al ponderar la importancia de su entorno en este proceso, Francina sostuvo: «Sin dudas el acompañamiento en el ajedrez como en otros deportes es fundamental. Muchas veces perdés y te ponés mal porque las cosas no salen como querías, y que esté tu familia conteniendo y apoyando es lindo. Es un juego individual, pero el grupo de amigos, profesores y familia son los que ayudan a mejores resultados».
Del mismo modo, la campeona bonaerense manifestó el enorme orgullo que le genera llevar los colores de su localidad y de todo el partido a cada rincón de la provincia: «Representar a Junín y a mi pueblo Morse para mí es lindo, cuando vas por Mar del Plata te cruzás con gente que nos ve con las camperas de Junín y se te acercan porque conocen algo de Junín, te preguntan cosas o gritan ‘¡Vamos Junín!’, algunos sin saber dónde queda, otros conociéndolo por Sarmiento o por la Laguna, y te ponés a charlar porque tienen algún conocido. Para mí es un orgullo que nos conozcan como los morseños que jugamos al ajedrez».
Por otra parte, la convivencia dentro de la delegación local durante la estadía en Mar del Plata le dejó valiosas lecciones de vida que van mucho más allá de las medallas y los trofeos.: «Es lo más lindo que tiene esta competencia, el poder competir y compartir con gente de todos lados, conocés gente de otras disciplinas, otras realidades, ver el esfuerzo que realizan las familias y participantes de personas con discapacidad, estar con la delegación en el hotel esos días; son cosas que no me las voy a olvidar nunca. Como experiencia o aprendizaje es que cada uno debe poner lo mejor de uno en lo que hace, sin importar el resultado, quedarte con que diste todo. El que gana después es uno solo en cada disciplina, pero si diste lo mejor de vos te volvés tranquilo con vos mismo».
Finalmente, con la mirada puesta en los próximos desafíos y en el desarrollo de su carrera, Francina compartió sus aspiraciones en el ajedrez nacional y dejó un mensaje alentador para que más niños y jóvenes se sumen a practicar la disciplina. Para concluir, manifestó que «más allá de esta medalla de oro, siempre trato de mejorar mi juego, aprender otras aperturas, finales; siempre estamos buscando nuevas cosas por ir mejorando. Mi próximo objetivo es seguir mejorando en mi juego y jugar torneos mucho más importantes junto a mis compañeros. Si el sueño está, es muy difícil, pero mi sueño sería en unos años poder jugar un Torneo Argentino o representar a Argentina afuera, aunque sé que es difícil por el nivel y por lo económico. A otros chicos y chicas les diría que se sumen, hay varias opciones en Junín y en la zona con escuelas municipales sin costo, que se acerquen, van a conocer el ajedrez y personas nuevas que los van a estar acompañando».
https://laverdadonline.com/juegos-bonaerenses-francina-pugliese-la-joven-de-morse-que-conquisto-el-oro-en-ajedrez/
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