

Oscar Ochoa
Los recientes movimientos estudiantiles y sociales en Europa, en Argentina y Chile, así como su rápida propagación en el territorio nacional han levantado una ventisca de opiniones de todos los sectores que van desde el catastrofismo empresarial de las derechas hasta la esperanza genuina de los movimientos que hace tiempo claman desde sus trincheras un despertar de esta pesadilla normalizada.
Sin embargo, algunos opinólogos, revolucionarios de cubículo y militantes del gobierno en turno, han pretendido hacer un análisis de lo sucedido recientemente en universidades como la UAM, en las que señalan a los movimientos estudiantiles como catalizadores de movimientos sociales más amplios, pero cuyos objetivos terminan justo donde llegan sus demandas, es decir, luchas sectoriales.
En parte podría concederse razón a tales personajes, de no ser por el oficialismo que destilan sus escritos, y es gracias a compañeros como Pedro Castillo y Alberto Limón que el pasado se ve rescatado de las injusticias que voceros de la izquierda oficial hacen de los movimientos estudiantiles. Porque estos movimientos han sido catalizadores de movilizaciones mayores, pero los primeros han sido el corazón y la sangre de las segundas como lo hizo ver Pedro en sus exposiciones sobre el 68, así como los textos de Alberto Limón sobre la juventud revolucionaria insurgente que nació después del 2 de octubre del mismo año.
Un ejemplo claro es la distinción de las corrientes que nutrieron al 68, y que el mismo Pedro Castillo expuso en su momento, al caracterizar un sector mayoritario de corte pequeño burgués radicalizado, en su mayoría integrantes del Consejo General de Huelga (CGH) que después de la represión se alejaron en desbandada; otro más pequeño, de formación política comunista, se volcó sobre la opción armada (dando lugar a varias guerrillas urbanas y rurales); y una tercer corriente, tal vez la más pequeña cuantitativamente, pero cuya formación ideológica los llevó a tomar una tercera vía después de la represión abierta del régimen: la formación de sindicatos independientes, algunos de ellos en universidades públicas como la UAM, la creación de colonias populares y la conformación de organismos defensores de derechos sociales en el campo y la ciudad más adelante.
Fue a partir del 2 de octubre que estas tres corrientes tuvieron distintos devenires: los más férreos e íntegros terminaron desaparecidos, otros después de la amnistía y la “apertura democrática” tuvieron su rinconcito en alguna curul, cargo o dependencia para hacer carrera política con la sangre de sus camaradas; otros murieron en combate, pasaron años en la cárcel después de la tortura y la vejación; otros más conservaron la memoria y la experiencia de lucha para formar a las siguientes generaciones: profesoras, profesores, trabajadoras, trabajadores, formadoras, formadores de quienes tomarían la palabra, la acción y la lucha no sólo como estudiantes, sino como colonos, obreros, campesinos, migrantes, cuidadoras y cuidadores de las edades, investigadoras e intelectuales, incluso cristianos por la liberación que hacen todavía hoy de las palabras el arma más potente: la de descubrir a los explotadores.
Consulta: La resistencia y la solidaridad de Costureras y Costureros 19 de Septiembre
Las opiniones de los moderados de izquierda que hacen de la lucha actual un preámbulo de la derrota política, enturbian el rescate del pasado, al limitarse al discurso oficial de las luchas pasadas de los jóvenes, que siendo lo que son, pueden reventar la lógica de este mundo que es el paraíso de unos cuantos gracias a los infiernos de las mayorías. No es de extrañar que estas voces ahora sugieran que los estudiantes se han visto “influenciados por intereses ajenos a sus justas demandas”, y se escandalizan por las variadas formas de protesta y resistencia, como si los ellos vivieran en una sociedad distinta a la de sus familiares y amigos, como si la lucha de ellos no fuera la lucha de todos.
Los Pueblos construyen su futuro
Las ciudades del mundo están sacudidas por la marcha firme de movimientos sociales, encabezados por jóvenes estudiantes, trabajadores y migrantes. En el último mes, pero con largos antecedentes,, en España, Francia, Portugal, Bélgica, Grecia, Italia, Albania, Alemania, Serbia, Estados Unidos, Brasil, Colombia, Quebec, y hasta Israel, se han dado luchas populares masivas, variadas en sus causas detonadoras (protesta, demanda social, rechazo y ruptura con gobiernos y regímenes, así como otras anticapitalistas, antifascistas y anti genocidios).
México mismo se sacude, sin lograr aún su extensión por todo el país ni su articulación directa, y rechaza o exige respuestas por el agua, el salario, las pensiones y la atención digna a la salud, a la educación y contra los autoritarismos, así como por la democracia sindical desde las bases trabajadoras. Esto se da por la constancia de colectivos, redes y organizaciones contra las violencias y la también masiva desaparición y desplazamientos de población y la acumulación militarizada con la entrega a delincuentes paramilitares del control de territorios. Aparecen coordinaciones y participan generaciones de mayor edad y de variados orígenes étnicos, políticos e ideológicos.
El movimiento social en el mundo actúa al comienzo contra una ley o una política antipopular, como la del trabajo, de las pensiones, del agua o de viviendas, servicios de salud, educación, de seguridad, justicia o electorales. Es reactiva, incluso inmediata, local o gremial. Sin embargo, en los hechos recientes, en su caminar se van levantando los pueblos y sus sectores al margen de una agenda de los gobiernos, aunque éstos con la represión, el engaño y la cooptación han logrado encauzar a algunos hacia partidos políticos de dominación y promesas oficiales y consultas mediatizadas y procesos electorales.
Avanza fuerza para imponer un nuevo mecanismo liberalizador y la creación de órganos autónomos y soberanos de lucha y de organización (comités de lucha o de base, brigadas, acampadas, coordinadoras, paros, ollas comunes, y un ejercicio de creatividad política, comunicacional, artística y de solidaridades). El movimiento se vuelve proactivo. Las reivindicaciones son «a favor» de hacer en común: mejorar las condiciones en las escuelas, en los sistemas de salud y vivienda, por los cuidados y por la defensa de territorios. La conciencia del racismo y la discriminaciones y violencias, se acuerpa y hay jóvenes y personas mayores portando banderas palestinas contra el genocidio, el sionismo y el avance fascista enclavado en gobiernos, empresas, religiones y territorios. El pensamiento crítico y la conciencia de clase, aunque no esté en primer plano. Son las condiciones de vida las que abren la escucha, para animar la lucha por la liberación.
Las formas de lucha que los medios masivos del capital y los Estados muestran para quitarle respaldo a los movimientos son las de la acción directa y las que se copian desde el poder con grupos infiltrados, buscan el deslinde popular y la criminalización de los movimientos. Propician represión con fuerzas de control de multitudes, con detenciones y desapariciones.
Pero la realidad es otra, los jóvenes y los movilizados han logrado aprender la creatividad de la defensa popular; como en las primeras líneas surgen formas de defensa de marchas, mítines y asambleas. No van tanto por la sola acción directa no organizada o de mero rechazo y hasta desprecio a quienes se manifiestan firmes pero sin violencia. Son acciones organizadas, no de espectáculo, menos del circo de unos cuántos sin respaldo. Son de resistencia activa y aprenden a volverse fuerza de y con respaldo popular.
Esto ha llegado también a los procesos electorales. Las redes digitales, pero más las miles de asambleas, marchas y tomas de calles lograron influir con un contenido antifascista en el triunfo de Lula en Brasil, a pesar de que ahí la lucha siga contra el bolsonarismo en el poder legislativo, De otro modo y con una convergencia antiautoritaria de diversos intereses han logrado imponerse en las elecciones con listas propias en Serbia, y ciudades alemanas, quizás lo hagan en las próximas elecciones del estado Español y otras por venir. Pero serán las huelgas generales las que digan cuál es la capacidad popular al margen de las urnas.
De las elecciones en Estados Unidos no puede predecirse qué tanto las marchas NO KING’S contra Trump, o las de defensa de emigrantes y por los derechos de mujeres y antirracistas o antiguerras en la derrota del partido republicano y el declive del gobierno trumpista. Es diferente lo ocurrido en las votaciones en Israel, donde el salvajismo sionista de los colonos votó por Netanyahu, así pierda en el parlamento. En esa “democracia de colonos genocida” y su criminal destrucción de Gaza, las urnas electorales y las protestas contra el dictador no hacen olvidar que el sionismo se expande por el mundo (en América Latina se enmascara como empresas, escuelas y sectas religiosas). Como pueblos gritamos Viva Palestina Libre, Muera el sionismo y el imperialismo.
Los pueblos recomienzan su marcha hacia un horizonte de liberación, construyendo desde abajo y desde ahora su pensamiento crítico, sus órganos de lucha y de poder independiente.
Brasil: Mensaje del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra
Al Pueblo Brasileño
Vencimos mucho más que una elección. Vencimos la batalla más difícil que nuestra generación haya enfrentado jamás. No nos enfrentamos solo a un candidato y a un partido, sino a un proyecto de subordinación y entrega de Brasil y de América Latina, un proyecto que cuenta con el apoyo de las big techs, con la parcialidad de sectores del Poder Judicial y del Legislativo, y con el poder del gran capital. Derrotamos a la extrema derecha, y la fuerza de esta victoria repercute en las luchas de todo el continente y del mundo.
Nuestra victoria deja aprendizajes importantes. La lucha contra el fascismo y la extrema derecha no se decide únicamente en las elecciones o en los tribunales.
Así como ellos permanecieron organizados y a la ofensiva después de 2022, lo seguirán estando ahora. Sabemos que no aceptan derrotas; que Estados Unidos seguirá amenazando nuestra soberanía por medios diplomáticos, financieros, digitales y clandestinos; y que las bancadas del ganado, de la bala, de las apuestas (bets) y de la Biblia harán todo lo posible para implementar a través del Congreso el proyecto derrotado en las urnas. Y sabemos que solo se vence a la extrema derecha con movilización, en las calles y en las redes, con organización y participación.
Esas son las marcas que deben permanecer en el próximo período, ante desafíos gigantescos.
Organización, participación, movilización y lucha para enfrentar a un Congreso dominado por la extrema derecha; para enfrentar una tasa Selic que premia a los ricos y castiga a los pobres; para reformar el Poder Judicial y el Legislativo, de modo que sea la voluntad popular —y no el dinero de los banqueros ni la política de las enmiendas— la que decida el rumbo del país.
Presidente Lula, estuvimos una vez más a su lado y nos enorgullece participar de esta victoria. Queremos que la Reforma Agraria sea parte del legado de sus mandatos. Para ello, hay mucho trabajo por delante: es necesario garantizar el asentamiento de las 100 000 familias acampadas y asegurar la infraestructura para el desarrollo de los asentamientos y de la producción agroecológica.
Es necesario fortalecer y ampliar las agroindustrias de la reforma agraria y de la agricultura familiar, para generar empleos en el campo e irradiar desarrollo hacia los municipios pequeños. Nuestro compromiso es con alimentos saludables para el pueblo brasileño, y esto exige mayor solidez en los programas de producción, adquisición y distribución de alimentos.
Queremos combatir toda forma de ignorancia, y es vital valorizar la educación del campo, desde la alfabetización hasta los estudios superiores.
Al pueblo brasileño: cuente con la fuerza, el compromiso y la energía de las familias del Movimiento Sin Tierra. ¡Es momento de avanzar! Seguir movilizados y organizados para conquistar los cambios necesarios para que todo el pueblo brasileño tenga una vida digna y justa.
Brasil, 26 de Octubre de 2026
Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra.
EL ABANICO COMPLETO DE LA GUERRA
Antonio García, Primer Comandante del ELN
En América Latina los golpes de Estado, instigados por Estados Unidos y realizados por la bota militar, con tanques copando calles y plazas públicas, y militares regados por todo el país, han ido mutando a otras modalidades.
Sin que desaparezcan las amenazas de los arsenales del Norte rodeando cielos y mares; ahora los golpes pasan a ser liderados por jueces y medios de comunicación.
Ecos de bombas judiciales y humos mediáticos.
Los primeros para impedir el buen desempeño del gobierno, hasta llegar a la total anulación de un presidente, sacándolo de su casa de gobierno. Y los humos para, por medio de la guerra mediática, inclinar la opinión pública, convenciéndola de la veracidad de los “delitos”, por los cuales los jueces bloquean a un presidente para sacarlo de sus funciones.
Además, acuden a recursos para impedir que un líder político, en especial ex presidentes que no han comulgado con la órbita estadounidense, no sigan en la lucha política, anulándolos “legalmente”, hasta llevarlos a prisión o al exilio obligado. Importante recordar que hubo un periodo anterior cuando aparecieron, como por arte de magia, “diagnósticos de cáncer” de manera simultánea en varios presidentes de la región, hasta que dieron en el blanco con la muerte de Hugo Chávez.
En tiempos actuales se implementa una hábil combinación de recursos, donde acumulan o crean pruebas de todo tipo, entre las fundamentales, que algún exfuncionario de confianza del exmandatario, quien llevado a los tribunales, declare y acuse por uno u otro delito, como prueba máxima de lo denunciado. Estamos ante un entramado, al parecer menos traumático, pero igual de letal que un golpe militar.
Las acusaciones por corrupción son las más recurrentes. Así fue empantanado el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil, hasta sacarla de sus funciones. Y con recursos similares fueron empapelados Luis Inácio Lula y Rafael Correa, este último en exilio desde 2017. Quebrar los liderazgos políticos y dificultar la organización de las alternativas políticas y sociales, es el propósito último de estas maniobras similares a los golpes militares del pasado.
Aunque para los liderazgos sociales, también cabe el recurso más expedito del atentado personal, tan practicado en Colombia, que ya es rutina cotidiana.
Por estos días, además, como un elemento fundamental, que brinda luces sobre este tipo de conspiraciones y la acción constante de las oligarquías atornilladas en el dominio de países, sus Estados y gobiernos, sometidos a la esfera de los Estados Unidos, tenemos lo ocurrido en Bolivia con Cerimedo, personaje oscuro, espía, conspirador, consejero de presidentes, con antecedentes de acción en Argentina, Chile y otros países de la región.
La captura del personaje, caído en desgracia no por manipulación mediática y acciones similares, sino por intento de feminicidio, dejó en evidencia la existencia de un amplio y bien conformado equipo de técnicos en informática, que apoyados por grandes inversionistas activan laboratorios de contra información y desinformación, por medio de los cuales potencian la opinión ciudadana, favoreciendo a los grandes poderes de derecha y en contra de alternativas democráticas y populares. Una acción impulsada, por demás, con mayor ahínco en periodos electorales confirmando que, “el que escruta elige”, ahora por otros medios y estrategias.
Ayer fue Colombia y Brasil asomaba en la mira. Pero mientras jueces y guerra mediática están en escena, los gringos y derechas del continente, siguen aliados haciendo sonar los misiles en el Caribe y el Pacífico, también las fuerzas navales siguen constriñendo de manera inhumana al pueblo cubano, y dando zarpazos como el acontecido el 3 de enero contra Venezuela.
Para ellos, los poderosos, gringos y oligarcas, romper las normas establecidas en la sociedad está dentro de su “legalidad”, pero cuando los pueblos defienden sus derechos o luchan por conquistar otros es ilegal y considerado “acción terrorista”. Como quien dice: “la ley del embudo… lo ancho para ellos y lo angosto para uno”.
Ese es el abanico completo de la guerra actual, en este contexto don Abelardo prepara el “Estatuto Antiterrorista”. Claro, y ¡el gringo ahí!
Cómo ganarle a los gringos
Ya encontramos la manera
de fregarnos alos gringos
para que se vuelvan locos
y se los lleven los pingos.
Como (el gobierno) no quiere
declarar la moratoria
hagamos que el Chapo o el Mayo
declaren la motatoria.
Ya sin mota los gabachos
más locos se volverán
y a acambio de marihuana
Texas nos regresarán.
Si tardamos un poquito
en la entrega de la mota
a cambio de unos hongos
nos dan hasta Minnesota.
California por peyote,
Florida por heroína
y hasta la deuda externa
olvidarán por morfina.
Calavera satírica de Enrique Cisneros El Llanero Solitito. México
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