“A plena luz, todavía”, la exposición curada por la historiadora y psicóloga Evelyn Hevia Jordán, es el resultado de años de trabajo de la Comisión Mixta chileno-alemana y abre días después de que la ONU denunciara bodas y celebraciones en el antiguo enclave de Paul Schäfer.

Ana María Olivares. Periodista. «El Siglo». 27/10/2026. El viernes 30 de octubre, las salas del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos se abrirán para quienes sobrevivieron a Colonia Dignidad y para las organizaciones que, durante décadas, exigieron verdad cuando el Estado callaba. Juntos recorrerán Colonia Dignidad: a plena luz, todavía, la primera exposición de gran escala sobre el enclave que funcionó como centro de tortura permanente a sus habitantes y de desaparición forzada durante la dictadura.
“Vamos a tener este espacio con afectados y con organizaciones de derechos humanos vinculadas a Colonia Dignidad para presentarles en detalle el concepto y mostrarles la exposición”, explica la curadora, Evelyn Hevia Jordán. A días de la apertura, admite la ansiedad: “Estoy bien expectante de cómo va a ser la recepción. Pero contentos como equipo”.
A 350 kilómetros de Matucana, en el mismo predio donde ocurrieron esos crímenes, se han celebrado bodas, entre otras celebraciones. El martes 20 de octubre, expertos de Naciones Unidas expresaron su profunda preocupación por las festividades realizadas en Villa Baviera, el antiguo recinto de Colonia Dignidad, y advirtieron que se prevén otras actividades similares en las próximas semanas. En su comunicado, pidieron a las autoridades chilenas impedir la revictimización y preservar las pruebas. La advertencia fue clara: el enclave “no puede tratarse simplemente como un lugar turístico o de entretenimiento”. Situación que no es actual sino de décadas, donde incluso se celebraba un festival de la cerveza, mientras familiares de las víctimas de Pinochet protestaban en las afueras del predio.
Un compromiso de dos Estados
La muestra no es una iniciativa aislada, es el resultado de un largo trabajo de la Comisión Mixta Chileno–Alemana para abordar la memoria histórica de Colonia Dignidad y la integración de las víctimas en la sociedad, que funciona desde 2017. Entre sus compromisos figuraban actividades para octubre de 2026, a las que seguirán una exposición permanente y una versión en línea en 2027.
La curaduría está a cargo de Hevia, psicóloga e historiadora chilena e investigadora postdoctoral del Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín. Lleva más de una década dedicada al caso. Coeditó en 2015 el libro Colonia Dignidad: verdad, justicia y memoria y entrevista a sobrevivientes para el Archivo de Historia Oral chileno-alemán sobre el enclave. En 2025 publicó con LOM Del Hospital «El Lavadero» al Hospital «Villa Baviera», donde reconstruye la historia del hospital de la Colonia, que define como una puerta de entrada privilegiada para entender cómo funcionaba el enclave por dentro.
“Queremos poner énfasis en que todos estos crímenes sucedieron a plena luz, a vista de todo el mundo”, explica Hevia sobre el título. “Y el todavía, porque todavía hay asuntos pendientes en materia de verdad, justicia, memoria y reparación”.
Cinco ejes, ningún orden obligado
Colonia Dignidad ha inspirado películas, series, novelas, obras de teatro y hasta musicales. Lo que nunca había tenido, según la curadora, es una exposición “de esta envergadura histórica y cultural, con distintos materiales de archivo”.
La muestra se organiza en cinco ejes temáticos: “Colonia Dignidad, un caso transnacional”, “Promesa de vida digna”, “Si vas para Chile”, “Maquinaria represiva” y “Luchas por la dignidad”. El recorrido abre con una cronología que va del presente hacia atrás, “precisamente para que el público pueda entender por qué estamos hoy día hablando de este tema”, explica Hevia. Desde ahí, cada visitante puede recorrer los ejes en el orden que quiera. “No tiene un orden cronológico, sino temático”, precisa la curadora.
“Tenemos fotografías, testimonios audiovisuales, documentos judiciales, administrativos, de prensa. Y también vamos a tener una exhibición de objetos personales”, detalla.
Otra pieza imprescindible, según Hevia, es la estación interactiva. Reúne las voces de distintos testigos, organizadas según los lugares del enclave que fueron relevantes tanto para la declaratoria de Monumento Nacional de 2016 como en la experiencia de quienes declaran. Esa estación “va a quedar en la muestra permanente después de que cerremos la exposición temporal”.
La cucharita de 1953
Entre todas las piezas, hay una que la curadora llama “una de las joyas de la exposición”: una pequeña cucharita de té con una inscripción grabada en alemán, Weihnachten 1953. Navidad de 1953.
Su historia comienza en Gronau, Alemania. Ese año, la comunidad bautista de la ciudad mandó a grabar una serie de cucharitas como regalo de Navidad para los niños de su escuela dominical. Varias de ellas terminaron en Colonia Dignidad.
Más de dos décadas después, el 23 de abril de 1975, fue detenida Adriana Bórquez Adriazola, profesora exonerada del Liceo de Hombres de Talca e integrante del Comité de Cooperación para la Paz en Chile. Según su ficha biográfica en el Instituto Nacional de Derechos Humanos, pasó 24 días prisionera en Colonia Dignidad, torturada para que delatara a sus compañeros de partido y de la Iglesia. Un día le llevaron algo de comer. Bajo la venda, alcanzó a leer la inscripción de la cuchara.
“Esa cucharita se convirtió en prueba de que ella había estado en la Colonia”, relata Hevia. Tras pasar por el centro de tortura conocido como “Venda Sexy”, en Santiago, Bórquez partió al exilio en Inglaterra. En 1977 declaró como testigo en el juicio de Bonn, en respaldo de las denuncias de Amnistía Internacional contra el enclave, y aquel detalle grabado en alemán ayudó a demostrar lo que la Colonia negaba.
Nunca dejó de denunciar. En 1997 fue la primera en presentar una querella criminal por las torturas cometidas en Colonia Dignidad, una acción que contribuyó al proceso judicial contra Paul Schäfer. Murió en Talca en julio de 2020.
La cuchara que se exhibirá en Matucana no es la misma que Adriana tuvo en sus manos, sino otra de la misma serie. Hevia la consiguió a través de un activista e investigador alemán. “Es como una de las piezas joya de la exposición”, dice.
La maquinaria de la deshumanización
Paul Schäfer, a quien la prensa internacional describe como un ex suboficial nazi, fundó el enclave en 1961 cerca de Parral, en la región del Maule, después de huir de Alemania acusado de abusar de menores. Dentro de los cercos impuso un régimen que Hevia, junto a la psicóloga Elizabeth Lira y el investigador Rainer Huhle, ha descrito como un sistema de deshumanización institucional. Ese régimen incluía trabajo forzado desde la infancia, golpizas, privación de comida, sedación, electroshocks, esterilizaciones forzadas y abuso sexual sistemático de niños y niñas, tanto alemanes como chilenos. Relatado por quienes vivieron allí como un lugar del horror.
Tras el golpe de 1973, la Colonia puso esa maquinaria al servicio de la DINA. En coordinación con las fuerzas armadas, se cometieron allí detenciones arbitrarias, torturas, abusos sexuales, ejecuciones sumarias y desapariciones forzadas. Los cuerpos fueron enterrados, exhumados e incinerados dentro del recinto, y se estima que más de cien personas podrían haber sido desaparecidas en el lugar.
La justicia ha acreditado que Álvaro Vallejos, Pedro Merino, Adrián Valdebenito, Juan Maino, Elizabeth Rekas y Antonio Elizondo fueron detenidos por la DINA, pasaron por Colonia Dignidad y permanecen desaparecidos. Vallejos, estudiante universitario y militante del MIR, fue detenido en mayo de 1974 en Maipú y trasladado a fines de julio de ese año a la Colonia; desde entonces no hay rastro de él. Merino y Valdebenito fueron detenidos en septiembre de 1974, en Coronel y Lota respectivamente. Ambos fueron interrogados en Colonia Dignidad y luego trasladados a Cuatro Álamos, donde se perdió su rastro. Maino, Rekas y Elizondo fueron detenidos el 26 de mayo de 1976 en Santiago, pasaron por Villa Grimaldi y luego por Colonia Dignidad.
El “todavía”, en hechos
Los terrenos e instalaciones fueron declarados Monumento Nacional en 2016. Un año antes, al condenar a la cúpula de la DINA por el secuestro de Vallejos, el ministro Jorge Zepeda había declarado la obligación del Estado de construir un museo de memoria en la ex Colonia, en homenaje a él y a todas las personas privadas de libertad en el enclave. Once años después, la memoria del enclave llega a un museo, pero en Santiago.
En su Cuenta Pública de 2024, el entonces presidente Gabriel Boric anunció la expropiación de terrenos de la ex Colonia para destinarlos a un sitio de memoria, un proceso que también formaba parte de la agenda de la Comisión Mixta. El decreto, firmado en julio de 2025, abarcaba seis polígonos con una superficie total estimada de 117,27 hectáreas. Este año, el gobierno de José Antonio Kast revirtió ese proceso alegando razones presupuestarias y cuestionamientos al procedimiento. Hasta ahora, Villa Baviera sigue operando y sus residentes, descendientes de los primeros colonos, permanecen en el lugar.
Por eso los expertos de la ONU, aunque reconocieron los avances de los últimos años, constataron que en la práctica la expropiación parece haberse estancado, y exigieron que se concrete con participación de los familiares en todas sus etapas.
Esa es la paradoja que el visitante encontrará en Matucana. Mientras dos Estados acuerdan llevar la historia de Colonia Dignidad a un museo nacional, el gobierno chileno detuvo el proceso que debía convertir el lugar de los crímenes en un sitio de memoria. Y ese lugar sigue recibiendo celebraciones.
Cine, foros y puertas abiertas
La exposición se presentará oficialmente el jueves 29 a las 18:30 horas. Al día siguiente será el recorrido y taller dialogado con afectados y organizaciones de derechos humanos.
Durante noviembre, todos los miércoles, el MMDH y el Goethe–Institut de Santiago exhibirán una película sobre Colonia Dignidad. “Cada sesión es con una conversación con sus directores, realizadores”, precisa Hevia.
“La exposición va a estar hasta finales de abril, entonces está abierta para que grupos de estudiantes, profesionales y organizaciones puedan agendar visitas mediadas”, dice. Las solicitudes se hacen a través de la página web del museo.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Estos son los ganadores de la gala del Balón de Oro 2026
- ★Gobierno impulsará el plan «Renacer Productivo» en toda Venezuela
- ★Cómo preparar empanadas argentinas tradicionales: receta paso a paso
- ★Muere Eric Bauza a los 46 años, voz oficial de Bugs Bunny y el Pato Lucas
- ★Cosmol se consagró campeón de las XXXIII Olimpiadas Deportivas Nacionales de Anesapa


