Las exportaciones brasileñas hacia la Unión Europea aumentaron 30,7% entre mayo y septiembre de 2026 frente al mismo período de 2025, en los primeros cinco meses de aplicación provisional del acuerdo comercial entre el MERCOSUR y el bloque europeo. El resultado coloca a Brasil ante una nueva etapa de integración comercial, aunque los especialistas advierten que todavía es demasiado pronto para atribuir todo el crecimiento exclusivamente al tratado.
El dato fue divulgado por el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil y recogido por CNN Brasil. Entre enero y septiembre, las ventas brasileñas a la Unión Europea alcanzaron aproximadamente US$ 44.150 millones, un aumento del 20% respecto del mismo período de 2025. Solo en septiembre, las exportaciones llegaron a US$ 6.950 millones, un salto interanual del 60,1%.
La evolución adquiere especial importancia porque el Acuerdo Interino de Comercio MERCOSUR-Unión Europea comenzó a aplicarse provisionalmente el 1 de mayo de 2026, después de décadas de negociaciones. El instrumento fue firmado el 17 de enero de este año y establece reducciones y eliminación progresiva de aranceles, además de nuevas reglas para bienes, servicios, inversiones, propiedad intelectual, compras públicas y otros ámbitos de la relación económica.
La relación comercial ya era considerable antes de la entrada en vigor. Según la Comisión Europea, durante 2025 las exportaciones del MERCOSUR hacia la Unión Europea sumaron €56.100 millones, mientras que las exportaciones europeas hacia los cuatro países fundadores del bloque —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— alcanzaron €53.300 millones. La UE es actualmente el segundo socio comercial del MERCOSUR en bienes, detrás de China.
Un salto que ya aparece en las estadísticas
Los datos oficiales brasileños muestran que el crecimiento hacia Europa no fue un fenómeno aislado de septiembre. En agosto, las exportaciones brasileñas a la Unión Europea habían aumentado 46,4% interanual, hasta US$ 5.820 millones. En el acumulado enero-agosto, el crecimiento era de aproximadamente 20%.
Con los resultados de septiembre, el acumulado enero-septiembre llegó a US$ 44.150 millones, mientras las importaciones brasileñas desde la Unión Europea sumaron US$ 38.050 millones, un crecimiento mucho más moderado, de 0,8%. Esto dejó a Brasil con un superávit de aproximadamente US$ 6.100 millones frente al bloque europeo en los primeros nueve meses del año.
El comercio total entre Brasil y la Unión Europea también creció. Entre enero y septiembre alcanzó aproximadamente US$ 82.200 millones, un aumento del 10,3% respecto del mismo período de 2025.
Pero el 30% no puede atribuirse únicamente al acuerdo
El fuerte crecimiento constituye una señal positiva, pero no permite afirmar todavía que todo el aumento sea consecuencia directa de las nuevas preferencias arancelarias.
La propia CNN Brasil advierte que apenas cinco meses de estadísticas resultan insuficientes para separar el efecto del acuerdo de otros factores que influyen sobre las exportaciones, como los precios internacionales de las materias primas, el tipo de cambio, las cosechas y la demanda europea. En 2025, además, los productos básicos ya representaban una proporción muy elevada de las ventas brasileñas al mercado europeo.
Este punto es importante para evaluar el verdadero impacto del tratado. Vender más no necesariamente significa transformar la estructura exportadora. El desafío para Brasil y para el conjunto del MERCOSUR será aprovechar la apertura para aumentar también la participación de productos industrializados, alimentos procesados, tecnología, servicios y bienes con mayor valor agregado.
Europa sigue comprando principalmente productos básicos
En 2025, la Unión Europea representó 14,3% de las exportaciones brasileñas, equivalentes a unos US$ 49.800 millones. Entre los principales productos enviados se encontraban petróleo crudo, café sin tostar, harina de soja, mineral de cobre y soja.
El problema estructural es anterior al acuerdo. Según el análisis citado por CNN Brasil, entre 2011 y 2025 la participación de los productos básicos dentro de los diez principales bienes exportados por Brasil a Europa aumentó del 80% al 87%. Al mismo tiempo, la participación europea en las exportaciones brasileñas de manufacturas cayó del 17% al 8%.
Esto explica por qué el actual crecimiento genera tanto entusiasmo como una advertencia. El acuerdo abre una puerta comercial mucho mayor, pero corresponde a las empresas y a las políticas industriales de cada país decidir qué productos atravesarán esa puerta.
¿Qué cambia para el MERCOSUR?
El acuerdo tiene una dimensión que supera ampliamente a Brasil. Argentina, Paraguay y Uruguay también forman parte del instrumento y pueden beneficiarse de un acceso preferencial a un mercado europeo de aproximadamente 450 millones de consumidores.
El MERCOSUR informó que la Unión Europea eliminará aranceles para aproximadamente 92% de las exportaciones del bloque, por un valor cercano a US$ 61.000 millones, además de otorgar acceso preferencial para otro 7,5%, equivalente a unos US$ 4.700 millones.
Para economías como Paraguay y Uruguay, altamente dependientes de productos agropecuarios y alimentos, la apertura europea puede representar oportunidades adicionales para carne, productos agrícolas y otros bienes, aunque el aprovechamiento efectivo dependerá del cumplimiento de requisitos sanitarios, reglas de origen, certificaciones, logística y capacidad de las empresas para competir en un mercado altamente exigente.
La Comisión Europea también señala que las principales exportaciones del MERCOSUR hacia Europa corresponden actualmente a productos agrícolas, que representaron 46,2% de las ventas en 2024, y productos minerales, con 21,9%.
La otra cara: Europa también quiere vender más
La apertura funciona en ambas direcciones. El acuerdo no solamente facilita las exportaciones sudamericanas hacia Europa; también reduce progresivamente barreras para productos europeos.
La Comisión Europea estima que las exportaciones de la UE hacia el MERCOSUR podrían aumentar significativamente. En sectores como maquinaria, equipos, productos químicos, farmacéuticos y transporte existe un fuerte interés europeo por ampliar su presencia en los mercados sudamericanos.
Para las empresas del MERCOSUR esto puede significar acceso a maquinaria, tecnología e insumos a menores costos, favoreciendo la productividad. Pero también implica mayor competencia para las industrias locales, especialmente aquellas que todavía presentan dificultades para competir en precio, escala o tecnología.
El desafío ahora es subir en la cadena de valor
El crecimiento de las exportaciones brasileñas demuestra que el mercado europeo está reaccionando positivamente en los primeros meses de la aplicación provisional del acuerdo. El Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil ya destacaron los resultados obtenidos desde mayo.
Sin embargo, la verdadera prueba será mucho más larga.
Brasil necesita transformar parte de ese aumento en una mayor presencia de manufacturas, tecnología y productos procesados. Para Paraguay, Argentina y Uruguay, el desafío es similar: no limitar la nueva relación con Europa a vender materias primas, sino utilizar el acuerdo como plataforma para atraer inversiones, desarrollar cadenas regionales de producción y generar productos capaces de competir en mercados internacionales.
El acuerdo establece además un horizonte de integración más amplio: la Comisión Europea destaca que busca reducir barreras comerciales y de inversión, facilitar la participación de pequeñas y medianas empresas, fortalecer cadenas de suministro y promover vínculos económicos y políticos más estrechos entre ambas regiones.
Cinco meses de aplicación no permiten todavía hablar de una transformación definitiva del comercio entre las dos regiones. Pero los primeros números ya muestran algo relevante: el acuerdo MERCOSUR-Unión Europea dejó de ser solamente un proyecto negociado durante casi tres décadas y comenzó a producir efectos comerciales concretos. Ahora empieza la etapa más importante: determinar si ese mayor acceso al mercado europeo permitirá al MERCOSUR exportar más, diversificar su producción y generar mayor valor dentro de América del Sur.
Foto: Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil / CNN Brasil
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
- ★Brasil: Foz do Iguaçu reúne al Mercosur para debatir el futuro de la Enfermería y la transformación de la salud
- ★MERCOSUR: Europa abre más espacio a sus socios, pero el bloqueo a la carne brasileña crea una brecha dentro del bloque
- ★MERCOSUR: Brasil regulamenta cotas para exportadores que buscam o mercado da Noruega
- ★Brasil: exportaciones a la Unión Europea crecen 30,7% tras el inicio de la aplicación del acuerdo MERCOSUR-UE
- ★Brasil: Brazil Week en Toronto impulsa las negociaciones para un acuerdo comercial entre el MERCOSUR y Canadá




















