
La generación que crecerá junto a la inteligencia artificial
Después de la Generación Alpha comienza una nueva etapa: la Generación Beta, denominación propuesta para agrupar aproximadamente a quienes nazcan entre 2025 y 2039. A diferencia de las generaciones anteriores, buena parte de lo que podemos decir sobre ellos todavía es una proyección, porque sus primeros integrantes apenas están comenzando su infancia.
Si la Generación Z nació conectada y la Generación Alpha está creciendo con la inteligencia artificial, la Generación Beta podría desarrollarse en un mundo donde la tecnología inteligente esté integrada de manera casi invisible en la vida cotidiana.
Un mundo donde la inteligencia artificial será cotidiana.
Para un niño Beta, hablar con una inteligencia artificial probablemente no será algo novedoso. Sistemas capaces de conversar, enseñar, traducir, crear imágenes, analizar información y automatizar tareas podrían estar presentes desde sus primeros años.
La diferencia podría estar en que ya no necesariamente tendrán que “entrar” a Internet para utilizar tecnología. Esta estará integrada en hogares, vehículos, escuelas, ciudades y dispositivos personales.
La tecnología podría convertirse simplemente en parte del ambiente.
Una educación cada vez más personalizada.
La educación también podría experimentar una transformación importante.
Los sistemas de inteligencia artificial pueden permitir que cada estudiante reciba contenidos adaptados a su ritmo, fortalezas y dificultades. Un niño podría tener herramientas educativas capaces de identificar qué conceptos necesita reforzar y ofrecer diferentes maneras de explicárselos.
Esto podría modificar incluso el papel tradicional del docente.
En lugar de limitarse a transmitir información, el profesor podría adquirir todavía más importancia como orientador, acompañante y formador del pensamiento crítico.
Porque disponer de respuestas rápidamente no significa necesariamente comprenderlas.
Entre robots, realidad aumentada y nuevos espacios digitales.
La Generación Beta también podría crecer rodeada de tecnologías que hoy todavía se encuentran en desarrollo: robótica avanzada, realidad aumentada, dispositivos vestibles, hogares inteligentes y nuevas interfaces digitales.
La interacción con las máquinas podría volverse mucho más natural. En lugar de aprender únicamente a utilizar teclados y pantallas, podrían comunicarse con los sistemas mediante voz, movimientos, imágenes y otras formas de interacción.
Pero cuanto más poderosa sea la tecnología, más importante será aprender cuándo utilizarla y cuándo prescindir de ella.
El desafío de conservar lo humano.
Este podría convertirse en uno de los grandes retos de la Generación Beta.
En un mundo donde una inteligencia artificial pueda escribir, diseñar, calcular, enseñar o producir contenidos rápidamente, habilidades profundamente humanas continuarán teniendo enorme importancia:
empatía, creatividad, criterio, comunicación, cooperación, curiosidad y capacidad para construir relaciones.
El desarrollo infantil seguirá necesitando experiencias que ninguna pantalla puede reemplazar completamente: jugar, explorar, conversar, equivocarse, resolver conflictos, imaginar y relacionarse con otras personas.
También heredarán grandes desafíos globales
Los Beta probablemente crecerán durante décadas marcadas por cambios ambientales, energéticos, demográficos y tecnológicos.
Las ciudades podrían transformarse, algunas profesiones desaparecerán o cambiarán y aparecerán trabajos que todavía no existen.
Por eso, posiblemente no bastará con enseñarles una profesión determinada. Será igualmente importante enseñarles a aprender continuamente y adaptarse al cambio.
¿Serán más inteligentes por tener mejores tecnologías?
No necesariamente.
Tener acceso inmediato a enormes cantidades de información no garantiza desarrollar conocimiento, del mismo modo que disponer de una calculadora no convierte automáticamente a alguien en matemático.
Uno de los grandes desafíos educativos será evitar que la tecnología sustituya procesos esenciales como pensar, investigar, experimentar y cuestionar.
La inteligencia artificial puede convertirse en una extraordinaria herramienta cuando amplifica las capacidades humanas, pero una dependencia excesiva también podría limitar determinadas habilidades si no existe orientación adecuada.
Una generación que todavía está por escribirse.
Hablar de la Generación Beta es diferente a hablar de Millennials, Generación X o Generación Z.
De estas últimas podemos estudiar comportamientos que ya ocurrieron.
De los Beta apenas podemos imaginar posibilidades.
Serán ellos quienes demostrarán cómo será realmente crecer en un mundo donde humanos y sistemas inteligentes convivirán desde los primeros años de vida.
Quizá por eso su historia no debería definirse únicamente por las tecnologías que recibirán, sino por lo que aprendan a hacer con ellas.
El verdadero legado para la Generación Beta.
Cada generación entrega algo a la siguiente.
La Generación X vivió la transición entre lo analógico y lo digital.
Los Millennials acompañaron la expansión de Internet.
La Generación Z convirtió la conexión digital en parte de su identidad cotidiana.
La Generación Alpha está creciendo junto a la inteligencia artificial.
Y la Generación Beta podría recibir un mundo donde todo aquello esté completamente integrado.
Nuestra responsabilidad será enseñarles que, por avanzada que sea una sociedad, la tecnología debe continuar siendo una herramienta al servicio de las personas y no el sustituto de nuestra humanidad.
“Una generación contará a la otra tus obras, y anunciará tus poderosos hechos.” Salmos 145:4 (RVR1960)
Si necesitas apoyo psicológico o corporativo especializado
Te ofrezco acompañamiento profesional en:
Terapia individual: manejo emocional, ansiedad, autoestima, duelos y crecimiento personal.
Terapia de pareja: fortalecimiento del vínculo, comunicación y resolución de conflictos.
Apoyo corporativo: programas de bienestar laboral, gestión emocional y mejora del clima organizacional.
Capacitación en habilidades blandas: liderazgo empático, comunicación asertiva, inteligencia emocional y trabajo en equipo.
Dra. Elizabeth Rondón. Especialista en bienestar emocional, relaciones humanas y desarrollo organizacional.
Tlf. +57 3165270022
Correo electrónico: [email protected]
ACERCA DEL CORRESPONSAL
ELIZABETH RONDóN
Venezolana y actualmente residente en Cali, Colombia, cuenta con una amplia trayectoria en temas relacionados con el desarrollo personal y organizacional.

