
El Zoológico Nacional de Cuba pasó 23 días consecutivos sin electricidad y sin agua durante la peor crisis energética reciente de la isla. Adentro había casi 1,000 animales de 84 especies, incluyendo ejemplares con valor genético reconocido internacionalmente. Afuera, un grupo de trabajadores decidió que no iba a dejarlos solos, aunque eso significara llegar en bicicleta, cargar agua en camiones y conseguir alimento casi a diario. Esta es la historia de lo que pasa cuando el Estado falla pero las personas no.
Cuando el zoológico se quedó a oscuras
Cuba lleva años enfrentando apagones que pueden durar horas o días enteros. Pero en este episodio, el Zoológico Nacional de La Habana acumuló más de tres semanas sin suministro eléctrico continuo, lo que dejó fuera de servicio los sistemas de bombeo de agua, la refrigeración de alimentos y cualquier infraestructura básica que dependa de la red. Para un parque que alberga desde felinos hasta reptiles y primates, ese tipo de colapso no es un inconveniente: es una emergencia.
La falta de electricidad arrastró también la falta de agua. Sin bombas funcionales, abastecer los bebederos y las áreas de limpieza de los recintos se volvió una operación manual y diaria. Los trabajadores organizaron turnos para llevar agua en camiones desde fuera del parque, un esfuerzo que, multiplicado por 23 días, representa una cantidad de trabajo que rara vez aparece en ningún informe oficial.
Los trabajadores que no se fueron a casa
Lo que hace que esta historia no sea solo una estadística de la crisis cubana es la imagen de sus protagonistas: cuidadores que llegaron en bicicleta o en moto eléctrica cuando no había combustible, que salieron a buscar forraje y carne cuando las cadenas de suministro colapsaron, que eligieron estar ahí aunque el sistema que los emplea no pudiera garantizarles ni transporte ni insumos básicos. No hubo heroísmo declarado. Hubo gente que simplemente no dejó de aparecer.
El zoológico conserva lo que los especialistas describen como una reserva genética de valor internacional: animales cuya preservación trasciende el contexto local y forma parte de programas de conservación más amplios. Eso le da a la crisis una dimensión que va más allá de Cuba, aunque el peso de sostenerla haya caído, durante esos 23 días, sobre personas que llegaron en dos ruedas.
Hoy, según los propios trabajadores, la situación sigue siendo frágil. La escasez de alimentos, combustible y personal no desapareció cuando volvió la luz. El zoológico funciona, pero al límite, sostenido por la misma voluntad que lo mantuvo vivo durante el apagón.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
REDACCIóN CENTRAL
Prensa Mercosur es un diario online de iniciativa privada que fue fundado en 2001, donde nuestro principal objetivos es trabajar y apoyar a órganos públicos y privados.
- ★Villegas reveló que Taiana y Paleo no descartan que el radar de LeoLabs siga funcionando
- ★Harrington defendió su participación en el acto de Kicillof y atribuyó las críticas al viaje a una “operación política”
- ★El Gobierno confirmó que habrá feriado por la visita del Papa
- ★Un puerto que abre oportunidades
- ★Buenos Aires será sede de un evento portuario y marítimo a escala continental

