
Una tradición productiva con más de cuatro décadas de historia busca dar un salto decisivo en Paraguay. Los productores de miel de caña de Arroyos y Esteros, en el departamento de Cordillera, movilizan actualmente entre 24.000 y 25.000 litros mensuales y avanzan en la construcción de una planta propia con la meta de dejar de ser únicamente proveedores de materia prima, crear una marca local y, en el futuro, llegar a mercados internacionales.
La Comisión de Productores de Miel de Caña de Arroyos y Esteros entrega más de 6.000 litros por semana. Parte de esa producción se destina a empresas que elaboran alimentos vinculados al programa de alimentación escolar Hambre Cero, mientras otros volúmenes son comercializados a través de diferentes clientes y de los propios canales de venta de cada productor. La miel de caña se utiliza como ingrediente para dulces, tortitas y otros productos alimenticios.
De una tradición familiar a un proyecto industrial
La actividad tiene profundas raíces en la comunidad. Según relató el tesorero de la organización, César Daniel Insfrán López, la producción de miel de caña forma parte de la historia de numerosas familias de la zona desde hace décadas. Su propia familia comenzó a trabajar en esta actividad alrededor de 1980, cuando las pequeñas industrias dedicadas a procesar productos derivados de la caña llegaron a superar el centenar en la región.
Con el paso de los años, el proceso fue incorporando mejoras en el filtrado, la cocción y la eliminación de impurezas para obtener un producto de mayor calidad. Actualmente, la organización cuenta con 16 socios vitalicios, además de nuevas generaciones que continúan vinculadas a la tradición productiva de sus familias.
La planta propia, el gran paso que esperan los productores
El proyecto más importante está actualmente en marcha: una planta de procesamiento y envasado construida en un terreno de la propia asociación. La iniciativa se desarrolla mediante un subproyecto del Programa de Inserción Agraria, con participación del Ministerio de Agricultura y Ganadería. La expectativa de los productores es que la obra pueda ser entregada antes de finalizar 2026.
La nueva infraestructura podría cambiar el modelo de negocio de la organización. Hasta ahora, una parte significativa de la producción sale como materia prima para otras empresas. Con una planta propia, los productores pretenden procesar, embotellar y distribuir directamente su miel de caña en el mercado nacional, agregando valor al trabajo realizado en el campo.
El siguiente objetivo será aún más ambicioso: explorar oportunidades de exportación. Para una comunidad que durante décadas mantuvo una producción principalmente artesanal, la posibilidad de construir una marca propia representa una oportunidad para generar mayor valor económico y proyectar un producto tradicional paraguayo hacia nuevos mercados.
La calidad de la caña define el resultado
La producción depende directamente de la calidad de la caña dulce y de las condiciones climáticas. La materia prima procede de parcelas de los propios productores, así como de otros agricultores de la zona. El período de mayor rendimiento se concentra entre agosto y diciembre, cuando la caña alcanza una mayor concentración de azúcar.
Dependiendo de la variedad y de las condiciones de producción, se necesitan aproximadamente entre 1.900 y 2.300 kilos de caña dulce para obtener cerca de 200 litros de miel. Las lluvias excesivas pueden afectar la concentración de azúcar y reducir el rendimiento, lo que convierte al clima en un factor determinante para esta cadena productiva.
El desafío de Arroyos y Esteros resume una transformación que puede tener impacto más allá de una sola comunidad: convertir un conocimiento transmitido de generación en generación en una actividad con mayor capacidad industrial, identidad comercial y posibilidades de expansión. Con 25.000 litros mensuales ya en movimiento, la miel de caña paraguaya busca ahora pasar del trabajo artesanal a una nueva etapa de desarrollo.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
- ★Paraguay: Balneário Camboriú presenta nuevas experiencias turísticas ante profesionales del sector en Asunción
- ★Brasil: Empresarios fortalecen alianza estratégica para ampliar soluciones empresariales en el país
- ★BRASIL: Alerta pública após ataque ao Sistema Ancine Digital expõe riscos à continuidade dos serviços do audiovisual
- ★Brasil: Museo de la Prensa rescata la memoria de la histórica crecida del río Paraná de 1983
- ★Brasil: El Observatorio de Relaciones Internacionales de la Fundación Victoria conmemora tres años de trabajo por la integración latinoamericana



















