
El ministro Gilmar Mendes, decano del Supremo Tribunal Federal (STF), cuestionó la utilización del impeachment de magistrados de la Corte como propuesta electoral y sostuvo que se trata de una iniciativa con atractivo político, pero con enormes dificultades para ser llevada a la práctica. Sus declaraciones se producen en plena campaña para las elecciones de 2026, en la que candidatos de derecha al Senado han incorporado la destitución de ministros del Supremo entre sus principales propuestas.
Mendes calificó la iniciativa como un “equívoco comprensible”, al considerar que algunas encuestas pueden mostrar que el tema tiene aceptación entre parte del electorado. Sin embargo, remarcó que existe una distancia considerable entre convertir una propuesta en bandera de campaña y conseguir que efectivamente avance dentro de las instituciones brasileñas.
El magistrado sostuvo que incluso si candidatos que defienden el impeachment consiguen ser elegidos senadores, tendrían grandes dificultades para concretar el proceso. Según su interpretación, el funcionamiento de las instituciones y las reglas constitucionales terminarían imponiendo obstáculos importantes a una iniciativa de ese tipo.
La cuestión adquirió mayor relevancia porque Flávio Bolsonaro, candidato a la Presidencia, viene respaldando a postulantes al Senado que plantean avanzar contra integrantes del STF. El objetivo de ese sector es conseguir una mayoría suficiente en la Cámara Alta para impulsar eventuales procesos a partir de 2027.
Para que un ministro del Supremo sea sometido a un proceso de impeachment, el Senado desempeña un papel central. La Cámara Alta tiene 81 integrantes y se necesitan 54 votos para aprobar la destitución de un ministro, una mayoría calificada que convierte la elección de este año en un elemento importante dentro de la estrategia de los sectores que defienden esa medida.
El enfrentamiento político alrededor del STF se intensificó durante los últimos años debido a decisiones judiciales relacionadas con investigaciones, redes sociales, libertad de expresión y actuaciones de dirigentes políticos. Para sus críticos, algunos ministros han ampliado excesivamente el alcance del Poder Judicial; para sus defensores, la Corte ha actuado dentro de sus atribuciones constitucionales frente a amenazas contra las instituciones democráticas.
Gilmar Mendes evitó, sin embargo, especular sobre escenarios futuros relacionados con una eventual victoria presidencial de Flávio Bolsonaro. El ministro dijo que no trabaja actualmente con hipótesis sobre lo que podría ocurrir después de las elecciones, y concentró sus críticas en la viabilidad política de utilizar el impeachment como principal bandera electoral.
El debate también revela la importancia que tendrá la renovación parcial del Senado en las elecciones de 2026. Los nuevos legisladores serán quienes tendrán en sus manos decisiones relevantes sobre la relación entre el Congreso y el Supremo durante los próximos años.
Para los sectores que impulsan el impeachment, la elección puede convertirse en una oportunidad para modificar la correlación de fuerzas dentro del Senado. Para el STF, en cambio, el resultado electoral no altera las competencias constitucionales de la Corte ni las reglas que regulan la responsabilidad de sus integrantes.
La discusión promete mantenerse durante la campaña porque combina una fuerte carga política con un procedimiento institucional complejo. El impeachment de un ministro del Supremo no depende únicamente de la voluntad de un senador o de una mayoría circunstancial: requiere que se cumplan los mecanismos establecidos para este tipo de procesos.
Las declaraciones de Gilmar Mendes colocan nuevamente al STF en el centro de la disputa electoral brasileña. Mientras candidatos de derecha intentan transformar el impeachment de ministros en una bandera capaz de movilizar votantes, el decano de la Corte considera que la propuesta puede tener impacto electoral, pero difícilmente pueda traducirse en una acción concreta sin superar importantes barreras institucionales.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, originario de Goiás, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur y Director General de Radio Mercosur. Es miembro de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI) y desarrolla su trayectoria en el periodismo internacional, el Mercosur, la integración regional, la geopolítica y los derechos humanos. Cuenta con un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y un Doctorado Honoris Causa.
También fue Director General del Comité Paraguay de la Cámara de Industria y Comercio del Mercosur y las Américas. Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México, recibido en 2021, y el reconocimiento como Amigo de la Niñez y la Adolescencia otorgado por Plan International Paraguay.
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