
Durante las últimas dos décadas, Paraguay ha sido uno de los principales beneficiarios del Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR (FOCEM), un mecanismo financiero regional creado para reducir las profundas diferencias económicas, productivas y de infraestructura existentes entre los países integrantes del bloque.
A diferencia de los organismos tradicionales de financiamiento internacional, donde los países deben recurrir principalmente a préstamos que posteriormente pasan a formar parte de la deuda pública, una característica fundamental del FOCEM es que una parte significativa de sus recursos se entrega mediante financiamiento no reembolsable.
Esta particularidad ha convertido al Fondo en una herramienta estratégica para Paraguay.
En aproximadamente 20 años, el FOCEM ha financiado más de 20 proyectos en territorio paraguayo, destinando recursos superiores a los 640 millones de dólares. A esa cantidad deben agregarse alrededor de 380 millones de dólares movilizados mediante contrapartidas locales.
Esto significa que los proyectos vinculados al Fondo habrían movilizado inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares en Paraguay.
Pero la verdadera dimensión del FOCEM no puede evaluarse solamente mediante la cantidad de dinero desembolsada.
Su importancia debe analizarse observando las carreteras construidas y rehabilitadas, las redes eléctricas modernizadas, los sistemas de agua potable instalados, los laboratorios fortalecidos, las comunidades rurales beneficiadas, las instituciones públicas modernizadas y los pasos fronterizos que comienzan a transformarse.
En ese contexto, la reciente visita realizada a Paraguay por Luciano Wexell Severo, coordinador ejecutivo de la Unidad Técnica FOCEM (UTF), permitió observar la dimensión alcanzada por las inversiones realizadas y, al mismo tiempo, los desafíos existentes para acelerar la ejecución de los proyectos todavía pendientes.
La visita tuvo lugar en el contexto de la 68.ª Cumbre del MERCOSUR celebrada en Asunción y comprendió reuniones con autoridades paraguayas y visitas de campo a proyectos financiados por el Fondo.
La agenda incluyó conversaciones con representantes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), del Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA) y del Laboratorio Central de Salud Pública (LCSP).
El objetivo central fue analizar la situación de los proyectos actualmente ejecutados en Paraguay y fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables.
Entre las iniciativas examinadas se encuentran proyectos de salud pública, biotecnología, agua potable, saneamiento, infraestructura vial y modernización fronteriza.
La diversidad de estas inversiones demuestra que la actuación del FOCEM en Paraguay no se concentra exclusivamente en la construcción de carreteras.
El Fondo ha intervenido simultáneamente en algunos de los sectores estructurales más importantes para el desarrollo económico y social del país.
Paraguay, uno de los mayores beneficiarios del mecanismo de solidaridad regional
El Fondo para la Convergencia Estructural del MERCOSUR fue creado con una finalidad específica: disminuir las asimetrías existentes entre las economías integrantes del bloque.
Brasil y Argentina poseen economías considerablemente mayores que Paraguay y Uruguay.
Esta diferencia histórica de tamaño económico, población, infraestructura y capacidad industrial generó desde los primeros años del MERCOSUR un debate sobre la necesidad de establecer mecanismos de compensación.
La integración económica difícilmente podría avanzar de manera equilibrada si los países de menor tamaño económico debían competir en las mismas condiciones que economías considerablemente mayores.
El FOCEM surgió precisamente como respuesta a este problema.
Los países económicamente mayores realizan las mayores contribuciones financieras al Fondo, mientras que los países con economías relativamente menores reciben proporcionalmente una cantidad superior de recursos para financiar proyectos.
Paraguay se convirtió así en uno de los principales receptores del sistema.
Esta característica permite comprender por qué el FOCEM representa mucho más que un simple mecanismo de financiamiento.
Desde la perspectiva paraguaya, constituye uno de los ejemplos más concretos del principio de solidaridad dentro del proceso de integración regional.
Los datos presentados durante la reciente visita de la Unidad Técnica FOCEM muestran la magnitud alcanzada.
Más de 20 proyectos fueron financiados en Paraguay durante aproximadamente dos décadas.
La participación financiera del FOCEM superó los 640 millones de dólares.
Al mismo tiempo, Paraguay movilizó aproximadamente 380 millones de dólares mediante contrapartidas nacionales.
El volumen acumulado supera, por lo tanto, los 1.000 millones de dólares.
Se trata de inversiones distribuidas en sectores capaces de generar efectos económicos durante décadas.
El verdadero impacto económico de una inversión superior a los 1.000 millones de dólares
Analizar el impacto de los recursos del FOCEM exige comprender que una inversión en infraestructura genera diferentes niveles de efectos económicos.
El primero es el impacto directo.
Cuando comienza la construcción de una carretera, un laboratorio, una red de agua potable o una instalación fronteriza, inmediatamente se genera demanda de trabajadores, empresas constructoras, ingenieros, transportistas, proveedores de materiales y servicios.
Ese movimiento produce actividad económica.
Las empresas contratan trabajadores.
Los trabajadores reciben salarios.
Parte de esos salarios se transforma posteriormente en consumo.
Las empresas adquieren materiales.
Los proveedores aumentan sus ventas.
El Estado recibe impuestos.
Este fenómeno es conocido en economía como efecto multiplicador de la inversión.
Pero existe un segundo impacto considerablemente más importante.
Una vez terminada la infraestructura, comienza su efecto sobre la productividad.
Una carretera puede reducir los tiempos de transporte durante décadas.
Una red de agua potable puede disminuir enfermedades y mejorar las condiciones sanitarias de una población.
Un laboratorio puede aumentar la capacidad de diagnóstico del sistema público de salud.
Una línea eléctrica puede permitir la instalación de industrias.
Un paso fronterizo modernizado puede reducir los tiempos necesarios para el transporte internacional de mercaderías.
Por esa razón, el impacto económico de los más de 1.000 millones de dólares movilizados mediante proyectos vinculados al FOCEM no debe calcularse solamente considerando el dinero invertido originalmente.
Debe analizarse también la actividad económica adicional que estas infraestructuras pueden generar durante su vida útil.

La histórica inversión en la línea eléctrica Itaipú-Villa Hayes
Uno de los proyectos más importantes financiados por el FOCEM en Paraguay fue la construcción de la línea de transmisión eléctrica de 500 kV entre Itaipú y Villa Hayes.
La obra representó un punto de inflexión para la infraestructura energética paraguaya.
Paraguay es uno de los mayores productores mundiales de energía hidroeléctrica en relación con el tamaño de su economía.
Sin embargo, durante muchos años existió una contradicción estructural.
El país producía enormes cantidades de electricidad, pero enfrentaba limitaciones en su infraestructura para transportar y distribuir esa energía dentro de su propio territorio.
La línea de 500 kV contribuyó a modificar esta situación.
El proyecto permitió fortalecer el sistema eléctrico nacional y ampliar la capacidad para transportar la energía producida en Itaipú hacia los principales centros de consumo.
Su importancia económica es considerable.
La disponibilidad de energía confiable constituye uno de los principales factores considerados por las empresas industriales al momento de decidir dónde realizar inversiones.
La modernización eléctrica puede favorecer la instalación de industrias, centros logísticos, empresas tecnológicas, fábricas y emprendimientos intensivos en consumo energético.
Por esta razón, la línea Itaipú-Villa Hayes debe considerarse uno de los proyectos estructurales más importantes financiados mediante el mecanismo regional.
Carreteras y conectividad: reducir uno de los principales obstáculos de Paraguay
Paraguay posee una ubicación geográfica estratégica en América del Sur.
Está situado entre algunas de las mayores economías de la región.
Comparte fronteras con Brasil, Argentina y Bolivia.
Además, se encuentra conectado con importantes corredores comerciales sudamericanos.
Pero existe una dificultad histórica.
Paraguay no posee litoral marítimo.
Esta condición convierte al transporte y la logística en factores fundamentales para su competitividad económica.
Cada kilómetro adicional recorrido por un camión.
Cada hora perdida en una frontera.
Cada carretera deteriorada.
Cada demora en un puesto aduanero.
Todos estos factores aumentan el costo de los productos paraguayos.
Por esta razón, las inversiones del FOCEM en infraestructura vial tienen una importancia económica particularmente elevada.
Entre los proyectos actualmente analizados se encuentra el mejoramiento de la conectividad física del Departamento de San Pedro.
La región posee una importante producción agrícola y ganadera.
Mejorar sus carreteras significa facilitar el transporte de productos hacia los mercados nacionales e internacionales.
Pero el beneficio no se limita exclusivamente a los grandes productores.
Una carretera puede modificar profundamente la economía de pequeñas comunidades.
Permite transportar productos agrícolas.
Facilita el acceso a hospitales.
Reduce el tiempo necesario para llegar a centros educativos.
Aumenta el valor de las propiedades.
Estimula la instalación de comercios.
Facilita el acceso de empresas y servicios.
Por esta razón, la infraestructura vial puede convertirse en un instrumento de transformación territorial.

Concepción-Puerto Vallemí: infraestructura para integrar regiones productivas
Otro proyecto estratégico es la rehabilitación y pavimentación asfáltica del tramo Concepción-Puerto Vallemí.
La obra se encuentra en una etapa avanzada.
La región norte de Paraguay posee importantes actividades económicas vinculadas a la producción agropecuaria, la industria y los recursos minerales.
Durante décadas, uno de los principales obstáculos para el desarrollo de estas regiones fue la insuficiencia de infraestructura.
Las carreteras deficientes aumentan considerablemente los costos de producción.
Un productor puede fabricar un producto competitivo.
Pero si transportarlo hasta el mercado resulta demasiado caro, una parte importante de esa competitividad desaparece.
Por eso, mejorar la conexión entre Concepción y Puerto Vallemí puede generar efectos económicos que superan ampliamente el costo inicial de construcción.
La reducción de los costos logísticos puede aumentar la competitividad empresarial.
Puede estimular nuevas inversiones.
Puede facilitar la creación de empleos.
Puede aumentar la actividad comercial.
Puede contribuir a una mayor integración del norte paraguayo con el resto del territorio nacional.

Puerto Falcón: una frontera estratégica para el comercio regional
Uno de los proyectos más recientes es el mejoramiento del Centro de Frontera de Puerto Falcón.
La iniciativa se encuentra en una etapa inicial.
Puerto Falcón conecta Paraguay con la ciudad argentina de Clorinda, en la provincia de Formosa.
La conexión se realiza mediante el Puente Internacional San Ignacio de Loyola sobre el río Pilcomayo.
Se trata de uno de los pasos terrestres estratégicos entre Paraguay y Argentina.
La modernización del centro fronterizo puede producir importantes beneficios.
Los pasos fronterizos son infraestructuras fundamentales para el comercio internacional.
Cuando una frontera funciona deficientemente, los camiones pueden permanecer durante horas esperando completar los procedimientos aduaneros.
Cada hora de espera representa dinero.
Los transportistas tienen costos.
Los combustibles tienen costos.
Los productos perecederos pueden deteriorarse.
Las empresas enfrentan dificultades para planificar sus entregas.
La modernización de Puerto Falcón puede contribuir a disminuir estas ineficiencias.
Un sistema fronterizo moderno puede mejorar los controles migratorios y aduaneros.
Puede aumentar la seguridad.
Puede acelerar el movimiento de personas.
Puede facilitar el comercio.
Puede fortalecer la integración entre Paraguay y Argentina.
En julio de 2026, el FOCEM mantenía abierta una convocatoria vinculada a la elaboración del proyecto ejecutivo de las obras de mejoramiento del Centro de Frontera de Puerto Falcón, demostrando que esta iniciativa constituye uno de los nuevos frentes de inversión del Fondo en territorio paraguayo.

Agua potable: una inversión económica, sanitaria y social
Otro de los principales campos de actuación del FOCEM en Paraguay es el acceso al agua potable y al saneamiento.
El 23 de junio de 2026, el Fondo realizó el último desembolso destinado al proyecto de construcción y mejoramiento de sistemas de agua potable y saneamiento básico en pequeñas comunidades rurales e indígenas del país.
El desembolso fue superior a los 2 millones de dólares.
El proyecto posee un presupuesto total superior a los 20 millones de dólares.
De esta cantidad, aproximadamente 10,6 millones corresponden a financiamiento no reembolsable del FOCEM.
Otros 9,7 millones corresponden a la contrapartida local paraguaya.
El proyecto es ejecutado por el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental.
Las inversiones comprenden intervenciones en Iturbe, Departamento de Guairá, y Caazapá.
Las obras realizadas en Iturbe fueron concluidas en 2025.
Actualmente continúan las intervenciones en Caazapá.
La población directamente beneficiada por el proyecto alcanza aproximadamente 32.500 personas.
Pero nuevamente resulta necesario analizar el impacto más allá de las cifras financieras.
El agua potable también produce crecimiento económico
Habitualmente, los proyectos de agua potable son analizados exclusivamente desde una perspectiva social.
Sin embargo, poseen también un profundo impacto económico.
Una población con acceso a agua segura tiene menos probabilidades de sufrir determinadas enfermedades.
Menos enfermedades significan menos gastos médicos.
También significan menos días de trabajo perdidos.
Los niños pueden asistir regularmente a las escuelas.
Las familias pueden dedicar menos tiempo a obtener agua.
Los hospitales enfrentan una menor presión provocada por enfermedades relacionadas con problemas sanitarios.
Por lo tanto, invertir en agua potable puede aumentar indirectamente la productividad económica.
Los beneficios son particularmente importantes en comunidades rurales e indígenas.
Estas poblaciones frecuentemente enfrentan mayores dificultades para acceder a servicios públicos.
Por esta razón, las inversiones realizadas mediante el FOCEM contribuyen también a reducir las desigualdades territoriales existentes dentro de Paraguay.
Laboratorios, bioseguridad y modernización del sistema sanitario
El FOCEM también ha financiado proyectos relacionados con la salud pública.
Entre ellos se encuentran el Laboratorio de Bioseguridad y Fortalecimiento del Laboratorio de Control de Alimentos.
También se encuentra el proyecto de Investigación, Educación y Biotecnologías Aplicadas a la Salud.
Ambos proyectos se encuentran en etapa de cierre.
Durante su reciente visita a Paraguay, el coordinador ejecutivo de la Unidad Técnica FOCEM recorrió las instalaciones del Laboratorio de Biotecnologías del Laboratorio Central de Salud Pública.
Estas inversiones poseen una importancia estratégica que puede no resultar inmediatamente visible para la población.
Un laboratorio moderno permite mejorar la capacidad de diagnóstico.
Puede aumentar la vigilancia epidemiológica.
Puede identificar enfermedades.
Puede controlar la calidad de los alimentos.
Puede desarrollar investigaciones científicas.
Puede mejorar la capacidad de respuesta ante futuras emergencias sanitarias.
La pandemia de COVID-19 demostró al mundo la importancia de disponer de sistemas nacionales de laboratorios preparados para responder ante emergencias.
Los países sin capacidad científica y tecnológica dependen completamente de servicios externos.
Por esta razón, las inversiones realizadas en biotecnología y laboratorios pueden contribuir a fortalecer la soberanía sanitaria paraguaya.
El FOCEM como instrumento para atraer nuevas inversiones
Existe otro efecto económico que merece ser analizado.
La inversión pública puede generar condiciones para atraer inversión privada.
Una empresa analiza diferentes factores antes de instalar una fábrica.
Necesita energía.
Necesita carreteras.
Necesita telecomunicaciones.
Necesita trabajadores.
Necesita seguridad jurídica.
Necesita acceso a mercados.
Cuando el Estado y los organismos regionales mejoran la infraestructura, disminuyen los costos iniciales que enfrentan los inversores.
Por esta razón, los proyectos del FOCEM pueden funcionar como catalizadores de nuevas inversiones.
Una carretera financiada hoy puede permitir la instalación de industrias dentro de diez años.
Una línea eléctrica puede facilitar la creación de parques industriales.
Una frontera modernizada puede estimular empresas logísticas.
Un laboratorio puede favorecer el desarrollo de empresas farmacéuticas o biotecnológicas.
Este fenómeno se conoce como efecto de atracción o “crowding in” de la inversión privada.
¿Cuánto podría crecer Paraguay gracias a estas inversiones?
Esta es probablemente la pregunta económica más compleja.
No existe una metodología responsable que permita afirmar que Paraguay crecerá automáticamente un determinado porcentaje exclusivamente debido a las inversiones del FOCEM.
El crecimiento económico depende de numerosos factores.
La situación internacional.
Los precios de las materias primas.
Las exportaciones.
Las tasas de interés.
La inversión privada.
El consumo.
La productividad.
La estabilidad política.
El clima.
La agricultura.
La economía de Brasil y Argentina.
Por esta razón, atribuir una cifra específica de crecimiento exclusivamente al FOCEM sería metodológicamente incorrecto.
Sin embargo, sí es posible realizar escenarios aproximados sobre los efectos económicos potenciales.
Las inversiones acumuladas relacionadas con los proyectos del FOCEM y las contrapartidas paraguayas superan los 1.000 millones de dólares.
Distribuidas durante aproximadamente 20 años, representan una inversión promedio cercana a los 50 millones de dólares anuales.
Pero el impacto real puede ser superior debido a los efectos multiplicadores.
Si se considera, solamente como ejercicio económico y no como previsión oficial, un multiplicador de inversión pública situado entre 1,2 y 1,8, los aproximadamente 1.000 millones de dólares movilizados podrían haber generado entre 1.200 millones y 1.800 millones de dólares de actividad económica acumulada directa e indirecta.
Esta estimación debe interpretarse con cautela.
No representa una cifra oficial del MERCOSUR.
Tampoco significa que esa cantidad se haya agregado automáticamente al Producto Interno Bruto paraguayo.
Se trata de un escenario analítico destinado a dimensionar los posibles efectos económicos de las inversiones.
Pero existe un elemento todavía más importante.
Las carreteras, sistemas eléctricos, redes de agua potable y laboratorios continúan produciendo beneficios después de finalizada su construcción.
Por esta razón, el impacto económico acumulado durante toda la vida útil de los proyectos podría ser considerablemente superior.
Un escenario conservador de crecimiento
En un escenario conservador, las inversiones del FOCEM podrían contribuir a aumentar gradualmente la productividad de las regiones beneficiadas.
La reducción de costos logísticos.
La mejora del acceso a servicios públicos.
La disminución de enfermedades.
El fortalecimiento de la infraestructura eléctrica.
La modernización de las fronteras.
Todos estos factores pueden generar incrementos marginales en la productividad económica.
Si el conjunto de infraestructuras contribuyera a mejorar la productividad nacional en apenas algunas décimas porcentuales durante varios años, el impacto acumulado sobre el PIB podría convertirse en miles de millones de dólares.
Por ejemplo, una mejora permanente de entre 0,1 y 0,3 puntos porcentuales en la trayectoria potencial de crecimiento económico, mantenida durante diez o veinte años, produciría un efecto acumulativo considerable.
Sin embargo, esta hipótesis depende de una condición fundamental.
Las obras deben terminarse.
Deben mantenerse.
Deben utilizarse eficientemente.
Y deben integrarse con otras políticas públicas.
La infraestructura por sí sola no garantiza el desarrollo.
El principal desafío: acelerar la ejecución de los proyectos
La reciente visita del coordinador ejecutivo de la Unidad Técnica FOCEM también pone de manifiesto uno de los principales problemas existentes.
La velocidad de ejecución.
Los grandes proyectos públicos pueden enfrentar retrasos.
Problemas administrativos.
Licitaciones demoradas.
Aumento de costos.
Dificultades técnicas.
Cambios políticos.
Problemas institucionales.
Por esta razón, el objetivo declarado de las recientes reuniones fue ampliar la gestión coordinada y acelerar el ritmo de ejecución.
Este aspecto es fundamental.
Un proyecto aprobado pero paralizado no genera beneficios.
Una carretera inconclusa no reduce los costos logísticos.
Un laboratorio sin equipamiento no mejora la salud pública.
Una red de agua potable sin terminar no beneficia a las comunidades.
Un centro fronterizo sin modernizar continúa generando demoras.
Por esta razón, la calidad institucional constituye uno de los elementos fundamentales para maximizar el impacto del FOCEM.
La importancia de las contrapartidas nacionales
Paraguay también ha movilizado aproximadamente 380 millones de dólares en contrapartidas locales.
Este dato es importante.
El FOCEM no reemplaza completamente la inversión nacional.
La complementa.
El modelo obliga a establecer una cooperación financiera entre el organismo regional y el Estado beneficiario.
Esta característica puede producir un efecto positivo.
El país receptor debe participar activamente en la planificación y ejecución de los proyectos.
También debe destinar recursos propios.
Esto aumenta la responsabilidad institucional.
Al mismo tiempo, los recursos no reembolsables permiten realizar obras que probablemente serían mucho más difíciles de financiar exclusivamente mediante el presupuesto nacional.
El FOCEM y la reducción de las desigualdades territoriales
Uno de los mayores desafíos históricos de Paraguay es la desigualdad territorial.
Asunción y el Departamento Central concentran una parte considerable de la actividad económica.
Otras regiones enfrentan dificultades de infraestructura y acceso a servicios.
Los proyectos del FOCEM pueden contribuir a modificar parcialmente esta situación.
San Pedro.
Concepción.
Puerto Vallemí.
Caazapá.
Iturbe.
Puerto Falcón.
Comunidades rurales.
Pueblos indígenas.
Estas inversiones permiten llevar infraestructura hacia regiones que históricamente recibieron menores niveles de inversión.
Este aspecto es fundamental.
El crecimiento económico nacional no garantiza automáticamente el desarrollo territorial.
Un país puede aumentar su PIB mientras determinadas regiones continúan estancadas.
Por esta razón, las inversiones territoriales poseen una importancia estratégica.
Paraguay puede convertirse en una plataforma logística regional
Existe también una dimensión geopolítica.
Paraguay está situado en el centro de América del Sur.
Esta posición puede representar una dificultad.
Pero también una enorme oportunidad.
El país puede convertirse progresivamente en una plataforma logística regional.
El desarrollo del Corredor Bioceánico.
La modernización de carreteras.
Los nuevos puentes internacionales.
La ampliación de la infraestructura fronteriza.
La Hidrovía Paraguay-Paraná.
La mejora de los sistemas aduaneros.
Todos estos proyectos pueden modificar el papel económico de Paraguay.
El país podría dejar de ser considerado exclusivamente una economía mediterránea para transformarse en un nodo logístico entre el Atlántico y el Pacífico.
En ese proceso, las inversiones del FOCEM pueden desempeñar un papel complementario fundamental.
La integración regional comienza con infraestructura
Durante décadas, el MERCOSUR fue analizado principalmente desde la perspectiva comercial.
Aranceles.
Exportaciones.
Importaciones.
Negociaciones internacionales.
Pero la integración económica necesita infraestructura.
No existe un verdadero mercado regional si las carreteras son deficientes.
No existe integración si los camiones permanecen horas detenidos en las fronteras.
No existe competitividad regional si las empresas enfrentan problemas de energía.
No existe desarrollo equilibrado si millones de personas carecen de agua potable.
Por esta razón, el FOCEM representa una de las dimensiones más concretas del proceso de integración.
Las obras pueden verse.
Las carreteras pueden utilizarse.
Los sistemas de agua pueden abastecer comunidades.
Los laboratorios pueden realizar diagnósticos.
Las líneas eléctricas pueden transportar energía.
Una oportunidad histórica para Paraguay
Después de aproximadamente 20 años de funcionamiento, el balance de la participación paraguaya en el FOCEM muestra una movilización de recursos superior a los 1.000 millones de dólares entre financiamiento regional y contrapartidas nacionales.
Pero el mayor desafío comienza ahora.
Paraguay necesita transformar las inversiones realizadas en crecimiento económico sostenible.
Para conseguirlo será necesario mantener las infraestructuras.
Terminar los proyectos pendientes.
Fortalecer las instituciones responsables.
Mejorar los sistemas de control.
Garantizar transparencia.
Coordinar las inversiones del FOCEM con otros grandes proyectos nacionales.
Y, principalmente, utilizar la nueva infraestructura para atraer empresas, aumentar la productividad y generar empleos.
Si Paraguay consigue hacerlo, el verdadero retorno de las inversiones realizadas durante las últimas dos décadas podría comenzar a observarse con mayor claridad durante los próximos diez o veinte años.
El FOCEM representa algo más grande que la suma de sus proyectos
El análisis de los proyectos realizados permite llegar a una conclusión.
El FOCEM no debe evaluarse exclusivamente contando carreteras, laboratorios, sistemas de agua potable o líneas eléctricas.
Su importancia se encuentra en la posibilidad de modificar las condiciones estructurales de la economía paraguaya.
Una carretera reduce distancias.
Una frontera moderna reduce tiempos.
Una línea eléctrica aumenta la capacidad productiva.
Un laboratorio fortalece la seguridad sanitaria.
Una red de agua potable mejora la salud.
Una infraestructura regional puede atraer nuevas inversiones.
Todos estos elementos están conectados.
Por eso, los más de 640 millones de dólares aportados por el FOCEM y los aproximadamente 380 millones movilizados mediante contrapartidas paraguayas deben considerarse una inversión acumulativa en la transformación estructural del país.
Los resultados definitivos probablemente no podrán medirse completamente en 2026.
Muchas de las infraestructuras construidas continuarán funcionando durante décadas.
Los niños que hoy reciben agua potable tendrán mejores condiciones sanitarias.
Las empresas que utilicen nuevas carreteras podrán disminuir sus costos.
Las industrias que necesiten energía podrán ampliar sus operaciones.
Los laboratorios podrán responder a futuras amenazas sanitarias.
Los pasos fronterizos modernizados podrán facilitar un comercio regional cada vez mayor.
En ese sentido, el mayor legado del FOCEM en Paraguay puede no encontrarse exclusivamente en los más de 1.000 millones de dólares movilizados.
Puede encontrarse en la creación de las condiciones necesarias para que Paraguay avance hacia una economía más conectada, productiva, industrializada y competitiva.
La visita de la Unidad Técnica FOCEM realizada durante la 68.ª Cumbre del MERCOSUR demuestra que el proceso continúa.
Algunos proyectos están terminando.
Otros se encuentran en ejecución avanzada.
Nuevas iniciativas comienzan.
El desafío será transformar cada dólar invertido en infraestructura, productividad y desarrollo.
Después de veinte años, Paraguay aparece como uno de los mayores ejemplos de lo que el principio de convergencia estructural puede representar dentro del MERCOSUR.
El futuro mostrará si las inversiones realizadas consiguen producir una transformación económica permanente.
Pero los proyectos ya ejecutados permiten afirmar que el FOCEM se ha convertido en uno de los instrumentos financieros regionales más importantes para la modernización de la infraestructura paraguaya.
Y posiblemente también en uno de los mecanismos menos conocidos por la población en relación con la verdadera dimensión de los recursos invertidos y los beneficios generados para el desarrollo del país.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
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