
Las primeras elecciones de cualquier tipo en Gaza desde 2006 y los comicios municipales en Cisjordania generaron una avalancha de búsquedas globales en Google. Pese a la guerra, la destrucción y el bloqueo, urnas improvisadas en Deir al-Balah recibieron votos de ciudadanos que esperaron dos décadas para ejercer este derecho fundamental.
En lo que analistas de todo el mundo catalogaron como uno de los eventos más inesperadamente esperanzadores del año, el sábado 25 de abril se celebraron elecciones municipales en Deir al-Balah, en la Franja de Gaza, marcando las primeras elecciones de cualquier tipo que se celebran en ese territorio desde las legislativas de enero de 2006, hace exactamente veinte años. En simultáneo, se realizaron comicios municipales en Cisjordania, donde los leales al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abás, ganaron la mayoría de los puestos, muchos de ellos sin oposición. La imagen de gazatíes haciendo fila ante urnas improvisadas en el contexto de una zona de guerra que ha destruido gran parte de la infraestructura civil del territorio generó una ola de búsquedas globales en Google que llevó al tema al quinto puesto de tendencias mundiales del día, entre usuarios de Europa, América Latina, Asia y Norteamérica.
El contexto en que se produjeron estas elecciones es tan extraordinario que resulta difícil de comprender para quien no ha seguido de cerca la situación palestina en los últimos dos años. Gaza ha sido escena de una devastación de proporciones históricas: más de 17 millones de personas experimentan niveles altos de inseguridad alimentaria; los ataques israelíes continuaron esta semana en el sur del Líbano a pesar del cese del fuego vigente; los strikes de Israel mataron a 14 personas en el Líbano entre el sábado y el domingo. En este contexto, la decisión de las autoridades palestinas de convocar y celebrar elecciones municipales refleja tanto una necesidad pragmática de restablecer algún orden de gobernanza local como un acto simbólico de afirmación de identidad colectiva y de reclamo del derecho a la autodeterminación. El derecho a votar, ejercido en condiciones tan extremas, adquiere una dimensión que trasciende la política local para convertirse en un enunciado sobre la humanidad.
Las elecciones en Gaza se produjeron en Deir al-Balah, una de las pocas zonas del territorio con suficiente estabilidad relativa para organizar el proceso. Los partidos que participaron representan un espectro amplio de la política palestina, aunque Hamas — que gobernó Gaza desde 2007 — mantuvo una posición ambigua frente al proceso. En Cisjordania, los candidatos afines a Al-Fatah, el partido de Abás, ganaron la mayoría de las contiendas, muchas de ellas sin competencia real, lo que refleja tanto la fortaleza de la maquinaria político-administrativa de la Autoridad Palestina como la fragmentación del espacio político palestino en estas condiciones excepcionales. Varios analistas señalaron que la ausencia de candidatos de Hamas en Cisjordania y el control de los procesos por parte de la Autoridad Palestina limitan la representatividad de los resultados, pero no reducen el significado histórico del acto en sí.
La reacción internacional al proceso electoral fue mixta pero significativa. Los Estados Unidos, que semanas atrás vetaron una resolución de la ONU que calificaba la acción militar de Israel en Gaza como «genocidio», guardaron silencio inicial ante los resultados electorales, mientras que Francia, Alemania y la Unión Europea expresaron cautela pero señalaron que la celebración de elecciones era un paso en la dirección correcta. Israel no emitió una posición oficial, aunque fuentes de seguridad israelíes señalaron que el proceso en Gaza no había sido coordinado con las autoridades israelíes y que su reconocimiento formal estaba pendiente de análisis. Por su parte, la Liga Árabe y Turquía celebraron las elecciones como un signo de resiliencia del pueblo palestino y como un argumento a favor de la creación de un Estado palestino viable con instituciones democráticas propias.
Para el mundo que observó las imágenes de las urnas en Gaza desde sus pantallas, el acontecimiento produjo una reacción emocional compleja y profunda. Ver a hombres y mujeres, con ropa desgastada y en edificios parcialmente destruidos, depositar su voto en urnas de cartón o plástico improvisadas, activa algo en la conciencia global que las cifras de muertos y heridos a veces no logran movilizar de la misma manera. El acto de votar — tan cotidiano en las democracias estables que a menudo se da por sentado — adquiere en este contexto una profundidad radical. Es el ejercicio más básico de la soberanía política, el gesto con el que una comunidad dice «seguimos existiendo, seguimos eligiendo nuestro futuro». El hecho de que ese gesto haya podido realizarse, aunque sea de manera limitada y en circunstancias tan extremas, fue suficiente para que millones de personas en todo el mundo buscaran noticias sobre lo ocurrido, haciendo de estas elecciones palestinas uno de los eventos más seguidos en tiempo real en Google durante las últimas 24 horas.
El significado histórico del proceso va más allá de los resultados concretos de las urnas. Veinte años sin elecciones en Gaza es un período que abarca toda la vida consciente de una generación entera de jóvenes palestinos que nunca habían participado en ningún proceso democrático. La posibilidad de que estas elecciones municipales sean el primer paso hacia una reconstrucción institucional palestina más amplia — uno que incluya eventualmente elecciones legislativas y presidenciales — dependerá de factores que están en gran medida fuera del control palestino: el rumbo del conflicto con Israel, la posición de las potencias internacionales y la capacidad de los propios partidos palestinos de superar décadas de fragmentación y rivalidad interna. Pero el primer paso está dado, y el mundo lo notó. Las urnas en Gaza no resolvieron nada esta semana, pero dijeron al mundo que hay una sociedad que no renuncia a gobernarse a sí misma.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★ATAQUE COMANDO A CUATRO ENTIDADES FINANCIERAS EN SANTA RITA REAVIVA LA ALARMA SOBRE EL CRIMEN ORGANIZADO EN ALTO PARANÁ
- ★Paraguay: Peligrosa banda tipo comando ataca cuatro entidades financieras en Santa Rita y reaviva preocupación por expansión del crimen organizado
- ★A 14 DÍAS DE LUQUE: EL MERCOSUR ENTRE EL RÉCORD EXPORTADOR, LA AMPLIACIÓN Y LA TRANSICIÓN HACIA URUGUAY
- ★EL MERCOSUR ANTE LA CUMBRE DE LUQUE: SIETE MANDATARIOS CONFIRMADOS Y UNA AGENDA QUE DEFINIRÁ EL FUTURO DEL BLOQUE
- ★AGRO E INDUSTRIA, LOS "VENCEDORES" DEL ACUERDO MERCOSUR-UE: PERO LOS BENEFICIOS LLEGARÁN SOLO EN LA PRÓXIMA DÉCADA

