
El movimiento turístico en el Mercosur mantiene una tendencia clara hacia viajes cortos, accesibles y con fuerte componente experiencial, donde el visitante prioriza calidad, cercanía y diversidad por sobre grandes desplazamientos. En los últimos días, plataformas de turismo, organismos oficiales y redes sociales reflejan un patrón consistente: las escapadas de uno o dos días están en auge, impulsadas por la necesidad de desconexión rápida y costos más controlados.
En Argentina, destinos como Iguazú, Mendoza y Bariloche continúan liderando, pero crecen con fuerza alternativas menos tradicionales como pueblos rurales, rutas gastronómicas y circuitos naturales, lo que amplía la oferta y distribuye mejor el flujo turístico. Este cambio responde a una demanda más segmentada. El turista actual busca experiencias, no solo destinos.

Brasil mantiene su liderazgo en volumen, pero también en diversidad. Las playas siguen siendo el principal atractivo, aunque eventos culturales, ferias gastronómicas y turismo urbano ganan protagonismo, especialmente en ciudades como São Paulo y Río de Janeiro. El país logra combinar turismo masivo con propuestas diferenciadas.
Paraguay consolida una estrategia basada en identidad local. Lugares como el Lago Ypacaraí, las misiones jesuíticas y circuitos comunitarios ofrecen experiencias más tranquilas y culturales, orientadas a un público que busca contacto directo con la tradición. El crecimiento turístico paraguayo se apoya en autenticidad.
Uruguay refuerza su posicionamiento con destinos de alta calidad. Colonia, Montevideo y Punta del Este siguen atrayendo visitantes, pero también crecen propuestas vinculadas a naturaleza, gastronomía y turismo rural. La experiencia premium accesible es uno de sus principales diferenciales.

Bolivia, aunque con menor exposición mediática, ofrece un potencial significativo. Paisajes únicos, cultura ancestral y turismo comunitario configuran una propuesta distinta, orientada a viajeros que buscan algo fuera del circuito tradicional. El desafío es ganar visibilidad internacional.

A nivel regional, el turismo se redefine: menos masivo, más personalizado, más cercano y más conectado con la identidad de cada lugar. Esta transformación obliga a los países a innovar constantemente.
El Mercosur tiene la ventaja de contar con una diversidad única; el reto es convertirla en una experiencia organizada, accesible y sostenible para el visitante.
ACERCA DEL CORRESPONSAL
GILSON DANTAS CARMINI
Gilson Dantas Carmini es periodista brasileño, presidente y editor en jefe de Prensa Mercosur. Especializado en integración regional, geopolítica y derechos humanos, desarrolla una destacada labor en el ámbito de la comunicación internacional.
Posee un Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional y mantiene una amplia red de relaciones profesionales, académicas y diplomáticas en América Latina y Asia.
Entre sus reconocimientos destacan el Micrófono de Oro de la Asociación Nacional de Locutores de México (2021), el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Internacional México Blanco (2020) y el título de Amigo de la Niñez y la Adolescencia.
- ★El patrimonio sacro: Conservación y restauración como política cultural regional
- ★La Iglesia ante los desafíos globales: El Papa y la migración como eje de reflexión
- ★Llamados a la paz y la reconciliación: Un enfoque regional en el Mercosur
- ★El turismo religioso se consolida como eje integrador en la Triple Frontera
- ★La dimensión digital: El papel de los Estados asociados en la ciberseguridad regional

